| Se imaginan ustedes como accionistas de un gran casino al que se le ha dado permiso para imprimir moneda, o lo que viene a ser lo mismo: un gobierno le suministra líquido sin fin para que lo distribuya entre sus “clientes”. No hay que ser muy listo para adivinar que habrá que “informar” al encargado del casino que este maná de dinero tiene que revertir a los accionistas del casino, entre los que evidentemente se encontrarán el mismo encargado, el propietario de la imprenta que imprime el dinero, y los comisionistas e intermediarios de este “tinglado”. Pues bien, con los últimos movimientos en bolsa, bonos, futuros etc. no hace falta ser muy inteligente para observar que para algunos lo de ser accionistas de un casino como el expuesto ya hace tiempo que es una realidad. Para la mayoría de la población solo le queda jugar y perder o hacer el papel de bufón para que le caigan algunas migajas. Hagan juego señores. |