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| A velocidad de crucero, pero sin pausa ni respiro, van cayendo cual fruta madura todos y cada uno de los despropósitos (que aunque quieran vestirlo de incompetencia todo sabemos que es otra cosa) que se han realizado durante esta época loca de burbuja-inmobilidaria/crédito-fácil. Tanto monta, monta tanto. Lamentablemente, las noticias suculentas las ponen de pago el primer día. A ver si algún cachitas les hace la pirula otra vez y pone el TIESTO completo. Para mear fuera, más que nada.INVERSIONES CUESTIONADAS / LOS CASOS EN CATALUNYA Castillos de naipes derrumbados por la crisis Muchos equipamientos en desuso optan por cerrar por su caro mantenimiento Domingo, 8 de enero del 2012 MARÍA JESÚS IBÁÑEZ / BARCELONA ESTHER CELMA / TARRAGONA Parado a medio construir, el que habría sido un macropolideportivo a inaugurar el pasado otoño en una población de 2.300 habitantes es hoy una estructura de hierro y hormigón. Presupuestado en 4,5 milones, solo se han ejecutado dos millones. Aquí se corta la noticia. Pero ya se intuye la dirección. Edito: un poco más de noticia: Hubo un tiempo, no tan lejano, en que el dinero público fluía sin miramientos. Las finanzas de las administraciones parecían tan saneadas como el resto de la actividad económica y las subvenciones llovían sobre quienes no tenían suficiente liquidez o capacidad de endeudamiento. Cada ciudad, cada pueblo ... Última edición por Mike Hammer; 08-ene-2012 a las 10:17 |
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| Noticia completa. Castillos de naipes derrumbados por la crisis-Sociedad-El Periódico INVERSIONES CUESTIONADAS / LOS CASOS EN CATALUNYA Castillos de naipes derrumbados por la crisis Muchos equipamientos en desuso optan por cerrar por su caro mantenimiento Parado a medio construir, el que habría sido un macropolideportivo a inaugurar el pasado otoño en una población de 2.300 habitantes es hoy una estructura de hierro y hormigón. Presupuestado en 4,5 milones, solo se han ejecutado dos millones. Con cuatro años de obras y 120 millones de euros de inversión, prometía ser la referencia sanitaria de Tarragona. Ahora, un año después de su estreno, de sus 10 quirófanos, cuatro ni siquiera han abierto y aún sigue cerrada toda el ala sociosanitaria. Hubo un tiempo, no tan lejano, en que el dinero público fluía sin miramientos. Las finanzas de las administraciones parecían tan saneadas como el resto de la actividad económica y las subvenciones llovían sobre quienes no tenían suficiente liquidez o capacidad de endeudamiento. Cada ciudad, cada pueblo quiso tener su edificio emblemático, a poder ser una construcción con el sello de un arquitecto reputado. Fue un tiempo en que España y, por descontado, también Catalunya, pusieron en marcha proyectos ambiciosos, algunos faraónicos, llamados a dejar huella... Y vaya si dejaron huella. Aeropuertos, hospitales, centros penitenciarios, estaciones de alta velocidad, polideportivos, teatros y auditorios y hasta perreras. Basta echar un vistazo al territorio catalán para detectar, aquí y allá, equipamientos de presupuesto millonario, pendientes aún de estrenar o con un uso tan bajo que resultan insostenibles. ¿Qué se puede hacer con ellos? ¿Hay alguno al que sacar partido? «Depende de cada caso, evidentemente, pero desde un punto de vista económico, los que tienen esos costes de mantenimiento tan altos deberían cerrar, dar marcha atrás para dejar de perder dinero», apuesta Xavier Fageda, profesor de Política Económica de la Universitat de Barcelona. «Otra cosa es que desde el punto de vista político ese cierre interese», agrega. Para Xavier Bru de Sala, escritor y expresidente del Consell Nacional de la Cultura i les Arts (Conca), el problema no es tanto el tamaño del equipamiento, «sino el uso que se le da». «Cuando un teatro está infrautilizado suele ser por culpa del político de turno», sostiene. La solución, insiste, pasa en el caso de las instalaciones culturales por que «el dinero público deje de ser solo