Según este modelo, el banco transfiere sus activos inmobiliarios ilíquidos a un vehículo público a cambio de bonos a 20 añosquese apuntan a su balance. Es decir, que cambian activo tóxico por un instrumento financiero saneado.
Mientras tanto el estado garantiza esos bonos a 20 años, lo que le permite al banco usarlos como colateral en el Banco Central Europeo y obtener liquidez a cambio.
La valoración
Uno de los puntos claves de este modelo, como en el resto de bancos malos, es el de la valoración de los activos tóxicos. Si se siguiera al pie de la letra el modelo alemán, el banco los vendería según su valor en libros menos las provisiones realizadas, y sobre ese valor neto en balance se aplicaría un descuento que podría rondar el 10 ó el 15 por ciento. Rajoy, en todo caso, afirmó ayer que se se establecerá "una valoración muy prudente" para estos activos menos líquidos.
La entidad, a cambio de la ayuda pública, debería, en primer lugar, pagar cada año un porcentaje, que podría rondar, al menos, el 7%, del valor de los bonos por la garantía prestada por el Estado. Además, también se comprometería a asumir durante un periodo de tiempo establecido, que coincidiría con la vida de los bonos, a asumir las pérdidas que se produjeran por la venta de los activos, que no pagaría de una sóla vez, sino que periodificaría, de tal manera que sólo pagara, por ejemplo, una vigésima parte cada año.
O sea:
* El pufo lo asume en parte el estado español. O sea: TODOS.
* El pufo nos lo comeremos durante 20 años. El
"siempre puedo renegociar" de los pepitos sin cabeza y la
"reunificación de deudas" de los irresponsables económicos que estiran más el brazo que la manga pero ahora HECHA POR EL ESTADO (o sea, PAGAMOS TODOS).
* La burbuja la MANTENDRÁN, porque ya no habrá urgencia ninguna para vender pisos burbujeados a valor real, sino que será una operación a 20 años y con el estado de por medio.
Veo una crisis
a la japonesa en el horizonte...