| Alquilar es de pobres, han llegado a mis oidos dos historias que demuestran lo poco que hemos aprendido, ambas son muy similares y están condenadas al fracaso: tras un largo periodo en el paro han encontrado trabajo en otra ciudad, bueno, pues ambas personas han decidido que alquilar es para los cobardes y se han comprado su pisito con la idea de que si me voy luego lo vendo.
Luego la culpa es del banco, yo quiero que me devuelvan lo que he pagado y además que me salga el cromo de la ruperta en el tigretón que me he comprado, el nivel de suicidas de la vida sigue siendo el habitual. |