Iniciado por
zumbido
Estoy bastante de acuerdo contigo. La mayor parte de la carga docente de la carrera se centra en asignaturas puramente teóricas a las que no se les da en ningún momento aplicación práctica. Y eso, porque la mayor parte del profesorado la componen estudiantes profesionales que han ido renganchando becas de investigación sin trabajar casi nunca fuera de la universidad y no te digo nada en el ámbito privado.
No entiendo esto que dices que el trabajo técnico está mal repartido. En ese campo se valoran tus habilidades en la búsqueda de datos, en el diseño de investigaciones complejas (campo, cuestionarios, seleccíón de individuos en cualitativos.... etc) y la capacidad de análisis de datos. Estas habilidades también se enseñan en ITM (donde más), psicología o economía, y en menor medida en otras como criminologia o RRLL, por lo que la compentencia es dura pero limpia.
Vamos, lo que te digo es algo que probablemente sabes. Lo único que aprecia el mercado laboral privado de todo lo que se da en la carrera son las técnicas de investigación.
Si de lo que se trata es de engancharse a la universidad, ya sabes lo que hay que hacer: FPI, FPU y temas de investigación que interesen a una pequeña camarilla departamental.
Estoy muy de acuerdo contigo, se nota que conoces el mundillo

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La respuesta a lo que está en negrita se encuentra en las barreras de acceso, y en lo que al mundo universitario se refiere, las describes muy bien en el primer y en el último párrafo de tu mensaje. Si para llegar a mostrar tus habilidades en campo y análisis tienes que superar obstáculos que nada tienen que ver con la sociología (enchufes, lameculismos, procesos de selección oscurantistas y sospechosos), estamos ante un sistema injusto de reparto del trabajo cuyos frutos ya conocemos: un país en el cual se reconoce más el trabajo del penoso provinciano Amando de Miguel que la obra de un gigante internacional de la sociología como Manuel Castells, por poner un ejemplo de la más alta escala.
Aunque seas la hostia en verso, la mayor parte de las veces ni siquiera tendrás la oportunidad de demostrarlo. A nivel más modesto, encontramos departamentos plagados de apellidos coincidentes, amantes, esposas, alumnos serviles...Muchas FPI, FPU, departamentales y similares se adjudican en función de las horas que te hayas pasado en el despacho de ese profesor durante la carrera, o lo simpático que hayas podido caer al IP durante tus estudios. Claro que pudes pillar una ''sin padrino'', pero las posibilidades son menores. Y los criterios de adjudicación son muy poco transparentes. Aunque lo fueran, si se centran en el expediente, los criterios de evaluación durante los estudios son tan absurdos que no garantizan una mierda:
las prácticas, que son lo que demuestra la madurez, capacidad de comprensión y criterio de investigación, son pseudo (es decir, más teóricas que técnicas), cuentan poco y lo más valorado es la capacidad memorística. Como si alguien que te puede recitar ''El Suicidio'' fuese más útil en un grupo de investigación que alguien con iniciativa propia y capacidad de síntesis. Sencillamente, es más fácil y cómodo evaluar la capacidad de memorizar y el resumen acrítico que la capacidad de diseñar investigaciones, gestionar equipos, elaborar informes de investigación... ''Estudiantes profesionales'', es un concepto que aportas al comienzo de tu exposición y la clave del meollo. El mundo universitario es un medio de reproducción social para los zombies empollatochos.
En cuanto a los dos grandes colosos públicos (INE y CIS), el acceso a la escala media-alta, media y baja es transparente, pero está copado de gente con diversos estudios y más experiencia que los polluelos recién egresados de la facultad.
Otros centros de investigación (observatorios de migraciones, cultura popular, sociedad de la información, sociología urbana...) son bastante cerrados y nadie sabe cómo se llega a trabajar en ellos. He preguntado y enviado decenas de propuestas para realizar un convenio de prácticas durante mis estudios, consultas sobre el acceso laboral a los mismos o las posibilidades de colaboración voluntaria en estudios concretos y no he recibido más que impreciosnes, evasivas y referencias a su escasa documentación de acceso público sobre sus actividades, ofrecida en webs que parecen más bien tapaderas de un ámbito de colegueo y tocamiento de pelotas con dinero público. Informes bianuales chapuceros, powerpointistas y con unas pocas decenas de páginas, y cosas por el estilo.
Sobre la empresa privada, quiero pensar que el panorama es más meritocrático, es decir, que se valoran más las habilidades técnicas, aunque sea difícil acceder por simple saturación e indeterminación del perfil profesional.