La adquisición de bonos de deuda de Italia daría oportunidad a China para entrar al mercado europeo
Por Tu Yonghong
Pueblo en Línea,23/09/2011--En respuesta a la opinión de no pocos estudiosos chinos que han desaprobado la propuesta de comprar bonos de deuda estatales de Italia para mantener el valor de las reservas chinas, el autor de este artículo sostengo que la adquisición de tales bonos, a petición del gobierno del país europeo, traerá jugosos intereses a largo plazo a China. Se trata de una oportunidad difícil de encontrar para profundizar la cooperación económica con Europa y ampliar el espacio de inversiones. China no debe desaprovechar esa oportunidad.
En primer lugar, este es un negocio beneficioso considerando desde el ángulo de ganacias nominales. Actualmente, las reservas chinas están compuestas principalmente de los bonos de Tesoro estadounidenses. Las ganacias de los bonos de deuda italianos son dos veces el tipo del 2,8 por ciento de los bonos estadounidenses. Desde luego, la alta ganacia está acompañada de alto riesgo, y el cumplimiento del compromiso de Italia constituye la garantía del negocio. Las experiencias históricas han indicado que la recuperación de la economía financiera en los países desarrollados en crisis necesitan unos cinco años. Es decir, se espera que la economía de la Eurozona alcance su nivel registrado de antes de la crisis financiera global en 2013, en que sus ingresos aumentarían y su capacidad solvente se fortalecería. Se puede pronosticar que no se arriesgue mucho por el incumplimiento de compromisos del gobierno italiano referentes a los bonos de deuda estatales.
En segundo lugar, a juzgar por los beneficios reales, vale la pena probar este negocio. La adquisición de bonos italianos contribuirá a diversificar las reservas chinas y aliviar la dependencia de los bonos estadounidenses. Aparentemente las ganancias podrían neutralizarse por la devaluación del euro. Entonces, ¿cúal sería su ganancia real tras evaluar de manera general los altibajos de la tasa cambiaria? Actualmente la crisis de deudas erupea está agravándose, lo que obliga a los inversores trasladar sus fondos a EEUU que se encuentra en una situación poco mejor, haciendo fuerte el dólar. Al adquirir bonos italianos se enfrenta al riesgo de la devaluación del euro dentro del corto periodo. Sin embargo, en los próximos 3 a 5 años, a medida de la recuperación económica de la Eurozona, aparecería la tendencia de revalorización del euro, ya que en la actual crisis, EEUU ha aplicado la política monetaria superlaxa en dos ocasiones y la Reserva Federal (Fed) está impulsando otro plan destinado a reducir el tipo de interés a largo plazo. Estas medidas han conducido a una emisión excesiva de monedas estadounidenses y también a la devaluación del dólar a plazo mediano y largo. Sin embargo, la Eurozona ha recurrido principalmente al endaudamiento para resolver la crisis financiera en vez de aumentar la emisión de monedas. Además, La economía real de Alemania, uno de los principales países de la Eurozona, ha sido menos afectada por la crisis financiera y mantiene una fuerza relativamente fuerte para el crecimiento económico. Estos factores mantienen fuerte el euro a plazo mediano y largo. Al adquirir los bonos italianos a plazo mediano y largo, China se enfrentará a menos riesgo de la reducción del tipo cambiario por la devaluación. Con la revalorización del euro el ingreso real de los bonos italianos será mayor del valor nominal.
En tercer lugar, al considerar la situación desde el ángulo estratégico de la globalización, al comprar bonos italianos, habría nuevas oportunidades de cooperación estratégica. Tras la adquisición de bonos italianos en la coyuntura de la crisis de deudas, como acreedora, China estará competente para instar a Italia a grantizar la seguridad de los bonos. Para un país endeudado, la clave de garantía de la seguridad de los bonos estatales consiste en el crecimiento de su economía, el aumento de empleos y del ingreso gubernamental.
Al gobierno italiano le tocará impulsar las exportaciones a China, relajar las restricciones a la exportación de tecnologías a China y aceptar más inversiones directas chinas.
Y por último, desde el ángulo de la responsabilidad que incumbe a los países grandes, la adquisición de bonos italianos contribuirá a fortalecer la postura china en el sector financiero internacional. Si la comunidad internacional rehusa tomar activa parte en la resolución de la crisis de endeudamiento europea y se mantiene indiferente ante la quibra de los países europeo por las pesadas deudas, el sistema bancario europeo, acreedor de las deudas de los últimos, se someterá a la crisis de circulación y se desencadenará una crisis económica europea. Es posible que EEUU, capaz de suministrar grandes cantidades de fondos a los bancos europeos, vuelva a imvolucrarse en la cienaga de la crisis financiera, y es imposible que China y otras economías emergentes se protejan de este flajelo. Como la segunda economía que depende del comercio exterior, China está estrechamente ligada con sus principales socios comerciales. El impedir la extensión de la crisis de endeudamiento europea, el mayor socio comercial de China, está relacionado con sus intereses y también constituye un deber que le incumbe.
(El autor del artículo, Tu Yonghong, es catedrático del Instituto de Finanzas de la Universidad del Pueblo Chino)