| El BCE está comprando bonos para parar las caídas de las bolsas El rumor corre como la pólvora por las bolsas europeas y ha dado un cierto respiro a los índices de referencia, que reaccionan al alza ante los indicios de que el Banco Central Europea (BCE) está comprando bonos periféricos.
Se trata de un intento a la desesperada con controlar los ataques especulativos que están sufriendo hoy Italia, Grecia, Portugal y España y antes de que tengan lugar las siguientes subastas previstas.
"Hay claros síntomas en el mercado de que un potente inversor está comprando bonos italianos y griegos, yo diría que también españoles, y solo puede ser el BCE", dice un operador de Frankufrt a la espera de que la entidad confirme la operación.
De hecho, la prima de riesgo española se relajaba a media sesión y, tras haber alcanzado un máximo de 375 puntos básicos, a las 11.40 horas se situaba en 343 debido al leve descenso en la rentabilidad del bono español a diez años. En concreto, la deuda española con vencimiento a diez años ofrece a los inversores una rentabilidad del 6,151%.
Trichet no había realizado intervenciones como ésta en los mercados durante la última semana, a pesar de las renovadas tensiones por el contagio de la crisis de deuda a Italia. Concretamente, el BCE no había adquirido bonos soberanos en los mercados desde finales de marzo, encadenando quince semanas consecutivas sin comprar deuda pública.
De esta forma, deja en 74.000 millones de euros el montante hasta la fecha del programa de compra de valores de la institución, establecido en mayo de 2010 en respuesta a la crisis de deuda en la zona euro.
El castigo que la deuda de ambos países sufrió ayer, sin embargo, ha forzado al BCE a poner freno. Las ventas masivas condujeron a las rentabilidades a niveles de otra época en la que el euro ni siquiera había nacido.
En el caso español, el rendimiento de los bonos a 10 años se disparó del 5,67% al 6,03%, cuando los analistas consideran que el país será intervenido en cuanto toque el 7%. A la deuda italiana no le fueron mucho mejor las cosas y su financiación subió desde el 5,27 al 5,68%, su nivel más alto desde el año 2000. En los seis últimos días, el incremento asciende a 82 puntos básicos.
El BCE, sin embargo, no cuenta con el apoyo del eurogrupo en esta operación de mantenimiento, que desaprueba especialmente Alemania. Los países de la eurozona ya no excluyen el impago parcial de la deuda de Grecia como parte del segundo plan de rescate que preparan para Atenas, según ha asegurado esta mañana el ministro de Finanzas holandés, Jan Kees de Jager, por lo que la tendencia de los mercados es deshacerse cuanto antes de los bonos periféricos, que acabarán lastrando las cuentas del BCE y no de los inversores privados.
Todo apunta a que la agonía será larga, puesto que el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, ha declarado esta mañana en una entrevista radiofónica que "el acuerdo para el siguiente rescate de Grecia puede aplazarse hasta septiembre". |