Pues si un concejal de Málaga deja el cargo tras 24 años de concejal, la cuestión es que si yo pillo una foto de este tío y la enseño por Málaga casi nadie lo conocerá ...
Cordero echa el telón a 24 años como concejal
JAVIER GARCÍA RECIO El telón municipal de la capital se echó ayer definitivamente. Como en Montecarlo o Estoril rien ne va plus. La despedida, en un pleno final, con más de la mitad de los concejales fuera de sitio, sonó a llantina y a poco hubo que sacar el pañuelo. A partir del sábado serán otros los que tomen el relevo, aunque unos pocos repiten y otros que ya se veían fuera como Diego Maldonado o Manuel Díaz o Miguel Briones, han sido repescados y seguirán. Por eso ninguno de ellos estaba allí para despedirse, sino para despedir a los que se van.
Y ninguno se iba tanto como Antonio Cordero, quizá porque ha sido el que más ha estado, 24 años de concejal en el Ayuntamiento. ¡Menuda acumulación de trienios, políticos, claro!
Emoción
Por eso fue sentida la despedida de Cordero, su mensaje, sus consejos, sus palabras de ánimo a los que siguen, cargadas con 24 años de trasiego municipal dirigido a todos los presentes, algunos de los cuales iban en pantalón corto cuando él inicio su carrera de concejal, carrera que ha sido de maratón. ¡Menudo aguante!
De manera improvisada, pues no estaba previsto, muchos de los concejales que dejaban su escaño tomaron la palabra para despedirse. Algunos con emoción, como Dolores Fernández, del PSOE, que recordó a su padre, viejo militante republicano, que murió durante su etapa de concejala. Otras, como la socialista María del Carmen *******, que tuvo palabras para sus hijos. Los del PP que abandonaban su sillón municipal fueron más austeros en el discurso y la mayoría prefirió el silencio. Quisieron dejar el protagonismo de la despedida a Cordero. En las filas del PSOE otros como Luis Navajas, Luis Reina o María del Mar Zamora quisieron dejar una última palabra de agradecimiento y de aliento. Como era lógico, el último suspiro a la vela que se apaga lo dio el alcalde para agradecer el trabajo de todos, para alentar el trabajo de la oposición, donde hace tanto frío, y para expresar su gratitud a todos. ¡Qué poquito faltó para la llantina! Pero los munícipes se contuvieron. Al fin y al cabo el lunes volverán a las andadas.