para hacer obras y empiece a destinarse a la producción de actividad cultural». ERRORES DE BASE / «Fundamentalmente -constata Fageda- se cometieron dos errores: el primero, que en la mayoría de los casos no se planteó un análisis previo de demanda, lo que hubiera permitido dar una dimensión correcta a esas infraestructuras. El segundo es que hubo un momento en que todo el mundo quiso tener de todo», reflexiona. Todas las capitales de provincia estaban llamadas a tener aeropuerto. Todas querían grandes autovías, hospitales de referencia y megacentros culturales (véanse, entre otros, los casos de Castellón, Ciudad Real, Santiago de Compostela, Avilés o Zaragoza, con la Torre del Agua de la Expo 2008). Y, como había dinero, las ciudades más pequeñas optaron por el mimetismo. En Catalunya, Reus (Baix Camp), feudo de antiguos dirigentes de ERC, acumula un par de experiencias. El hospital de Sant Joan, aún a medio gas, es uno. El otro, el centro que la anterior Conselleria d'Interior abrió en julio del 2010 para concentrar la atención telefónica de protección civil y emergencias. «Estamos orgullosos de que sea un modelo para otros territorios», declaraba en enero del 2011, el secretario general de Interior, Xavier Gibert, durante una visita de una delegación vasca. Menos de un año después, los parabienes se han trocado en críticas. Ahora, el mismo Gibert considera, igual que el conseller Felip Puig, que el edificio «está sobredimensionado». La ciudad deportiva de Blanes (Selva) es otro de esos casos que claman al cielo. El proyecto inicial, un gran complejo deportivo con hoteles, a cargo del arquitecto japonés Arata Isozaki, costaba 200 millones de euros, pero se rebajó, cuando aún estaba en obras, a otro más modesto, de solo 30. El actual alcalde Josep Marigó (el mismo que impulsó la obra) afirma hoy que «mejorar las instalaciones deportivas era imprescindible. La discusión es si había que mejorar lo que ya teníamos o embarcarnos en un proyecto así». DINAMIZAR EL TERRITORIO / «Otro error cometido estos años ha sido pensar que una infraestructura era un factor de dinamización del territorio», prosigue Fageda. Al contrario, añade, «algunas, como el AVE en Lleida, en lugar de llevar gente a la ciudad han facilitado la salida de los leridanos hacia Barcelona y Madrid». A parte del AVE y del hasta hace cuatro días cuestionado aeropuerto de Alguaire, Lleida alberga varios equipamientos ya construidos en desuso. Entre ellos, el centro de interpretación del arte rupestre del Cogul (Garrigues), donde existe un yacimiento que es Patrimonio de la Humanidad desde 1998. El pasado diciembre, el ayuntamiento tuvo que renunciar a una ayuda de 47.000 euros, al no poder reunir el dinero que faltaba hasta los 155.000 que costaba instalar la luz, informa Rosa Matas. Es lo que queda de lo que nació como la Illa Isozaki, un espacio que debía ser referencia deportiva del sur de Europa. Construirlo costó 31 millones de euros y mantenerlo supone anualmente un gasto de otro millón. La obra acabada en junio del 2010 y sin funcionar fue promovida por el Consell Comarcal del Segrià para dar servicio a todos los municipios de la comarca. Costó un millón de euros, a cargo de una ayuda de la Generalitat. Con 34,5 millones de inversión, el flamante centro de atención de las llamadas 112 de Reus languidece. Menos de 200 personas trabajan -se calculó que superarían las 500- en 8.400 metros cuadrados. Aunque en abril del 2010 acogió una primera exposición, el viejo canódromo de la Meridiana de Barcelona está hoy oficialmente cerrado y su conversión en museo, parada. El ayuntamiento invirtió 4,5 millones de euros solo en remodelar el edificio. Edificio abandonado desde el 2010. Se ha invertido 1,5 millones de euros, de los que 700.000 los ha aportado la Generalitat. Queda pendiente la electrificación, el entorno y el proyecto museístico. Lo gestionará el Museu d'Arqueologia. |
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| La culpa es de Madrit
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