En uno de los blogs a los cuales estoy abonado he podido leer este artículo que habla de la concentración empresarial, concretamente con el ejemplo de Estados Unidos. Creo que ilustra perfectamente como estamos perdiendo poco a poco cualquier poder de decisión, a manos de empresas cada vez más enormes.
Tuesday 8 november 2011
La empresa del billón de dólares
¿Te has planteado alguna vez que existiese una empresa capaz de facturar un billón de dólares(1) al año? No es ciencia ficción, estamos cada vez más cerca de esta situación, algo preocupante cuando imaginamos el poder de influencia que tendría el presidente de está hipotética compañía. Para este artículo, hemos investigado como han ido evolucionando las mayores empresas de EEUU, y los datos son muy claros.
De 119 a 4 empresas en solo 50 años
Basándonos en las listas anuales de la revista estadounidense Fortune 500, y ajustando los datos por la inflación gracias a la página usinflationcalculator.com, hemos podido determinar que para sumar una facturación de 1 billón de dólares (en dólares de 2010) hacía falta coger las 119 primeras empresas de EEUU en 1960. Apenas 10 años después, la lista se reducía a 35. En 1980 y 1990, se alcanzaba esta facturación con solo 10 compañías. En el 2000, bastaba con las 5 primeras, y en 2010, tan solo con las 4 mayores.
A esta velocidad, no sería sorprendente que dentro de 20 o 30 años, la empresa más grande de Estados Unidos facture más de 1 billón de dólares.
¿Destrucción de valor?
Hemos también analizado el ratio de beneficios sobre facturación de la suma de empresas necesaria para superar el billón de dólares de facturación, y lo cierto es que entre 1960 y 2000, la rentabilidad de estas empresas cayó progresivamente, desde el 6,3% hasta el 4,7%, lo que corresponde a una destrucción de valor de 16 mil millones de dólares anuales. Es decir que parece que la concentración empresarial tampoco beneficia a los accionistas.
Sin embargo, en 2010 la rentabilidad volvió a crecer respecto al 2000, y con toda la prudencia con la que hay que manejar un dato aíslado, habrá que ver si se trata de un cambio puntual o de un giro en la tendencia.
Wal-Mart, una facturación anual cercana al presupuesto del Estado Español
En 2010, el presupuesto del Estado Español fue de 350.000 millones de euros, o lo que es lo mismo, de unos 472.000 millones de dólares (al cambio de 1,35). La empresa que más facturación tenía en el listado de Fortune era la compañía de distribución Wal-Mart, con unas ventas de 408.000 millones de dólares.
Es decir, una empresa privada decide sobre partidas presupuestarias similares a las del Gobierno Español. Wal-Mart tiene más de dos millones de empleados, de nuevo un dato parecido al número de funcionarios de muchos países importantes.
¿Debería haber un límite?
Si no se hace nada, dentro de poco habrá varias empresas que facturarán más de un billón de dólares. Empresas con más influencia que la mayoría de los estados. Incluso es posible que esas compañías lleguen a tener más poder económico que las mayores potencias económicas como Estados Unidos o China. No olvidemos que basta que dos empresas fusionen para crear un supergigante, no hace falta que se limiten al crecimiento interno.
Ya hemos visto como “los mercados” (invento mediático para hablar de las empresas financieras) influyen mucho más en la economía que los gobiernos. Si no se ponen límites, esta situación no parará de empeorar hasta que la democracia pierda todo sentido. En EEUU hace muchos años se tomaron medidas para evitar estos inconvenientes, por ejemplo cuando se decidió desmembrar la Standard Oil de Rockefeller para disminuir su influencia.
Hoy, estamos llegando a niveles que rozan el absurdo. Hemos dejado que el sector financiero se concentre tanto, que luego la quiebra de un banco representa un riesgo inasumible para la economía, obligando a los estados a intervenir en caso de problemas, según el nuevo principio de socialización de pérdidas (manteniendo la privatización de beneficios). Si no hubiese ningún banco en la lista de las entidades “sistémicas” (too big to fail), entonces se podría dejar quebrar una entidad financiera mal gestionada, al igual que para cualquier negocio de otro sector. Sin embargo no se ven indicios de voluntad política de corregir esas tendencias.
