Omar es un joven vallisoletano al que la situación económica le ha llevado a utilizar aceite de girasol como combustible
En tiempos de crisis se agudiza el ingenio. O como diría el refranero popular: a grandes males, grandes remedios. Y Omar lo ha cumplido al pie de la letra. Este joven vallisoletano decidió hace siete meses utilizar aceite vegetal como combustible para su coche. «Esto fue por necesidad. Mi carrera cuesta dinero al ser en una universidad medio privada y no encontraba trabajo. En verano me compré el coche y me vi en la situación de que si quería poner gasolina, tenía que vender el coche para pagarla», explica. Así que fue al supermercado y compró una botella de aceite de girasol. Al ver que funcionaba, habló con un amigo que tiene un bar para reutilizar su aceite y, desde entonces, en su camino a INEA, donde estudia tercero de Ingeniería Técnica Agrícola, reutiliza como combustible el aceite de girasol.
Omar reconoce no ser el pionero en todo esto. «Yo no he inventad
o nada», afirma. Fe de ello puede dar Rudolf Diesel, inventor del motor de combustión de alto rendimiento que lleva su nombre. Aún así, él mismo reconoce que «la cuestión no es usar aceite de girasol, porque estas quitando comida del mercado para echarle de comer a tu coche. La cuestión es reciclar el aceite que iban a tirar. Ahí está la magia de la historia. Le das una segunda vida al aceite. De este modo, se podría decir que pasa a una vida mejor, ayudando al planeta con una contaminación menor que el gasoil. Cuando se le pregunta por sus conocimientos de automóvil, afirma que a nivel académico no ha aprendido nada, «pero soy de pueblo y eso se nota». Y es que el joven de Matadeón de los Oteros asegura haber crecido siempre con un gran interés por todo el mundo del motor y esa curiosidad le ha permitido adquirir algunos conocimientos.
Malos olores
Pero no todo es de color de rosa. Y mucho menos de su olor. Y es que al Citroën de este joven se le huele desde lejos. En un control policial, los agentes se preguntaban «qué era ese olor a tiburón, y eso que había parado el motor en cuanto vi el control para que no llegara tanto el pestazo a aceite», explica el joven. Pero la cosa no queda ahí, ya que asegura que según el aceite que recoja y lo que en él se haya cocinado, así huele el coche. Aún así, los problemas no acaban en los malos olores, sino que cada problema que le surge debe solucionarlo y no hay un manual para resolverlos.
«Uno de los problemas más graves que me encontré es que el aceite hay que colarlo a 5 micras y no encontraba filtros micrados. Al principio lo colaba con un vaquero, aunque no parecía que fuera una gran idea, así que me recorrí el polígono San Cristóbal entero en busca de papel de laboratorio». Tras no encontrar nada que se adaptara a las necesidades, volvió a acudir a Google, su gran aliado en toda esta historia como él mismo reconoce, y encontró los filtros de piscina, que tienen varias medidas. «Así que compré uno de 20 y uno de 5 y desde entonces, no he tenido ningún problema. Todo lo que he puesto han sido los filtros y un intercambiador de placas, por lo que no hace falta tener una ingeniería para poder hacerlo», asegura.
Vacío legal
Más de uno se preguntará si todo esto es legal. Pues lo cierto es que en este sentido, como explica Omar, «existe un vacío legal» en España, ya que en otros países como Italia si que se prohibió cuando la gente lo empezó a utilizar, por miedo a que se extendiera, pero aquí, hasta el momento, nada hace indicar que haya algo sancionable. Por lo que se ha podido informar, «hasta 2012 el biodiésel no tiene impuestos para fomentar su uso». Como técnicamente lo que está usando es biodiésel, ya que aunque posteriormente no lo transforme, la materia prima es aceite vegetal, no existe, en este sentido, evasión de impuestos. «De cara a la ITV tampoco debería haber ningún problema porque contamina aproximadamente un 30% menos».
