madrilonia | blog de noticias sobre madrid
Aunque parece una broma de mal gusto, el cartel publicitario que da nombre a este artículo parece llevarnos directamente a los maravillosos años de la burbuja inmobiliaria, los tiempos en los que el mañana siempre era más caro que el hoy. Sin embargo, lo que se lleva ahora son los saldos, la costa española mantiene un desafiante stock de viviendas construidas o a medio hacer que no se venden pese al llamamiento desesperado a que actúen los buscadores de gangas (especuladores). Pese al ajuste de precios y al llamamiento popular “que me lo quitan de las manos” muy propio del mercadillo inmobiliario español, lo cierto es los próximos años veremos innumerables proyectos urbanísticos, que dañan irreversiblemente el medio natural costero, pudriéndose ante nuestros ojos, dejando un paisaje de hormigón y de urbanizaciones fantasma.
El precio que vamos a pagar por la insensatez continuada de las clases política y empresarial, volcadas durante años en la construcción a toda costa, todavía no ha llegado a su cénit. La pregunta más repetida en los municipios costeros es ¿Y ahora qué? Muerta la gallina de los huevos de oro, destruidas las bases productivas previas al ciclo y volcados en la ecuación de Sol+Playa=Futuro, estos municipios se enfrentan a un presente más que incierto. Los gastos corrientes han crecido enormemente como consecuencia del pago del mantenimiento y la prestación de servicios en las grandes superficies urbanizadas, mientras que los ingresos no dejan de bajar por los impagos cada vez más frecuentes de promotoras, inmobiliarias y vecinos. Algunos municipios quieren añadir una variable más a la ecuación en forma de puerto deportivo. El último informe sobre banderas negras de la costa elaborado por Ecologistas en Acción alerta sobre esta huida hacia delante que están emprendiendo algunos ayuntamientos costeros.
Grandes paradojas del spanish model: el territorio costero nos muestra un sector que se hunde, abandonando esqueletos de urbanizaciones iniciadas. Ante la caída, el reto es vender lo que se pueda a precio de coste si es necesario. El resultado son familias endeudadas que creyeron en el sueño español y ahora necesitan deshacerse de su 2ª o 3ª vivienda. Mientras continúa la ejecución a modo de rodillo de más de 200.000 hipotecas en todo el Estado, muchas de ellas en la costa y todas las que quedan por venir.
No todo será negativo ¿Qué han hecho los romanos por nosotros? Nos han dado carreteras, hoteles, aeropuertos (algunos sin aviones), parques temáticos (campeones en generación de deuda), campos de golf, desaladoras, vistas al mar desde sitios impensables, propaganda turística para el desarrollo local y lo más importante, aportaron la PAZ SOCIAL creando la ilusión de que todos éramos clase media-alta, un país de propietarios en un sistema de crecimiento infinito… qué un pez os…!
Los carteles del mercado inmobiliario nos recuerdan al más puro estilo “cine de barrio” de dónde venimos y quiénes somos, ahora nos queda por definir hacia dónde vamos. Especuladores, sector immobiliario y partidos en el poder, absténgase.