En el PP quieren aprovechar el entorno propicio del nuevo Fondo Europeo de Estabilidad Financiera para sanear totalmente la exposición inmobiliaria del sistema financiero español durante el primer trimestre de 2012
Publicado: 05/11/2011
Luis de Guindos
Guindos promueve sanear el ladrillo de la banca española con deuda pública
Miguel Alba
Nueva ronda de fusiones en el sector financiero y una purga en los balances bancarios. Los dos mensajes llevan semanas saliendo de la boca de los responsables políticos del PP o futuribles del nuevo gabinete de Mariano Rajoy. Sin embargo, nadie es tan explícito como Luis de Guindos, ex secretario de Economía del PP en el Gobierno de José María Aznar. "Hay que recapitalizar y sanear las entidades en el primer trimestre del próximo año para evitar que el colapso financiero castigue más a la economía española", admite De Guindos, a quien las quinielas le señalan para ocupar un puesto de responsabilidad económica en el Ejecutivo del PP.
Su plan, que ya maneja el equipo económico de Rajoy, se articula a través del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), el "cortafuegos" aprobado la semana pasada por la eurozona para garantizar que la crisis griega no se extienda a otros países, y que se prevé dotar con un billón de euros. A su juicio, este instrumento concederá "facilidades" a España para colocar de nuevo deuda a medio y largo plazo, con la que se sufragaría la compra de todos los activos tóxicos –los inmobiliarios- que actualmente tienen los bancos y cajas españolas en sus tripas. Una fórmula alternativa al conocido como banco malo que, al contrario que éste, no penaliza tanto al contribuyente puesto que los activos deteriorados se amortizan con los fondos captados en las emisiones sin que se eleve el déficit, además de con su venta última por parte del Estado. Para ello, según explican desde el interior del PP, se efectuarían road shows, como los que han venido efectuando tanto José Blanco, titular de Fomento, como Beatriz Corredor, secretaria de estado de Vivienda, por varios países europeos para presentar la oferta inmobiliaria actual de bancos y cajas.
"De esta manera, aunque habría ayudas públicas, se dejaría de hablar de intervenciones y nacionalizaciones que tanto están lastrando la imagen del sector financiero español", explican desde una entidad que, como De Guindos, considera que es poco viable la fórmula del banco malo porque sus compras computarían como déficit público.
El vicepresidente de CaixaBank, Juan María Nin, si apuesta, sin embargo, por la fórmula del banco malo. "La creación de un banco malo es algo que forma parte de una gestión normal en situaciones de crisis sobre todo si están muy vinculadas al ladrillo. Si la gestión y ejecución del banco malo se hace bien, entonces se trata de una idea muy, muy buena", aseguró Nin, el pasado viernes durante la conferencia de resultados de su entidad.
El proceso necesita de una verdadera actualización a precio de mercado de la cartera inmobiliaria del sector financiero español. Una necesidad en la que ya trabaja el Banco de España, que prepara una norma en la que obligará a la banca a remitir más información sobre su exposición problemática al sector inmobiliario, cifrada en 176.000 millones, según los datos del propio supervisor. "Si los precios se vuelven realistas empezará a aligerar el stock, principalmente, de suelo y edificios porque hay fondos que están interesados en comprar", admiten un par de brokers inmobiliarios.
En ese desnudo y recálculo del ladrillo, De Guindos maneja que surgirán "pérdidas en los balances" que obligarán a una sensible reducción de actores financieros por medio de fusiones. Esa misma línea manejan en el Santander y BBVA, en un momento en el que negocio está bajo mínimos, con los márgenes cayendo desde hace más de seis trimestres y un aumento constante de la morosidad.
Este delicado momento se confirma desde las propias cuentas de resultados. De hecho, los cuatro grandes de la banca -Santander, BBVA, Popular y Caixabank- lograron un beneficio conjunto de 9.695 millones en los nueve primeros meses de 2011, lo que arroja un descenso del 14% en relación al mismo periodo del año anterior. Datos a los que hay que añadir los 295 millones de beneficio de Bankia en sus nueve primeros meses de vida. Vozpópuli | Guindos promueve sanear el ladrillo de la banca española con deuda pública
Por si había alguna duda de que el PP pretende salvar al ladrillo a costa de todos los españoles y eso que los bancos siguen teniendo beneficios. ¿Y luego dicen que no hay dinero para sanidad y educación?
Estos 28 usuarios dan las gracias a Baltasar Gracián por su mensaje:
Sólo existe en la naturaleza una cosa más dura que el diamante: La jeta de los políticorruptos hispanistaníes.
