La Policía interviene 25 millones de euros en zulos de un chalé de Madrid y 60 coches de lujo; hay 21 detenidos
«Yo guardo mi dinero donde me da la gana». Esa fue la respuesta que soltó, sin inmutarse, Artemio López Tardón a los policías cuando la semana pasada encontraron dos zulos en su chalé de Madrid con 25 millones de euros envasados al vacío. A esas alturas, después de 16 horas, los agentes habían puesto ya la casa patas arriba con los picos y los martillos neumáticos en busca del botín procedente del narcotráfico. Casi a la vez era detenido en Miami (Estados Unidos) su hermano Álvaro, el cerebro del grupo, indultado en 2008 por el Gobierno. Ellos dos y Juan Carlos Peña Enano son los únicos supervivientes de la banda criminal bautizada en su día como «Los Miami», tan conocida en la noche madrileña que incluso Ana Obregón pensó en contratarlos para dar un escarmiento a un presentador de televisión.
Los hermanos López Tardón, en su día «puertas» de discotecas, extorsionadores y traficantes de pastillas han fraguado un imperio actuando como intermediarios entre «señores de la droga» colombianos y distribuidores españoles de primer nivel. Uno de ellos, Ana Cameno, fue detenida en enero de este año por la Policía. La «reina de la cocaína» había montado un laboratorio de droga en Madrid y tenía 33 toneladas de productos químicos preparadas para inundar de estupefacientes medio país. Sus papeles ofrecieron muchas claves para llegar hasta los hermanos Tardón.
Santeros y adictos al bisturí
Álvaro llevaba casi cuatro años viviendo en Miami una existencia de ensueño y desde ahí mantenía frecuentes contactos con Ana Cameno y con otros narcos a ambos lados del Atlántico. Se había especializado y convertido en un «banquero» de capos blanqueando millones de euros sin apenas tocar la droga. Tenía empresas para lavar el dinero, dos concesionarios de coches de lujo legales en Madrid y una pléyade de testaferros que trabajaban para él, incluidos abogados. En unas escuchas contaba que el año pasado había ganado 58 millones netos.
La Comisaría General de Policía Judicial ha encontrado ahora 25 millones en metálico —«la mayor cifra incautada en Europa procedente del crimen organizado», en palabras del comisario jefe de la UDEF, José Luis Olivera—, pero los investigadores sospechan que hay mucho más. Se han intervenido mansiones en España y en Estados Unidos que valen 75 millones y 60 coches de lujo (Porsche, Rolls Royce, Lamborghini, Bugatti, Ferrari o Mercedes...) en los que los Tardón se paseaban por Madrid. La joya de la colección es un Ford Cobra negro de coleccionismo, valorado en más de dos millones de euros, en perfecto estado.
Álvaro L. Tardón y Ana Cameno tenían en común su afición a la cirugía estética —el primero se ha operado incluso de abdominales y ha cambiado de rostro con frecuencia—, al dinero, al lujo desmedido y a la santería: siempre vestidos de blanco para atraer a la suerte que hasta ahora no les había dado esquinazo. La narcotraficante hizo transferencias millonarias a Álvaro, supuestamente como pago de la cocaína. Este tras su indulto no había vuelto a ser detenido en España, aunque sí en EE.UU. en marzo pasado por agredir a su mujer.
Artemio López Tardón, el hermano mayor, dormía en su casa de la zona del Campo de las Naciones de Madrid con 19 millones en su aposento. El dinero estaba oculto en un agujero a los pies de la cama, muy cerca del jacuzzi para diez personas que se construyó en la habitación y de la barra provista de grifos de cerveza; había cámaras, espejos, peceras gigantescas y un espléndido vestidor, además de artilugios para entretener las noches de juerga.
El zulo tenía un metro de profundidad y 60 cm de ancho; lo habían revestido de madera para que los billetes no se enmohecieran, y lo cubrieron con dos capas de hormigón antes de alicatar el suelo. Debajo del ascensor, otro escondrijo de obra y otros cinco millones en billetes de 50, 100 y 200 euros. «Para sus gastos corrientes tenía 400.000 euros repartidos por la casa», ironizó ayer el comisario Gudiña. En el cesto de la ropa sucia había dos paquetes con cien mil euros. El chalé-fortín, con cámaras de seguridad en todo su perímetro, vale más de un millón y tiene otro en Villaviciosa de Odón. Allí pasaba sus días Artemio, que ha perdido parte de la visión a consecuencia de las torturas y disparos que sufrió cuando lo secuestraron sus antiguos socios de «Los Miami» en 2004.
Los Tardón son las dos piezas mayores de la «operación Azaleas», pero los agentes han detenido en total a 21 personas: 16 españoles, tres estadounidenses, una colombiana y un hindú. La documentación intervenida dará para más y es probable que se lleve a otros narcos por delante.
No cuentan los investigadores con que uno de ellos sea Juan Carlos Peña Enano, el alma mater de «Los Miami», que pasó de socio a enemigo declarado de los Tardón. La «vendetta» entre unos y otros se ha cobrado desde mediados de la pasada década casi una decena de asesinatos y atentados. Casi todos están sin resolver.
Los matones «Miami» ganaban ahora 58 millones al año como «brokers» de narcos - ABC.es