La caja asturiana y sus socios trabajan con trabajan con Goldman Sachs para buscar inversores con los que solventar su déficit de capital.
Cajastur, Caja Cantabria y Extremadura –los antiguos socios de CAM– ultiman la constitución de su nuevo grupo y ya trabajan con Goldman Sachs para buscar inversores con los que solventar su déficit de capital, una búsqueda que en el mercado consideran que será difícil. Las reuniones formales con los inversores comenzarán después del verano, según las fuentes financieras consultadas.
Por este motivo, el grupo de Cajastur va a solicitar al Banco de España ampliar al máximo los plazos para la búsqueda de capital, ya que su proceso va más rezagado por la reformulación que han tenido que hacer tras la ruptura con la caja alicantina. Si la caja decide salir a bolsa, solicitará que el plazo se extienda hasta marzo de 2012, el máximo que permite el Real Decreto de febrero. Si sólo opta por buscar inversores, hasta diciembre de este año.
El grupo cuenta con un capital principal del 8,4% sobre activos de riesgo y si no consigue inversión privada el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob) tendrá que inyectarle 519 millones, hasta llegar al 10% de la ratio de capital. Fuentes del proceso señalan que si consiguen colocar el 20% de su capital entre inversores, contarían con un superávit de capital de 600 millones de euros. Con este dinero, la entidad intentará aumentar su tamaño con una operación corporativa. Ahora cuenta con 55.000 millones de activos, lo que le convierte en el décimo grupo de cajas. La entidad ha iniciado conversaciones iniciales con varios grupos, entre ellos Unnim y Caja3.
Acuerdo laboral
La entidad también ha llegado a un acuerdo con los sindicatos para solicitar al Ministerio de Trabajo que autorice una reducción de plantilla de 1.200 personas con las mismas condiciones que se pactaron en Banco Base antes de la ruptura con CAM. El coste aproximado de esta reestructuración será de más de 240 millones de euros.
La reducción de plantilla se va a estructurar a través de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE), lo que permite a Cajastur ahorrar un 20% del costes de este plan, que asumirá el Estado a través de prestaciones de desempleo. La reducción contempla más de 900 prejubilaciones y más de 200 bajas incentivadas.
Otra de las decisiones que aún no ha tomado el grupo es la posible creación de un banco malo en el que sitúen sus activos mobiliarios. “Las tres cajas tienen muy pocos inmuebles, lo que sí podría estudiarse con más detenimiento es dejar alguna de las participadas fuera del banco al que se va a traspasar el negocio bancario”, aseguran fuentes conocedoras de la situación del grupo.
Cajastur pedir una prrroga a Ordez para buscar capital,Banca. Expansin.com