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| Manel trabajaba en una subcontrata de Acer en Gavà. Esta semana firmó su finiquito con la compañía. Recibirá unos 3.000 euros de indemnización. En la empresa le han asegurado que debe dar las gracias porque la alternativa era que la compañía se declarara en concurso de acreedores y “Dios sabría cuando acabaría cobrando”. Tiene poco más de 30 años y como sus 135 compañeros su futuro es algo desolador. “Que qué vamos a hacer, pues apuntarnos al paro, qué quieres”, explica. El problema de Manel –que no es su verdadero nombre–, como el de muchos otros jóvenes, es que ha encadenado tres contratos con empresas distintas para realizar la misma tarea y en el mismo sitio, con lo que ahora, en el momento de ser despedido, su antigüedad legal (que no real) es muy pequeña. Con los 3.000 euros de indemnización no da para mucho. Algunos de los trabajadores de la subcontrata de Acer encajan a la perfección en el concepto de “generación perdida” que describen tanto el FMI (Fondo Monetario Internacional) como la OCDE, académicos y sindicatos. La generación perdida es aquel grupo de jóvenes que, o bien no encuentran un trabajo, o bien es muy precario. Y en ambos casos tienen bajas posibilidades de prosperar. Los jóvenes de entre 16 y 24 años soportan un paro de más del 40%. El grave riesgo es que esta situación coyuntural –paro elevado y crisis económica– puede empeorar sus condiciones de vida para siempre. Más allá incluso del momento en el que se produzca la recuperación. Son dos colectivos diferenciados. Por un lado están los jóvenes con alta formación que no encuentran un empleo acorde con sus conocimientos y , por otro lado, los que con baja calificación directamente son incapaces de entrar en el mercado laboral. Los primeros –los de alta calificación– tienen dos posibilidades: emigrar o quedarse en el país. Si optan por la segunda posibilidad lo más factible es que acaben ocupando un empleo para el que se necesita una capacitación inferior a la que poseen. Es el caso de María José, por ejemplo, que desde hace un par de años trabaja en una pescadería de un gran supermercado pese a ser diplomada en magisterio. “Es un despilfarro porque has invertido dinero en formar a esos jóvenes que no aprovechas, si bien no creo que sea algo que pueda perdurar para siempre”, afirma Ángel Laborda, director del gabinete de coyuntura de Funcas, la fundación de las cajas de ahorros. Laborda alerta que si la situación se prolonga 10 años como pasó tras la crisis del petróleo a finales de los 70 sí que puede ser preocupante. “Esperemos que no”, apunta. David Murillo, profesor de sociología de Esade, cree que “la situación actual abre oportunidades, puesto que se fomenta la migración y la formación”. La migración es una opción para los médicos, enfermeros o arquitectos que intenten desarrollar su carrera mientras que la formación es para los jóvenes expulsados del mercado de trabajo después de haber “colgado” los estudios hace 10 años. Mientras en el 2008 emigraron 36.000 españoles, en el 2010 lo hicieron 101.256, según Advantage Consultores. El porcentaje de más del 40% de jóvenes espa- ñoles en paro duplica la media europea, lo que unido a las llamadas hechas desde países como Alemania es terreno abonado para la emigración. La canciller alemana Angela Merkel cuantificó en hasta medio millón el número de perfiles técnicos que podría necesitar el mercado alemán en los próximos años. Esta misma semana, el Sindicato de Arquitectos advirtió que siete de cada 10 profesionales del sector se está planteando emigrar, según una encuesta. De ese porcentaje una parte importante serán jóvenes. El otro gran grupo que constituye la generación perdida es el de los jóvenes con baja formación. Se divide en dos también: los que no pueden acceder a un empleo y los que han sido expulsados. “Antes del 2007, la gente dejaba la carrera y se iba a la construcción o al sector servicios a cobrar un sueldo tan alto que le pasaba la mano por la cara a su profesor de universidad”, recuerda David Murillo. Ahora muchos de aquellos jóvenes están en la calle y sin formación. Según Cristina Bermejo, secretaria confederal de juventud de Comisiones Obreras, “es necesaria la formación continua y la recuperación de la Formación Profesional para devolverlos al mercado”. Para la sindicalista, la reforma laboral aprobada no ayuda a crear empleo indefinido. “Se precarizan las prácticas y se fomentan los empleos temporales”, señala Bermejo. David Murillo sostiene que “el ascensor social funciona cuando hay un Estado de bienestar robusto”. Ese ascensor social llevaba a que cuando un joven entraba a trabajar como obrero no cualificado en un restaurante o en un taller podía acabar saltando a otro puesto. Ahora la ausencia de movilidad laboral impide esa progresión lógica, con lo que el ascensor social está prácticamente paralizado. Según CC.OO. el problema no es los altos niveles de formación superior de los jóvenes. “No hablamos de personas sobrecalificados sino personas infraocupadas porque a nadie le sobra una titulación”, precisa Bermejo. Camil Ros, de UGT Catalunya, cree que “más que generación perdida de jóvenes habría que hablar de muchas generaciones perdidas, entre ellas las de personas de más de 45 años que sufren paro prolongado”. Aunque son un colectivo que sufre una tasa de desempleo menor, quizás tienen más problemas que los jóvenes para volver a encontrar un trabajo. Lo que sí amenaza a los jóvenes por el lado de los empleados más adultos es el alargamiento de la vida laboral. Esa prolongación es un claro freno a la entrada de los jóvenes en el mercado laboral. Los sindicatos calculan que cada año se jubilan en España unas 270.000 personas. Si esos ciudadanos están un año más en activo son puestos de trabajo que no se liberan y que no pueden ser ocupados por desempleados. Tampoco es una operación matemática exacta ya que muchos de los puestos que se liberan al final acaban siendo amortizados. La generación perdida de los jóvenes tiene otros efectos sobre el conjunto de la economía; la presión a la baja de los salarios. El aumento de la oferta de trabajadores y el estancamiento o la reducción de los puestos de trabajo comporta bajadas de sueldos y puede incluso acabar expulsando a colectivos de inmigrantes que deciden abandonar el país. Ángel Laborda señala que gracias al papel de los sindicatos se pueden evitar abusos. No obstante, Laborda piensa que sólo si la población es consciente que todos somos más pobres y se bajan los sueldos, el mercado podrá absorber esos parados. El profesor del Iese José Ramon Pin avisa que el efecto que puede conllevar esta situación de generación perdida es que los inmigrantes dejen de tener trabajo puesto que los empleos que hasta ahora ocupaban –normalmente de baja calificación– pueden ser reabsorbidos por los nativos. “Esa posibilidad conlleva a la exclusión social de los inmigrantes con dos posibles efectos: un retorno hacia sus países de origen o la creación de guetos de población”. José Ramon Pin señala que en Francia en los últimos años se había dado una situación semejante. Y es que el problema de la generación perdida es general. El director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, señaló el mes pasado en Singapur que “la crisis del empleo está afectando de forma especialmente dura a los jóvenes, lo que debería haber sido un breve periodo en el desempleo se está convirtiendo en una sentencia de cadena perpetua, posiblemente para toda una generación perdida”. Semanas antes Strauss-Kahn ya advirtió que “en la próxima década, cuando 400 millones de jóvenes se sumen a la fuerza laboral, el mundo tendrá ante sí un reto sobrecogedor. Ante nosotros se abre la perspectiva de una generación perdida de jóvenes destinados a sufrir un empeoramiento de las condiciones laborales y sociales durante toda su existencia”. Ese es el verdadero problema, que la actual situación coyuntural de la economía puede marcar a los jóvenes para el resto de su vida. Una nueva generación perdida
__________________ “Ante estas murallas fueron humilladas Inglaterra y sus colonias” |
| Estos 3 usuarios dan las gracias a Elpaisdelasmaravillas por su mensaje: | ||
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| Y ante este tsunami yo no siento nada más que impotencia. No se que hacer.
__________________ De un post de RGCIM: "El Espíritu del burbujista es único y sin igual, de ciega y feroz acometividad, de buscar siempre acortar la distancia con el enemigo y llegar a la bayoneta." Pintada anónima: "Si tu voto sirviera de algo sería ilegal. " "Y a propósito, creo que la Anglosfera debe ser destruida": Marco Porcio Catón, si viviera en el siglo XXI |
| Estos 3 usuarios dan las gracias a tomasjos por su mensaje: | ||
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| Lo primero es entender que trabajar ya no vale para vivir, al estilo de la epoca de sus padres. Lo segundo es entender que trabajar es solo UNA de las formas que hay de ganar dinero. Y lo tercero es buscar el dinero, no un trabajo. El dinero es lo importante. |
| Estos 9 usuarios dan las gracias a ominae por su mensaje: | ||
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| Pues buscar la prosperidad que aquí no existe. Emigrar, en una palabra. Lo peor que se puede hacer es quedarse, engañándose y sumando cursos, cursillos y cursetes, hasta descubrir, ya cerca de la cuarentena, que se tienen demasiados años para emigrar y que aún faltan unos treinta para poder acogerse a una jubilación benéfica que permita comer y poco más. |
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| Lo paradójico es que el FMI hable de "generación perdida" y luego proponga medidas económicas que no hacen más que favorecer la existencia de dichas "generaciones perdidas".
__________________ Originalmente Escrito por Harold Alexander: "Nos tienen envidia porque España ostenta en sí las mejores características de los demás países europeos: sueldos portugueses, precios alemanes, impuestos suecos, corrupción búlgara, honradez rumana, política italiana, banca albanesa, sanidad británica y engreimiento francés." ![]() http://nuncafollistas.minitroopers.es |
| Estos 5 usuarios dan las gracias a Harold Alexander por su mensaje: | ||
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| En Japón hay un par de generaciones perdidas, y las que quedan..., sin ninguna esperanza de futuro. Como lo que viene por aqui. Son generaciones acostumbradas al trabajo basura o al paro y al consumo mínimo |
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| Atracar bancos, secuestros express, robos, etc.......esas van a ser las otras formas de conseguir dinero que se van a hacer mas habituales en España |
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| Ominae, puede que esté confundido pero no soy idiota. Su "camino" aplicado solo a medias nos ha llevado a este desastre. Lo que usted propone es el octavo círculo del infierno directamente. Ni de coña, vamos.
__________________ De un post de RGCIM: "El Espíritu del burbujista es único y sin igual, de ciega y feroz acometividad, de buscar siempre acortar la distancia con el enemigo y llegar a la bayoneta." Pintada anónima: "Si tu voto sirviera de algo sería ilegal. " "Y a propósito, creo que la Anglosfera debe ser destruida": Marco Porcio Catón, si viviera en el siglo XXI |
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