Menos mal que los viejunos apoyan a sus cachorros que si no............
Dentro de 30 años, aún con muchos sesentones con hipotecas a tutiplén, ¿Quién ayudará a sus hijos?
El último que cierre la puerta.
¿Cómo es posible que un país con cinco millones de parados no sufra un colapso social y económico? El informe anual de la Fundación Encuentro sobre la sociedad española, que se presenta hoy en Madrid, da la respuesta: la familia es el colchón que amortigua la caída de las rentas de tantos hogares. Un dato lo muestra a la perfección: uno de cada ocho españoles mayores de 18 años recibe ayuda económica de sus familiares más directos. Un porcentaje aún mayor (pero puede tratarse en muchos casos de las mismas personas) se beneficia de apoyo no monetario: comidas, ropa o simplemente atención. Solo así se explica que, con millón y medio de hogares en los que todos sus miembros activos están desocupados, el saqueo y la miseria no se hayan adueñado de las calles.
La necesidad de ayuda disminuye con la edad. Los mayores de 65 años son quienes menos la precisan, y los jóvenes, quienes más recurren a ella. Lo llamativo es que casi una de cada cuatro personas de entre 25 y 34 años y una de cada ocho de entre 35 y 44 sobrevive gracias a las sumas que les proporcionan padres o hermanos. La solidaridad de la sangre está evitando quiebras económicas reales de muchos hogares.
Eso sí, a diferencia de otras crisis en las que los más golpeados por el paro solían ser los jóvenes y la generación que va de los 50 a los 65 años, en esta ocasión son estos últimos quienes sostienen al resto. Los jóvenes tienen enormes dificultades para entrar o mantenerse en el mercado laboral, pero los mayores, sobre todo las mujeres, mantienen sus empleos o incluso ganan posiciones en él.
De esta forma, la solidaridad fluye de arriba a abajo: el dinero sale en general del bolsillo de los mayores -eso incluye a los pensionistas- y va a parar a los más jóvenes y a las generaciones intermedias. En cambio, hay poco movimiento económico en sentido contrario, aunque sí es habitual que las personas de mediana edad presten ayuda de otro tipo -cuidados, atención- a los mayores.
Los especialistas sostienen que esta modificación en cuanto a los damnificados por la crisis ha resultado providencial para la estabilidad social. Al mantener su empleo y por tanto su renta quienes por razones de edad y trayectoria tienen menos deudas -a partir de los 50 años la vivienda habitual suele estar pagada o casi pagada- su margen para ayudar a otros es mayor. Familia rica, familia pobre
La crisis ha golpeado con dureza a las familias, pero de forma desigual. El 'Informe España 2011. Una interpretación de la realidad social' ayuda a entender una aparente paradoja: la de que, atravesando la crisis más dura del último medio siglo, sea tan difícil encontrar hotel para un puente o reservar una mesa para una cena de compañeros de trabajo en fin de año.
La razón es que mientras la riqueza de los hogares con menos recursos se estancó al comienzo de la crisis para reducirse a continuación, la de las familias de renta más alta no ha dejado de crecer. Es decir, los hogares acomodados lo son aún más en términos tanto absolutos como relativos. De ahí la cada vez mayor notoriedad del fenómeno de sociedad dual del que hablan los sociólogos: mientras unos han visto cómo su nivel de vida se deterioraba hasta extremos alarmantes, otros viven como siempre, o incluso mejor. Son una parte menor de la sociedad -menor, aunque no marginal- pero muy visible en determinados ambientes.
De todas maneras, el gasto de los hogares se ha reducido, medido en términos de media. El estudio de la Fundación Encuentro desvela que se produjo una fuerte caída en 2009, último año del que aporta datos. Parece lógico pensar que se han registrado nuevos descensos a medida que el desempleo aumentaba. Los artículos de vestir y el calzado, el equipamiento del hogar, la hostelería, el ocio y la cultura y, sobre todo, el transporte, son los capítulos en los que se ha recortado el gasto de forma más notoria. Son también aquellos en los que resulta más fácil meter la tijera. El gasto en electricidad, agua, gas y vivienda es mucho menos controlable y por eso ha crecido en plena crisis. Sucede también con el relativo a salud.
Con este panorama económico, no puede extrañar que el aprecio que los españoles sienten por la familia haya registrado un espectacular repunte. Las relaciones de pareja pierden importancia en su escala de valores, pero padres, hijos y hermanos lo ganan a pasos agigantados.
No hay que ser un malpensado para entender que en ese cambio algo tendrá que ver el hecho de que cada vez se recurre más a la solidaridad de la propia sangre para salir de un apuro económico.
13 de enero de 2011:
Más de 2 años dando el coñazo en este foro Los liberales
no son subnormales
y sus amiguetes de la casta
nunca pueden perder pasta.
Estos usuarios dan las gracias a dabuti por su mensaje:
Es cierto la gente mayor la que de verdad levanto España ha podido ayudar, economicamente tambien a sus hijos, pero estas nuevas generaciones me parece que en ese aspecto lo tienen bastante mal.
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El tiempo de la reflexión es una economía de tiempo. - Publio Siro
Estos usuarios dan las gracias a невежда por su mensaje:
Muchos de los que llamamos "viejunos" van a perder todo lo que han ganado de forma fácil ayudando a sus hijos. Al final, el dinero que por un lado viene, por otro se va. Típico caso de los que han especulado con los pisitos heredados del abuelo y les dan dinero a los hijos para comprarse un piso. Eso no es de ahora. Por eso mismo, se creen con derecho moral a decir q los jóvenes somos unos vagos.
Ojalá muchos no ayudaran a sus hijos (como en mi caso) y se fuera todo a la mierda de una vez.
Muchos de los que llamamos "viejunos" van a perder todo lo que han ganado de forma fácil ayudando a sus hijos. Al final, el dinero que por un lado viene, por otro se va. Típico caso de los que han especulado con los pisitos heredados del abuelo y les dan dinero a los hijos para comprarse un piso. Eso no es de ahora. Por eso mismo, se creen con derecho moral a decir q los jóvenes somos unos vagos.
Ojalá muchos no ayudaran a sus hijos (como en mi caso) y se fuera todo a la mierda de una vez.
Depende de como te ayuden;creo que muchos padres,prefieren ayudar a sus hijos a ser independientes antes de que vuelvan a casa.
Saludos.
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Un chollo no es para quien lo compra,sino para quien puede pagarlo.......
Ante esto no se puede competir. Uno intenta emanciparse de manera independiente y no se puede ya que el cenutrio de turno que conoces trabaja por la mitad que tu y se lleva la mitad de la pension de sus viejos para pagar la hipoteca. El resultado es, un sueldo normal en España no da para cubrir las necesidades basicas, hay que tirar de la familia para cubrirlas, o sea. Todos pobres.