Los administradores de la caja dicen a la plantilla que no pueden hacer "nada" por los miles de pequeños ahorradores que invirtieron su dinero en las preferentes, que ahora nadie quiere comprar
DAVID NAVARRO ALICANTE Esperar y aguantar el tipo. Aunque con otras palabras ésa fue, a grandes trazos, la respuesta que ofreció el delegado del FROB y nuevo hombre fuerte de la CAM, José Antonio Iturriaga, cuando los representantes del personal le preguntaron sobre la forma de abordar el grave problema que afronta la entidad con las participaciones preferentes, los títulos de deuda perpetua en los que miles de pequeños inversores tienen bloqueados sus ahorros ante la imposibilidad de venderlos.
Iturriaga reconoció la complejidad del asunto y admitió "la presión" a la que se están viendo sometidos los trabajadores de la red de oficinas, que a diario deben hacer frente a las quejas y el enfado de estos clientes, cada vez más frecuentes. El nuevo administrador de la CAM señaló que "le gustaría ayudar" a estas personas pero que no hay ninguna solución posible, más allá de "cumplir la normativa" y esperar a que se recuperen los mercados, según fuentes presentes en la reunión celebrada el jueves.
Al respecto, recordó que el problema es que, para que un inversor recupere su dinero, se necesita que otro compre las preferentes y que ahora mismo, con la crisis financiera y la caja intervenida por el Estado, nadie quiere adquirir títulos de deuda de la CAM. Sobre otros posibles remedios, como que la caja decidiera amortizar estos valores y devolviera el dinero a los inversores, señaló que el Banco Central Europeo no lo vería con buenos ojos.
Hay que recordar que la gran ventaja que tienen las participaciones preferentes de cara a las entidades -y por lo que se esforzaron tanto por venderlas- es que computan como recursos propios, por lo que contribuyen a que bancos y cajas cumplan con los mínimos de solvencia exigidos por la legislación. Si la CAM desembolsara ahora este dinero aumentaría aún más el déficit de capital que arrastra y que fue lo que provocó su intervención y la inyección de 2.800 millones de euros de capital por parte del FROB (el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria), el pasado mes de julio.
Entre los años 2001 y 2009 la caja alicantina realizó cuatro emisiones de participaciones preferentes por un importe de casi 1.400 millones de euros, una cifra que multiplica por cuatro los fondos que captó mediante la salida a Bolsa de sus cuotas participativas.
De esta forma, será el futuro comprador de la CAM el que deba resolver también este problema, además de los que arrastra debido a la excesiva exposición de la caja al sector inmobiliario y a su elevada tasa de morosidad, que cerró el primer semestre el en 19,5%, más del triple que la media del sector. Para empezar, el nuevo dueño deberá decidir si continua abonando los intereses de estos títulos y que, a día de hoy, son el único consuelo de quienes las compraron ya que ascienden a un 7,35 % anual. Sin embargo, el pago de estos réditos está supeditado a que la caja obtenga beneficios en el ejercicio anterior (por eso se ingresó el cupón del pasado 29 de septiembre), por lo que, en teoría, el próximo año no deberían cobrarse ya que se espera que la caja cierre 2011 en números rojos.
Sin embargo, en el caso de otras cajas intervenidas, el comprador ha mantenido los pagos para evitar conflictos. Así, cuando Cajastur se adjudicó Caja Castilla-La Mancha sólo dejó de pagar un cupón trimestral. También la BBK asumió los pagos de las preferentes de la cordobesa Cajasur.
La entidad cumple tres meses intervenida con la vista puesta en la UE
Tres meses después de que el FROB tomara las riendas de la CAM el 22 de julio, el destino de la entidad alicantina sigue siendo una incógnita y depende, más que nunca, de factores externos. En concreto, las decisiones que tomen los jefes de Estado de la UE y la Autoridad Bancaria Europea en los próximos días para acabar con la crisis de deuda y recapitalizar las grandes entidades podrían ser claves para el desenlace de la subasta.
Si en Bruselas deciden aumentar del 5 % al 9 % el nivel mínimo de capital principal y, además, se penaliza la tenencia de deuda soberana de los países periféricos, las grandes entidades se verían obligadas a buscar recursos para recapitalizarse, lo que les impediría pujar por la caja alicantina.
Esta medida, que en principio sólo se aplicaría a los bancos considerados sistémicos, afectaría directamente a tres de los postores que han pasado a la segunda fase del proceso de subasta de la CAM y que hasta ahora eran los favoritos para quedarse con ella: Santander, BBVA y Caixabank. d. n. alicante
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THE PIGS
Estos 4 usuarios dan las gracias a EL FARAON por su mensaje:
Gracias por la info... vamos a dar un poco de difusión al tema : )
Me pongo a escribir un artículo al respecto con las aportaciones que de seguro se harán a continuación de este hilo.....
Podría empezar así...
Preferentes de la CAM
Invertir en preferentes de la CAM es un deporte complejo y de extremo riesgo practicado por deportistas inexpertos y desentrenados bajo las ordenes de un entrenador pagado por el equipo rival.
ESte tipo de productos son complejos,no son para cualquier ahorrador particular. Además tampoco es lógico que se les pague el 9% o el 10% y que luego papa Estado acabé pagando, como si fuera un depósito normal.
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Land-Rover Santana, el mejor TT del mundo.
Estos 2 usuarios dan las gracias a descargas03 por su mensaje:
Preferentes de la CAM
Invertir en preferentes de la CAM es un deporte complejo y de extremo riesgo practicado por deportistas inexpertos y desentrenados bajo las ordenes de un entrenador pagado por el equipo rival.
A los abueles les vendian las preferentes como a unos depositos al 7,35% mientras los demas daban como mucho el 3,5%, era normal que picaran, veremos que pasa cuando se enteren de que lo van a perder todo.
A los abueles les vendian las preferentes como a unos depositos al 7,35% mientras los demas daban como mucho el 3,5%, era normal que picaran, veremos que pasa cuando se enteren de que lo van a perder todo.
Ojalá que no pero la cosa pinta fea, supongo que los estafadores de las oficinas antes de vender las preferentes ya habrán escogido a las víctimas entre los menos peligrosos de la zona.
No creo que nadie sea tan imbécil de venderle las preferentes a según qué elementos, el problema de estas cosas es que donde menos te lo esperas salta la liebre.
Eso sí, luego todo son desgracias, infortunios, accidentes, locuras de la gente, no tiene sentido, no lo comprendo, parecía tan normal...
Estos 4 usuarios dan las gracias a Benditaliquidez por su mensaje: