He estado estos días leyendo el libro "La Alemania de Weimar. Presagio y tragedia" de Eric D. Weitz. Puesto que me interesaba documentarme más a fondo sobre dicha etapa y sus causas, con el desenace que bien conocemos todos.
Tenía claro el periodo de hiperinflación, y que gran parte de culpa se debía al tratado de Versalles, pero lo que desconocía era el hecho de que Alemania no había empezado a pagar, y de hecho en parte se negaba, las dichosas compensaciones. A grosso modo, el tratado generó una deuda externa brutal y los mercados y especuladores atacaron convencidos del default alemán, agravando la situación.
También se habla de la abolición de los derechos laborales conseguidos, de la bajada de salarios, del despido quasi gratuito, y el efecto nocivo que todo esto tuvo en la sociedad. Pensando que estas medidas mejorarían la balanza de pagos, aumentando la competitividad y la contratación, el resultado fue el inverso al esperado. Mayor aumento del desempleo, bajada alarmante del nivel de vida, aumento del gasto social debido a enfermedades de índole laboral y comunes. La tasa de mortalidad infantil se disparó, por poner un ejemplo.
Las fases que reconoce el autor son hiperinflación, depresión y racionalización. Esta última era explotación laboral hasta límites criminales en algunos casos.
Perdón por el tocho, pero quería compartir esto con vosotros. Me hace pensar que desde donde estamos, hasta donde podemos llegar a caer, hay un trecho acojonante. Ya hay gente pasándolo mal, muy mal en algunos casos, y lo que nos queda...
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