La declaración ante la policía de Juan Francisco Trujillo, exchófer del que fue director general de Trabajo de la Junta de Andalucía entre 1999 y 2008, Francisco Javier Guerrero, implicado en el supuesto fraude con las ayudas públicas para expedientes de regulación de empleo (ERE), ha añadido aspectos inéditos en la investigación de este caso, que dirige la juez Mercedes Alaya. Parte de una ayuda se usó para "cocaína y fiestas", según manifestó Trujillo el pasado día 15 ante los agentes de Andújar (Jaén).
El testimonio se ha producido a raíz de una investigación abierta por la Agencia Tributaria en 2010 en Andújar. Alaya ha pedido de inmediato asumir la instrucción al entender que tiene relación directa con la trama de los ERE fraudulentos que ella investiga.
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Según el testimonio, Trujillo creó dos empresas (Iniciativas Turísticas Sierra Morena, SL, y Lógica Estatégica Empresarial para crear un alojamiento rural y una factoría de muebles. Para estas entidades, Guerrero, siempre según el documento de la declaración, le concedió en 2004 dos subvenciones que sumaron un total de 900.000 euros y que, en vez de ir destinadas a la viabilidad de los mencionados negocios, se destinaron a la compra de un terreno, un piso en la calle San Luis de Sevilla, material de telefonía, artículos de música, antigüedades, ropa y otros”. Entre este capítulo de otros, el exconductor incluye “comprar cocaína para su jefe y para él” así como “ir de fiestas y copas”.
El conductor, que fue despedido de la Junta en 2009, después de 20 años trabajando para la Administración, ha dicho también que fue el propio Guerrero quien le dio las indicaciones de qué tenía que hacer para beneficiarse de las ayudas. De acuerdo al atestado, entabló amistad con el exdirector general, quien le afirmó tener “potestad” para “conceder de forma indiscriminada subvenciones sin necesidad de justificar nada”, por lo que le conminó a crear dos empresas y pedir las ayudas.
Fue así como surgieron, según Trujillo, sus dos sociedades y las ayudas, cuyo expediente elaboró él mismo sobre dos folios, siempre según el testimonio del extrabajador.