Agentes del Cuerpo Nacional de Policía de Mérida imputaron a un hombre, A.G.M, de 26 años y con antecedentes policiales, y a una mujer de 19 años, por su presunta autoría de un delito de simulación de un delito de robo con violencia e intimidación.
Los hechos sucedieron el pasado 4 de diciembre. El 112 recibió una llamada en la que se comunicaba que en la calle Anas un joven había sido herido, al parecer con un arma blanca, tras sufrir un robo con violencia.
Varias dotaciones policiales se desplazan a esta calle donde se encontraron que se encontraba consciente, presentando un corte a la altura del abdomen, siendo auxiliado y trasladado al Hospital de Mérida, donde el personal médico emitió que las heridas no revestían gravedad.
En el lugar de los hechos se encontraba presente una mujer, pareja sentimental del joven herido, quien fue la persona que realizó la llamada al 112. Por eso la mujer fue trasladada a dependencias policiales para prestar declaración. Teniendo en cuenta las contradicciones de las declaraciones tomadas a los dos jóvenes y las gestiones policiales realizadas en el lugar de los hechos, se dedujo que los hechos manifestados no habían sucedido tal y como declaraban estas personas.
Se supo después que los dos jóvenes mantenían una deuda de 1.200 euros con una tercera persona, la cual se desplazaría a Mérida para cobrarla. La pareja, al no tener dinero para pagar lo adeudado, simularon ser víctimas de un robo con violencia con un arma blanca. El imputado manifestó que las lesiones se las había producido él mismo con una cuchilla de afeitar, y confirmó que había sido una trama urdida por él y su pareja sentimental por no tener el dinero que adeudaban.
Tras tramitarles las diligencias policiales fueron puestos en libertad, advirtiéndoles a los imputados de la obligación de presentarse ante dicha autoridad judicial cuando para ellos sean requeridos.
Como están las cabezas, ya que lo haces y te arriesgas a que te metan un puro por denuncia falsa, házlo bien. Actuaciones desesperadas para gente desesperada, veremos muchas como estas por desgracia.
Que te roben no te exime de la deuda, sobre todo en determinados círculos. Estos estaban acojonados con la "visita" que se les venía encima y querían ganar tiempo con una disculpa creíble, a ver si no les ponían zapatos de cemento.