En tres meses La construcción cántabra teme perder 9.000 empleos
El Gobierno regional transmite a los afectados la imposibilidad de contar con financiación a un corto plazo
15.12.11 - 00:03 -DAVID REMARTÍNEZ | SANTANDER.
La construcción empleaba a 36.000 personas en Cantabria hace cuatro años. Ahora son 19.000, «y la mitad de esos tra bajos podrían desaparecer en el primer trimestre del año». Otros 9.000 posibles parados en una región que ya contabiliza 48.400 personas desocupadas.
Este angustioso pronóstico presidió la reunión que ayer mantuvo el presidente regional, Ignacio Diego, con portavoces de todos los ámbitos del sector, desde los ingenieros hasta los sindicatos, pasando por promotores y excavadores. Tres intensas horas de charla, de papeles y números, de peticiones y explicaciones, con el número 9.000 sobrevolando. Pero de poco sirvió la alerta. El Ejecutivo explicó a sus invitados que «a corto plazo, no puede hacer nada: no hay dinero».
Ese corto plazo es precisamente el primer trimestre, el arranque de 2012 donde se concentran los augurios y que había motivado la petición urgente de la reunión. «Este sector se muere», avisó el presidente de la Asociación de Excavadores de Cantabria (Aexca), Antonio García, portavoz ayer tras el encuentro. Y no exagera. La cifra de gente que podría verse en la calle es potencialmente superior, ya que la estimación de 9.000 atiende sólo a los trabajadores adscritos al convenio de la construcción. Pero los empleos indirectos caerían detrás, en dominó, sean proveedores de material, o arquitectos y aparejadores (por ejemplo) no asociados a dicho convenio aunque ejercen en el ámbito de la vivienda o de la obra pública. «El Gobierno está buscando proyectos y fórmulas de financiación, pero para ahora no hay nada. Y las empresas están ya sin nada de trabajo», abocadas a una segunda oleada de cierres, abundó García.
Alrededor de la mesa oficial se sentaron ayer los excavadores, la Asociación de Constructores y Promotores, la de Contratistas, los transportistas de obras, los colegios de Arquitectos e Ingenieros de Caminos, Comisiones Obreras y UGT. El Ejecutivo les expuso dos condicionantes, dos circunstancias ajenas que -dice- le atenazan. La primera se refiere al pasado: a los apuros contables «heredados» del bipartito PRC-PSOE que, en el caso de la construcción, se amplifican con la paralización de infraestructuras que decidió el Ministerio de Fomento hace un año. Allí fondearon el tramo Solares-Torrelavega de la autopista A-8 o la carretera de San Glorio.
«El problema es que algunas de estas obras están rescindidas, con lo cual, aunque más adelante se aprobasen partidas económicas, habría que volver a realizar toda la tramitación», con su correspondiente demora, apreció el decano de los Ingenieros, Enrique Conde. Y hay prisa por mover las máquinas. A esa posible reasignación presupuestaria de obras detenidas, o futuras, apunta el segundo condicionante que planteó Diego: la formación del Gobierno de Mariano Rajoy, y de forma más relevante, al nombramiento del ministro de Fomento, con quien habrán de bregar todas las comunidades autónomas.
Urgencias
Cantabria se presentará en el despacho ministerial pidiendo con la mano, como las demás; pero bajo otro formato: llevará un listado de urgencias debatido y pactado por todo el sector.
La reunión de ayer acordó formar una mesa sectorial después de las Navidades donde participasen los presentes, y se invite además a la Universidad de Cantabria y a técnicos de la administración pública. «La idea es llevar algo consensuado a Madrid», explicó el presidente de los excavadores.
Por último, el Ejecutivo anticipó algunas de sus ideas para la legislatura, como desarrollar la figura del Proyecto Singular de Interés Regional (PSIE) en varias localizaciones, campos de golf y otras actuaciones, buscando siempre la colaboración privada para sacar adelante la financiación.