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| Cuatro razones para ser pesimista (y una para no serlo) Cuatro razones para ser pesimista (y una para no serlo) | ¡No doy crédito! | Blogs | elmundo.es 1. La subida del IRPF, anunciada en diciembre para sorpresa de los ciudadanos -especialmente para los votantes del PP- y de la que se resentirán nuestras nóminas al final de este mismo mes, servirá para agrandar aún más ese círculo vicioso en el que llevamos atrapados varios años. La mayor retención fiscal hará que muchos españoles se replanteen decisiones de compra en los próximos meses, lo que contribuirá a hundir un poco más el muy hundido consumo. Menos consumo conlleva menos actividad económica, más cierre de empresas y más paro. Si el PP acaba incrementando el IVA (las promesas de Rajoy quedan invalidadas desde que subió el IRPF), el impacto sobre el consumo será todavía mayor, ya que acarreará un aumento generalizado de los precios, con el consiguiente -y fulminante- retraimiento del gasto. Otra reflexión: la decisión de retocar el IRPF a secas -es decir, sin acompañarla de ajustes, por ejemplo, en las derrochadoras administraciones- envía una señal terrible a los mercados -ávidos de medidas contundentes- y a los ciudadanos -ávidos de esperanza-. España necesita valentía, imaginación y determinación. De momento, sólo contamos con una subida de impuestos. 2. España fue, es y seguirá siendo un país de fratricidas, la nación de los dos tipos sacudiéndose en el cuadro de Goya, el país de las hostias, de los extremos: PP contra PSOE, Rajoy contra Zapatero-Rubalcaba, Santander contra BBVA, Telefónica contra Vodafone, Endesa contra Iberdrola, Real Madrid contra Barcelona. No nay espacio para las medias tintas, para el matiz, para el acuerdo. O estás de una parte o estás contra ella. Rajoy y Zapatero no fueron capaces de alcanzar un pacto de Estado cuando España se hundía en el fango y se inflaban las colas del Inem. Ahora, sindicatos y patronal vuelven a dar un espectáculo bochornoso, un insulto para los cinco millones de hombres y mujeres que conforman la lista más vergonzosa, la del paro, la que nos hace sonrojarnos delante de Europa. CEOE, CCOO y UGT llevan meses intentando consensuar una reforma que no saldrá. Al final legislará Rajoy. Pero los agentes sociales seguirán sobreviviendo gracias a las millonarias inyecciones que reciben en forma de subvenciones directas y ayudas para los cursos de formación. Su futuro está asegurado. El de las decenas de miles de autonómos y pymes que han quebrado, y el de los cinco millones de parados, no. 3. El sector inmobiliario y el de la construcción tienen que ser un motor de la recuperación. No el único, como en los últimos años (lo que nos llevó, por cierto, a la recesión), pero sí un vector de crecimiento. Y no lo será hasta que la banca haga un ejercicio de realismo. Un mea culpa. Bancos y cajas mantienen, por interés, un cuello de botella en el mercado de la vivienda que sólo ellos pueden romper. La banca es propietaria de buena parte del stock de casas y suelo de España. Y desde hace años, mantienen artificialmente alto el precio en el mercado. Es más, no conceden hipotecas y a quien va a pedir una le ofrecen un piso de su rebosante cartera (haga usted la prueba en cualquier sucursal). La razón es sencilla: el ajuste de los precios de venta al público al valor real ha de reflejarse en sus cuentas. Si lo que se compró por 10 ahora vale 2, en el balance hay que anotar una pérdida de 8. Pero la banca no quiere aflorar números rojos, porque no gustan a sus accionistas, asustan al mercado y dan argumentos a quienes abogan por reducir, o eliminar, los bonus a los ejecutivos. ¿Saben que los bancos españoles ganaron 9.300 millones en los nueve primeros meses de 2011 en un contexto de EREs (un 32% más en 2011) y concursos de acreedores (aumento del 12% en el mismo año) récord? El abaratamiento de sus viviendas les acarrearía pérdidas, pero desatascaría el mercado. Porque provocaría un efecto arrastre y un ajuste de precios global. A medida que decreciera el stock empezarían a construirse viviendas nuevas, que requerirían nuevas hipotecas. El sector inmobiliario saldría del coma. Y el dinero volvería, poco a poco, a circular. Otro círculo vicioso, pero bueno y necesario esta vez. 4. Los españoles tienen parte de culpa de lo que ha pasado: