Analistas e inversores arremeten contra la falta de transparencia en el sector
LARA GRAÑA 28/05/2011 - 11:09 h
La auditora BDO es la encargada de realizar una compleja auditoría a Novacaixagalicia (NCG). El trabajo es doble. Por una banda, hará un estudio sobre el estado de cuentas de la entidad. Por otra, una due diligence que dictamine la viabilidad (o no) del plan de negocio con el que la caja aspira a superar los rápidos. Se buscan inversores, claro está, y se aspira a alcanzar un porcentaje del 20% de capital privado en el nuevo proyecto. Pero no se conocen ni nombres ni intenciones de llegar a serlo, y desde los ámbitos financieros se apuesta ya por intentar llegar a un acuerdo con el regulador para suavizar las aristas de plazos que impone el decreto de solvencia. El recurso interpuesto por la Xunta contra dicha norma, desde luego, no ayuda. Pero, ¿cuánto vale la caja? El Fondo Bancario (FROB), que la entidad quiere que sea un socio “temporal”, utiliza la auditoría de BDO para determinar el valor contable de Novacaixagalicia. Según el decreto, si un inversor privado entra antes a un precio equis, el FROB también suscribirá ese mismo precio. Si es al revés y el Estado otorga un valor “demasiado elevado”, esto podría provocar la “espantada” de los inversores.
Son frases de analistas y asesores de inversión de Madrid y Londres a preguntas de Xornal. Los expertos hablan de manera descarnada sobre unas entidades financieras, las cajas, que “han hecho de todo menos cosas buenas en los últimos años”. Sin pormenorizar en ninguna caja en particular, fuentes expertas del sector, que han sido partícipes de road shows de las entidades, son rotundas. “No invertimos un euro sin saber la verdad”.
Preguntado por si es complicado determinar el valor de las cajas a la hora de salir al mercado –como sí creen en KPMG–, un asesor de la city londinense con el que pudo hablar este diario habla claro. “No es difícil en absoluto, lo complicado es decir que muchas no valen nada”, asegura. “Si se determina que el valor en libros de la caja es inferior a la inyección de capital que precisa según los nuevos requisitos, ahí está la respuesta. Puede comprarse una caja por un euro y hacerse cargo de la deuda”, apuntó otro experto financiero de Madrid, que pidió no ser citado en este artículo. Los expertos coinciden. “Falta conocer la verdad”.
“¿Cuál es su valor en libros? Que alguien lo diga”, insiste el experto londinense. “No existe ninguna transparencia, han generado unas expectativas al valorar su negocio en base a expectativas de futuro”. Los expertos hacen referencia también a la cartera de participadas de las cajas, especialmente aquellas que no cotizan en Bolsa. “Ellos lo hacen muy sencillo. Valoran esas participaciones a coste de adquisición, ¿están de broma?”.
Según su experiencia, “aquí se han presentado directivos de una caja con una presentación de ordenador”. Cuando les pidió el balance, esos mismos directivos aseguraron que no los llevaban consigo porque “aseguraron que era información confidencial y que podían enterarse otras cajas competidoras”. “Entonces me estás pidiendo que invierta según tu palabra”, insiste. El mercado pide que se “publique un balance detallado de activos con su valor” y en el que aparezcan los datos “reales de sus participadas”, especialmente las no cotizadas.
“El riesgo no es cómo dictaminar el valor de las cajas porque hay métodos perfectamente válidos”, como el que están usando en BDO o KPMG con las entidades que han solicitado el amparo del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria. “El riesgo es cómo tener la certeza de que muchas no valen nada”. El experto londinense pone como ejemplo la venta de una entidad inglesa por el “valor testimonial” de una libra.
MALA GESTIÓN
La Caixa está marcando la pauta. Ha puesto sobre la mesa un 0,8 su valor en libros, por el 0,7 de Bankia. ¿Y el resto? “Las cajas más débiles se están presentando a los inversores con una valoración en línea con bancos internacionales, y ellas se han aferrado a una valoración particular”. El experto pone como ejemplo el caso de Bancaja, que “aporta unas participadas con el mismo precio que antes de la crisis cuando se han depreciado en un 50%”, exclama.
“Aquí hay una responsabilidad pública que nadie se atreve a asumir, y es que las cajas se han creado su propio Esquema Ponzi”, insiste. “Se supone que deben ser conservadoras en la inversión, pero han hecho gonzo”. En su opinión, “los inversores no tenemos absolutamente ningún problema en que tengan obra social, lo que no queremos son directivos que son una panda de crápulas que han hundido las cajas”.
Para terminar, la guinda. “Habláis en España de las subprime, pero lo de las cajas es cinco veces peor”.
?Decir cuánto cuesta una caja es fácil, porque alguna no vale nada? - NOTICIAS - Hoxe en Xornal de Galicia 1º Diario Dixital de Galicia