La imagen de los aspirantes delante de una factoría en el polígono coruñés de la Grela llamaba la atención.
Dolores Vázquez
a coruña / la voz 12 de enero de 2012 0

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Brais Cerdeiriña Vidal se apostó ayer a las 11.35 horas en la puerta de SGL Carbon, en el polígono coruñés de la Grela. Por delante, más de 18 horas de espera para poder optar a un examen con el que lograr un puesto en esta empresa. Se desconoce el número de las que se ofertaban. No estuvo solo. A las 13.50 horas ya se habían completado las primeras 60 plazas, cifra que la empresa establece como máximo de admisión de solicitudes, que recogía hoy a las 6.00 horas.
Sin embargo, hubo muchos más. Brais contó «en la lista inicial» 110 y era quien llevaba la cuenta. Posa, con el número 2, Gustavo González Urbón, del que se ha hecho amigo solo por compartir suerte durante muchas horas. Ambos se enteraron de la convocatoria de plazas por los familiares que tienen en la factoría, que pese a los años de implantación de la multinacional alemana, los coruñeses continúan llamando Genosa (Grafitos Eléctricos del Noroeste). Solo se publicitó el proceso de selección en los tablones de anuncios internos.
A las 14.00 horas, la imagen delante de la factoría llamaba la atención y competía con los atascos que se viven en el centro comercial más grande de Europa, que se sitúa casi enfrente, ya que había coches pegados al muro, algunos en doble fila, y una marea de gente en un espacio que no se establece como de tránsito peatonal. SGL está al final del polígono y las áreas comerciales quedan más próximas a la ciudad. Por la tarde, el grupo no solo era mayor, sino que la infraestructura de los que esperaban mejoró. Hubo quien trasladó una mesa y unas sillas de cámping para pasar más cómodamente su estancia en la calle y quien optó por una furgoneta con techo elevado para descansar entre cada revisión de quién continuaba presente.
18 horas a la cola para optar a un trabajo