|
|
Tweet |
| | Herramientas | Desplegado |
| ||||
| De "EL CHOQUE DE CIVILIZACIONES" (Samuel Huntington) 1997. Aunque el interés económico inmediato de las sociedades asiático-orientales sea mantener el acceso a los mercados occidentales, es probable que a largo plazo prevalezca el regionalismo económico, y por tanto el este de Asia debe promover cada vez más el comercio y la inversión dentro de Asia. Como ha señalado Kishore Mahbubani, a Gran Bretaña y los Estados Unidos les llevó cincuenta y ocho y cuarenta y siete años, respectivamente, doblar su renta per cápita, pero Japón lo hizo en treinta y tres años, Indonesia en diecisiete, Corea del Sur en once y China en diez. En la actualidad, como hemos visto, la segunda y la tercera economías del mundo son asiáticas. La economía china creció con índices anuales medios del 8% durante la década de los ochenta y la primera mitad de los noventa, y los «tigres» le seguían de cerca. La «zona económica china», declaró el Banco Mundial en 1993, se había convertido en el«cuarto polo de crecimiento» del mundo, junto con los Estados Unidos, Japón y Alemania. Probablemente, Asia, que en los años noventa contaba con la segunda y tercera mayores economías del mundo, para el año 2020 incluirá a cuatro de las cinco y siete de las diez economías más fuertes del planeta. La mayor parte de las economías más competitivas también serán, probablemente, asiáticas. Aun cuando el crecimiento económico asiático se estabilice antes y más repentinamente de lo esperado, las consecuencias del crecimiento que ya ha tenido lugar seguirán siendo trascendentales para Asia y el mundo. Un «renacimiento cultural», comentaba el embajador Tommy Koh en 1993, «está extendiéndose por» Asia. Supone una «creciente confianza en sí mismos», lo cual significa que los asiáticos «ya no consideran todo lo occidental o estadounidense como necesariamente lo mejor». Este renacimiento, potenciado por el éxito económico asiático, se manifiesta en la insistencia cada vez mayor, tanto en las identidades culturales distintivas de cada uno de los países asiáticos, como en aquellos elementos comunes de las culturas asiáticas que las distinguen de la cultura occidental. La importancia de este resurgir cultural queda patente en la cambiante interacción de las dos principales sociedades del este de Asia con la cultura occidental. «El régimen posTiananmen», decía un comentarista, «ha adoptado con ansia el nacionalismo chino como una nueva fuente de legitimidad» y ha estimulado conscientemente el antiamericanismo para justificar su poder y su conducta. Así, está surgiendo un nacionalismo cultural chino, compendiado en las palabras de un líder de Hong Kong en 1994: «Nosotros los chinos nos sentimos nacionalistas, cosa que nunca antes nos sentimos. Somos chinos y estamos orgullosos de serlo». En China misma, a principios de los noventa, se manifestó un «deseo popular de volver a lo que es auténticamente chino, que a menudo es patriarcal, nativista y autoritario. En este resurgimiento histórico, la democracia está desacreditada, lo mismo que el leninismo, lo mismo que cualquier otra imposición extranjera. http://malpharus.blogspot.com/2011/12/la-afirmacion-asiatica.html De anoche http://www.burbuja.info/inmobiliaria/burbuja-inmobiliaria/272583-china-y-japon-promueven-prescindir-del-dolar.html Pinchar en 'estadísticas' para acceder a otros textos de Priede http://www.burbuja.info/inmobiliaria/members/m-priede.html |
![]() |
| Herramientas | |
| Desplegado | |
| |