(1) En español, un billón es un millón de millones, y no hay que confundirse con el "billón" anglosajón, que corresponde a mil millones.
Cualquiera que haya paseado por las calles de las principales ciudades europeas puede darse cuenta de que las mismas marcas constituyen ya más del 50% de las tiendas. A este ritmo quedarán una empresa de ropa, otra de restaurantes, un banco, un constructor de coches, etc...
Algo así como un comunismo de capital privado.
Estos usuarios dan las gracias a Rodin por su mensaje:
A ver si pido una hora libre en el curro para hacerme gay, adolescente abortista o transexual, funcionario, currito de Delphi, madre primeriza,
jubilado en alquiler, parado de larga duración, transportista sin trabajo, banquero, potentado del ladrilo, político, minoría étnica, o gran simio,
que con tanto trabajar me estoy perdiendo las magníficas oportunidades que el Sistema me brinda!
Estos usuarios dan las gracias a Desencantado por su mensaje:
En uno de los blogs a los cuales estoy abonado he podido leer este artículo que habla de la concentración empresarial, concretamente con el ejemplo de Estados Unidos. Creo que ilustra perfectamente como estamos perdiendo poco a poco cualquier poder de decisión, a manos de empresas cada vez más enormes.
Pues ahora lo entiendo mejor, quieren convertir a españa en un "walmart turistico" barato, que haciendo numeros les sale rentable, seria la corporacion mas grande en "empleados", con servicios , putas , farlopa y todo incluido, a y con los sueldos de walmart suramericanis......
Estos usuarios dan las gracias a El_Dinero_es Deuda por su mensaje:
Eso de la concentración lo estamos viendo cada día, vemos desaparecer las tiendas de ropa de toda la vida y su cuota de mercado va a parar a las omnipotentes Zara, Mango, etc y lo mismo con todo lo demás, cada vez se concentra en menos manos el mercado.
Es lo que tiene el capitalismo liberal, que el dinero lo puede todo, tú tienes que cerrar porque no puedes competir y no puedes estar facturando poco durante mucho tiempo y ellos no tienen problemas en vender más barato (compran o producen mayores volúmenes deslocalizadamente por efecto de la globalización) en tener los mejores locales, en los mejores sitios, con las mejores decoraciones y precios tienen un gran pulmón financiero) y eso hace que pueden aguantar lo que no está escrito y que antes de cerrar ellos, se ha hundido todo lo que está alrededor y se han quedado con todo el mercado, en fin, es lo que hay...(también lo hacen las tiendas de chinos y cuando han exterminado todo lo que había alrededor, luego van subiendo precios lentamente, es un dumping chino mandarino...)
Eso de la concentración lo estamos viendo cada día, vemos desaparecer las tiendas de ropa de toda la vida y su cuota de mercado va a parar a las omnipotentes Zara, Mango, etc y lo mismo con todo lo demás, cada vez se concentra en menos manos el mercado.
Es lo que tiene el capitalismo liberal, que el dinero lo puede todo, tú tienes que cerrar porque no puedes competir y no puedes estar facturando poco durante mucho tiempo y ellos no tienen problemas en vender más barato (compran o producen mayores volúmenes deslocalizadamente por efecto de la globalización) en tener los mejores locales, en los mejores sitios, con las mejores decoraciones y precios tienen un gran pulmón financiero) y eso hace que pueden aguantar lo que no está escrito y que antes de cerrar ellos, se ha hundido todo lo que está alrededor y se han quedado con todo el mercado, en fin, es lo que hay...(también lo hacen las tiendas de chinos y cuando han exterminado todo lo que había alrededor, luego van subiendo precios lentamente, es un dumping chino mandarino...)
Un saludo.
Ahora mismo puedes ir al Zara, al Stradivarious, al Pull&Bear y al Bershka y no has salido de Inditex, propiedad mayoritaria de Amancio Ortega.