Los Windsors son ricos más allá de toda descripción. Cuando se dice que la reina es "la mujer más rica del mundo" apenas se dice toda la verdad, y no es de extrañar que el príncipe Felipe llame a los Windsor "la firma familiar". Han heredado la riqueza acumulada de los antepasados de la reina; tierras, casas, tesoros artísticos y joyas. Algunos los posee la Reina y otros los posee oficialmente el "Estado", y, en consecuencia, puede pasarlos libres de impuestos a cada generación de su familia. Que sea propiedad del Estado significa que es propiedad de la Nobleza Negra que controla el estado. He aquí parte del botín de los Windsor:
La Reina tiene más de 300 residencias, algunas de las cuales son castillos o palacios, como el Palacio de Buckingham, el castillo de Windsor, el palacio de Kensington (donde vivía Diana), el palacio St James (la base londinense del príncipe Carlos), el palacio de Holyrood en Edimburgo, el castillo de Balmoral en Escocia y Sandringham en Norfolk donde Diana conoció al Príncipe Carlos. Es propietaria del ducado de Lancaster de alrededor de 16.000 hectáreas de tierra, principalmente agrícola, pero incluye importantes áreas de desarrollo de enorme valor. El Parlamento aprobó una ley en 1988 que le permitía urbanizar y vender parte de su tierra alrededor de la calle Strand de Londres. Como ocurrió con buena parte de su riqueza, el hijo de Enrique III robó el contenido del ducado de Lancaster a Simon de Montfort Junior después de que los esfuerzos de este último por crear un parlamento fuerte fracasaran en 1265. Si uno observa los registros probablemente hallará que los de Montfort robaron esas riquezas a otra persona. Los Windsor poseen otro ducado, el de Cornwall, que administra el príncipe Carlos. Son otras 18.000 hectáreas que también incluyen terrenos en las áreas más caras de Londres. La Reina ha heredado o comprado la colección privada de joyas más grande del mundo. El diamante de Koh-i-Noor, entonces el más grande del mundo, fue otorgado a la reina Victoria después de que la East India Company hubiera derrotado al marajá de Punyab en 1851. El diamante Cullinan fue una ofrenda de paz para la realeza británica después de la Guerra de los Bóeres en Sudáfrica que
fueron ingeniadas por Cecil Rhodes, Alfred Milner, los Rothschild y la Mesa Redonda. La Royal Collection Trust, dirigida por la reina, posee más de 7000 pinturas y 20000 dibujos de antiguos maestros. La reina posee una gran colección de otras obras y todas ellas serán heredadas por el linaje Windsor cuando muera, a menos que la nación despierte y termine con la monarquía.
Nadie sabe qué poseen realmente los Windsor porque el Parlamento tiene prohibido siquiera discutir el hecho de que la Reina mantenga en secreto su riqueza privada. (Scott Thomson, "The Ultimate Insider Trader is the Queen" EIR, P.73) Tanto secreto es crucial para evitar la indignación de sus "súbditos" y para permitirse hacer uso de su privilegio de utilizar de forma lucrativa la información privilegiada, una práctica que es ilegal. El abuso de la información privilegiada es estar en una posición que a uno le permita escuchar información privilegiada que luego podría utilizar para forrarse, y entonces utilizar ese conocimiento para este fin. La reina, con su colosal cartera de inversiones, está en la posición perfecta para obtener ilimitados beneficios. Está constantemente informada por medio de reuniones con primeros ministros, secretarios, funcionarios, agentes del Servicio de Inteligencia británico y otros, de los sucesos secretos del mundo. Sabe, mediante estos y otros canales, dónde van a estar las mejores y peores inversiones y, con su red secreta, puede asegurarse de que utiliza esta información de la forma más efectiva económicamente. En 1977 salió a la luz que el Banco de Inglaterra, la creación de la Nobleza Negra, había fundado una empresa llamada Bank of England Nominees Ltd (BOEN) para ocultar las inversiones de la reina. (Ibíd) Los Windsor han tenido una relación particularmente beneficiosa con la City de Londres desde el reinado de Eduardo VII, el hijo de la reina Victoria. El asesor financiero de Eduardo fue Ernest Cassel, el banquero de la Nobleza Negra. La hija y heredera de Cassel, Edwina, se casaría con Louis Mountbatten, la influencia más destacada de los príncipes Felipe y Carlos. Eduardo VII, un líder masón, también era próximo a los Rothschild, los Sassoon (un vástago del linaje Rothschild) y los clones estadounidenses de Payseur-Rothschild, Morgan y Harriman. Otros nombres financieros con antiguos vínculos reales son los Baring y Morgan Grenfell. El asesor financiero privado de Jorge VI, el padre de la reina Isabel, fue sir Edward Peacock una Gran Cruz de la Real Orden Victoriana, de modo que su consejo fue obviamente muy provechoso. Jorge VI también otorgó a lord Cromer el puesto de lord chamberlain, la categoría más alta de la casa real. Cromer fue director ejecutivo de Barings...
Última edición por malpharus; 12-dic-2011 a las 17:23
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