Ojo al tema que entre esto y lo del "banco malo" ya están tramando la socialización total de las pérdidas por ladrillo: me imagino lo que deben estar pensando estos HDLGP: "No os vamos a dejar escapatoria, muertos de hambre: os vais a comer los ladrillos y vais a pagar por ellos os guste o no, os hipotequeis o no"
Por eso canceló el Santander la venta con descuento del 60% de sus activos inmobiliarios. Supongo que todos (banqueros, politicorruptos, construhtoreh) debieron ver el abismo abrirse bajo sus pies si el Santander daba el pistoletazo de salida para el "maricón el último" y rápidamente han pergeñado un plan para sostener todo el castillo de naipes y seguir sangrando a los mismos de siempre...
¿Hay 'plan b' para el ladrillo?
José Luis Ruiz Bartolomé
Para reactivar el crédito hay que 'desenladrillar'. La fiscalidad favorable a las ventas de la banca podría atenuar pérdidas.
Debo reconocer que me sorprendió la rotundidad con que Alfredo Sáenz, consejero delegado del Santander, negó el viernes pasado que el banco estuviera negociando la venta de buena parte de la cartera inmobiliaria del grupo, alrededor de 3.000 millones de euros en activos. Y me sorprendió porque es vox populi en el sector que la división inmobiliaria del banco se ha dedicado los últimos tres meses a preparar una data room con todos esos activos, con el fin de que pudieran ser analizados por ciertos fondos oportunistas con los que habían entablado conversaciones previas.
Según se filtró a los medios, la oferta inicial lanzada por estos fondos recogía un descuento del entorno del 60 por ciento sobre el valor contable. En un primer momento, los analistas interpretaron que esta oferta era del todo insuficiente y que ése era el motivo por el que el banco paralizaba la operación. Algo que, personalmente, no me terminó de encajar, por dos razones: la primera es que una organización como el Santander no pone a trabajar a toda su área inmobiliaria en la labor de chinos que supone ordenar, actualizar y poner el lazo a los varios miles de activos que componen la cartera sin tener una idea previa de por dónde va a ir la oferta.
La segunda, que a una negociación así no se le da carpetazo apenas una semana después de haber entregado la información al comprador. Se tardan meses en cerrar estas operaciones.
Quizá por eso enseguida cundió otra explicación: al parecer, el Banco de España, ante los crecientes problemas en la zona euro, presionó a la entidad para que aplazara la operación hasta al menos después del 20-N. Al regulador le aterrorizaba la repercusión que este descuento, de mercado, tendría en la valoración de los bancos y cajas más cargados de activos tóxicos.
Aunque probablemente la clave de las tajantes declaraciones de Sáenz tenga más que ver con el anuncio que hizo Cristóbal Montoro: suavizar el régimen fiscal que grava la venta de activos inmobiliarios de la banca para evitar, en la medida de lo posible, más pérdidas en las entidades financieras, lo que a la postre se traduce en menos crédito y más paro.
Una opción menos atractiva para la banca que la del banco malo -la otra alternativa que se baraja, según filtró hace unos días elEconomista- puesto que implicaría una socialización pura y dura de las pérdidas, pero sin duda mucho más interesante que la venta a pérdidas que supondría la situación actual.
A estas alturas de la crisis no tenemos ninguna duda de que hay que desenladrillar la banca para que el flujo financiero vuelva a su ser, pues de otro modo será imposible recuperar nuestra economía. Pero quizá convenga también advertir al Gobierno entrante de que la ciudadanía, sabedora de los sacrificios que le espera, no entenderá que se proceda a un nuevo rescate del sistema financiero sustentado en fondos públicos y que, al mismo tiempo, los gestores de los bancos y sus accionistas se vayan de rositas.
(José Luis Ruiz Bartolomé es consultor inmobiliario y autor de Adiós, ladrillo, adiós)
Joder, Alfredo Sáez indultado, y mientras todos nosotros condenados a pagarles a estos y al resto de amiguetes sus put*s ladrillos...
HAY QUE DECIRLO MÁS!!!!
Estos hijos de puta van a recortar todo para sanear a sus amigos de la banca y además mantener el precio de los pisos lo máximo posible. Win-win para la banca.
Va a ver muchos lloros el año que viene, muchos madres mías, muchos despidos por 10 días trabajados.
Ayer vi al Rajoy en la secta y se ve claramente que es un monigote total y absoluto, ni tiene mano ni manda, es bobo.
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Última edición por Hacendado; 07-nov-2011 a las 11:56
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