Barcina, Sanz, Miranda y Maya cobran doble dieta de Caja Navarra gracias a un órgano opaco
forman parte en exclusiva de una 'comisión permanente' con la asistencia remunerada
Es un órgano paralelo a la Junta de Entidades Fundadoras, cuya existencia era desconocida por sus propios integrantes
Pamplona. La presidenta del Gobierno de Navarra, Yolanda Barcina; el expresidente, Miguel Sanz; el consejero de Economía, Álvaro Miranda; y el alcalde de Pamplona, Enrique Maya, cobran doble dieta de Caja Navarra gracias a su doble participación en la Junta de Entidades Fundadoras. Además de participar en el pleno de la Junta, - órgano creado tras la reforma estatutaria de Caja Navarra aprobada en junio de 2010 para restar presencia política a sus órganos directivos y, en especial, al consejo de administración-, los cuatro principales cargos institucionales de UPN participan en un segundo organismo también remunerado, y desconocido hasta ahora.
Se trata de un órgano paralelo, la Comisión Permanente de la Junta de Entidades Fundadoras, que no tiene cobertura estatutaria y que sólo se cita brevemente y de forma tangencial en el reglamento interno aprobado el 24 de junio de 2011. De hecho, su existencia era ignorada por la propia Junta, que se ha enterado de forma casual y gracias a una revisión de los gastos internos ordenada por Banca Cívica. Es además un órgano exclusivo, en el que solo participan Sanz, Barcina y Miranda, a los que se sumó Maya como alcalde de Pamplona tras las últimas elecciones municipales.
junta de Entidades Fundadoras La Junta de Entidades Fundadoras está compuesta por diferentes cargos políticos que representan a las instituciones impulsoras de la Caja de Ahorros de Navarra (Gobierno foral) y de la Caja Municipal (Ayuntamiento de Pamplona). Es de carácter consultivo, por lo que sus informes no son de obligado cumplimiento, y se reúne, al menos, una vez cada tres meses. Sus miembros cobran dietas por asistencia.
La remuneración sin embargo es desconocida, y a diferencia de las retribuciones del consejo de administración, no aparece en la memoria anual de la entidad. No obstante, y tomando como referencia los ingresos del líder del PSN, Roberto Jiménez (el único que ha hecho pública su declaración de bienes, incluidas las dietas de Caja Navarra), la retribución por la presencia en la Junta puede superar los 40.000 y los 60.000 euros anuales. Unos ingresos que son compatibles con el cobro de dietas en la Comisión Permanente, lo que infla más si cabe los ingresos anuales de sus cuatro selectos miembros.
La Permanente La comisión permanente se creó de forma paralela a la Junta, aunque no se le dio sustento reglamentario hasta un año después. Según recoge la normativa interna de Caja Navarra, el objetivo de este órgano es dar a sus miembros "información oportuna" sobre la marcha de la entidad "mediante reunión mensual o por el medio que se establezca".
El propio reglamento circunscribe su composición al presidente y los vicepresidentes de la Junta, cargos que corresponden a su vez al presidente del Gobierno, al alcalde de Pamplona y al consejero de Economía, y que en el momento de composición del órgano eran a Miguel Sanz, Yolanda Barcina y Álvaro Miranda. Tras las elecciones de mayo la Comisión Permanente fue modificada, de forma que el nuevo alcalde de Pamplona, Enrique Maya, pasó a integrar la misma. Del mismo modo lo hicieron Miranda, que revalidó su cargo de consejero de Economía, y Barcina, que pasó a ocupar la presidencia del Gobierno. Sorprendentemente, también continuó en la Permanente Miguel Sanz, ya sin cargo oficial en el organigrama del Gobierno. Los cuatro cobran dietas por asistencia, pero su cuantía no es pública.
Sanz es además cargo prácticamente vitalicio de la Junta, ya que, como recogen expresamente los estatutos, los expresidentes del Consejo General de la Caja y de la propia Junta podrán participar de la misma "hasta los 75 años de edad". Un privilegio que también tiene garantizada Barcina como presidenta del Gobierno y, como tal, presidenta de la Junta de Entidades Fundadoras.
La falta de información sobre la retribución real de los altos cargos del gobierno impide conocer sus ingresos
Pamplona. "Atendiendo a un criterio de transparencia, se establece que las retribuciones del presidente y los consejeros serán fijadas en los Presupuestos". Así lo exige la ley que regula la actividad del Gobierno, y así ocurre con el salario oficial, que asciende a 69.354,46 euros brutos anuales en el caso del presidente, a 64.543,22 en el de los consejeros, y 65.338,75 euros en el del alcalde de Pamplona. Pero ahí termina la transparencia y comienza un entramado de dietas y complementos que escapa a la luz pública. Es el caso de las retribuciones por asistencia a los órganos de Caja Navarra, o a los consejos de administración de las empresas públicas, tan generosos en las retribuciones a sus miembros como celosos en la información pública, lo que obliga a calcular de forma aproximada el sobresueldo de los altos cargos del Gobierno.
Las empresas públicas del Ejecutivo, por ejemplo, repartieron un millón de euros durante 2010 en dietas a sus consejos de administración, copados en su inmensa mayoría por altos cargos del anterior gobierno de UPN. Dato global recogido en las auditorías, que no concretan la retribución de cada uno de sus miembros. No obstante, muchas empresas dieron medias cercanas a los 5.000 euros por vocal, que pueden cobrar hasta de dos diferentes, lo que hace suponer que en algunos casos el sobresueldo superó los 10.000 euros por persona. Por su parte, las empresas públicas del Ayuntamiento pagan unos 360 euros por reunión.
Igualmente complicado es el cálculo de las dietas de Caja Navarra, que no informa sobre lo que perciben los miembros de la Junta de Entidades Fundadoras. En cualquier caso, tomando como referencia los 39.000 euros reconocidos por Roberto Jiménez en 2010 (hasta junio como miembro del consejo de administración y desde entonces de la Junta), y lo que según la memoria anual se abonó de media al consejo de administración por el conjunto del ejercicio (24.000 euros), cabe suponer que en 2010 la Junta pagó cerca de 27.000 euros por seis meses. Una cantidad nada desdeñable si se amplía el cómputo total del ejercicio, y que se multiplica en el caso de quienes, además, participan en la Comisión Permanente de Junta, y que permite pensar que los ingresos reales de algunos cargos de UPN doblan (o incluso más) lo que se reconoce oficialmente en los Presupuestos Generales de Navarra.