endeudándose por encima de sus posibilidades, olvidándose de lo que significa ahorrar, no reinvirtiendo el dinero en destinos más seguros o con más futuro, creyéndose lo que no son. Pero los españoles han pagado por partida doble o triple la factura de la crisis con bajadas de salarios, despidos, subidas de impuestos... A cambio perciben que quienes han tenido otras responsabilidades en el hundimiento del país salen inmunes: políticos que cobran comisiones, cajeros que se asignan indemnizaciones millonarias y pensiones vitalicias, hasta miembros de la Casa Real imputados por enriquecerse de manera fraudulenta. Los españoles se sienten heridos, engañados, ultrajados, víctimas de una tomadura de pelo infinita. La filosofía del toma-el-dinero-y-corre, del tonto-el-último, ha calado hasta el tuétano. El ciudadano ha aprendido que la cultura del esfuerzo no lleva a ninguna parte. Que la ley está redactada con tantos resquicios para la trampa que no merece la pena respetarla. Hace falta una regeneración moral, que deberían impulsar quienes nos gobiernan. Alguien debe repartir ejemplo. Pero, para que cunda, se necesitan años. Y gobernantes que se lo crean. 5. Sólo encuentro un motivo para ser optimista: la capacidad de resistencia de la sociedad española. El español lo lleva en los genes. Son demasiadas décadas, más bien siglos, aguantando a tiranos, politicuchos de medio pelo, caciques y señoritos disfrazados de emprendedores. El español lo ha soportado todo apretando los dientes, refugiándose en la familia cuando caen chuzos de punta, malviviendo cuando toca y disfrutando de la vida cuando se puede. Porque el español no es vago, a pesar de lo que digan Duran i Lleida o Cayetano Martínez de Irujo. En esos genes está la esperanza. Cuatro razones para ser pesimista (y una para no serlo) | ¡No doy crédito! | Blogs | elmundo.es |
| Estos usuarios dan las gracias a Alew por su mensaje: | ||
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| Es decir, "cinco razones para ser pesimistas" |
| Estos 4 usuarios dan las gracias a DEREC por su mensaje: | ||
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| Pues a mí el quinto punto me parece una razón para ser pesimista, no para ser optimista: se reduce a que los españoles son de un probado estoicismo y que no van a hacer nada para cambiar las cosas. Vamos, que al final compraremos kilos y kilos de vaselina y dejaremos que a las guillotinas se las coma el óxido y la carcoma. |
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| me quedo con esto 2. España fue, es y seguirá siendo un país de fratricidas, la nación de los dos tipos sacudiéndose en el cuadro de Goya, el país de las hostias, de los extremos: PP contra PSOE, Rajoy contra Zapatero-Rubalcaba, Santander contra BBVA, Telefónica contra Vodafone, Endesa contra Iberdrola, Real Madrid contra Barcelona. No nay espacio para las medias tintas, para el matiz, para el acuerdo. O estás de una parte o estás contra ella. Rajoy y Zapatero no fueron capaces de alcanzar un pacto de Estado cuando España se hundía en el fango y se inflaban las colas del Inem. |
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| Por qué será que nada me extraña... (igual es PP que PSOE y su puta madre y tal).
__________________ "Perdona a tus enemigos, pero nunca olvides sus nombres". Racista ignorado: Mick Jagger Troll-nazi ignorado: RedSixLima |
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__________________ "Quien cree que un crecimiento infinito es compatible con un planeta finito o está loco o es un economista". Kenneth Boulding |
| Estos usuarios dan las gracias a Proteus por su mensaje: | ||
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| 2012 va a ser mucho peor que el resto de años que llevamos en crisis. Yo el punto 5 lo cogía con pinzas...
__________________ Así será la valoración de Roland Berger y Oliver Wyman: Tengo mierda a precio X -> "alguien" me la valora a precio X*0,1 -> El Estado paga la diferencia hasta X -> Creo un fondo que compre la mierda a ese X*0,1 -> Oficialmente, yo ya no tengo mierda, ni pérdidas -> Como ello supone que podré volver a dar créditos, porque ya estoy limpio y soy fiable, podré vender a X*0,5 lo que compre con mi fondo a X*0,1. Vamos hacia la mayor estafa jamás perpetrada en este país... |
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