La desesperación lleva a las empresas a vender deudas que no cobran con un 40% de rebaja - Diario de Mallorca
Deudas que se venden sin permiso del deudor, usureros que compran hipotecas e imponen condiciones abusivas, pagarés de la administración que se regalan: empresarios y particulares asfixiados por los impagos se aferran a soluciones en muchos casos ilegales para salir adelante - La desconfianza en lo público es tal que los pagarés se traspasan con descuentos de miles de euros.
V. es solvente. Paga como toca y presume de que en veinte años nunca le han devuelto un cheque. Pero al banco no le vale. Hoy la banca no se fía ni de los constructores solventes, que, aunque no lo crean, los hay. El ladrillo apesta porque está apestado. Así que V. tiró de ingenio. Ya saben que la necesidad y el hambre lo agudizan: como los bancos no aceptaban los pagarés que entregaba a sus proveedores, V. el constructor empezó a financiarlos él mismo. Como lo leen. Como lo cuenta en primera persona desde el anonimato del que se sabe pirata y el orgullo del que se siente más listo que los demás. "Les entrego el pagaré de mi empresa y les doy una opción: si el banco no os lo pone, yo os adelanto el dinero de mi bolsillo, pero me quedo con un interés del 10%. La mayoría aceptan y yo gano dinero, porque sé que el pagaré es bueno y se pagará, por la sencilla razón de que es mío y soy solvente".