A pesar de estar todo en regla, se podría decir que su obra no está completa todavía. En este sentido, tiene previsto mejorar el sistema de arranque en frío, «ya que con el aceite de girasol le cuesta un poco ponerse en marcha», explica. Para ello, justo antes de la bomba tiene intención de poner una llave de tres vías con una salida y dos entradas, que le permita elegir cuando quiera arrancar en frío poner una garrafa con gasoil y cuando ya esté caliente cambiar paulatinamente a aceite de girasol. Todo esto se debe a que «en invierno ha pasado meses muy malos el coche», y aunque en verano espera que no sufra tanto, no quiere volver a tener que preocuparse por las continuas heladas vallisoletanas.
No se si todo esto es cierto (esperaré a estar a punto de llevar el coche al desguace para probarlo) pero cuando leo este tema del aceite de girasol, me surge la duda de como puede producir la misma o similar combustión que la gasolina.
Lo que si que es cierto es que hay coches que sueltan un humo negro que mosquea un montón.
Tiene que ser un diésel antiguo, si le pones aceite a un súper "HDRRI modelno" te cargarás los inyectores y/o bomba. La broma te saldrá bastante cara.
En un antiguo pondría un filtro en el manguito que alimenta la bomba de fácil ácceso y tira. Arranques en frío jodidos, todo sería poner un calentador en el circuito de alimentación pero.... ya se lía la cosa con baterías suplementarias o lo que se te ocurra para alimentar ese nuevo circuito.
No se si todo esto es cierto (esperaré a estar a punto de llevar el coche al desguace para probarlo) pero cuando leo este tema del aceite de girasol, me surge la duda de como puede producir la misma o similar combustión que la gasolina.
Lo que si que es cierto es que hay coches que sueltan un humo negro que mosquea un montón.
A ver, eso se puede hacer en coches diesel, no de gasolina. Ademas, que sean atmosfericos y de inyeccion indirecta; dicho de otra manera, coches diesel antiguos.
Yo lo hago desde hace tiempo con una mezcla 50:50 aceite crudo de soja:gasoil y por ahora no he tenido ningun problema.
En España no cabe un tonto más.
Se compra el coche sin tener para gasolina.
En tiempos de crisis se agudiza el ingenio. O como diría el refranero popular: a grandes males, grandes remedios. Y Omar lo ha cumplido al pie de la letra. Este joven vallisoletano decidió hace siete meses utilizar aceite vegetal como combustible para su coche. «Esto fue por necesidad. Mi carrera cuesta dinero al ser en una universidad medio privada y no encontraba trabajo. En verano me compré el coche y me vi en la situación de que si quería poner gasolina, tenía que vender el coche para pagarla», explica. Así que fue al supermercado y compró una botella de aceite de girasol. Al ver que funcionaba, habló con un amigo que tiene un bar para reutilizar su aceite y, desde entonces, en su camino a INEA, donde estudia tercero de Ingeniería Técnica Agrícola, reutiliza como combustible el aceite de girasol.
Omar reconoce no ser el pionero en todo esto. «Yo no he inventado nada», afirma. Fe de ello puede dar Rudolf Diesel, inventor del motor de combustión de alto rendimiento que lleva su nombre. Aún así, él mismo reconoce que «la cuestión no es usar aceite de girasol, porque estas quitando comida del mercado para echarle de comer a tu coche. La cuestión es reciclar el aceite que iban a tirar. Ahí está la magia de la historia. Le das una segunda vida al aceite. De este modo, se podría decir que pasa a una vida mejor, ayudando al planeta con una contaminación menor que el gasoil. Cuando se le pregunta por sus conocimientos de automóvil, afirma que a nivel académico no ha aprendido nada, «pero soy de pueblo y eso se nota». Y es que el joven de Matadeón de los Oteros asegura haber crecido siempre con un gran interés por todo el mundo del motor y esa curiosidad le ha permitido adquirir algunos conocimientos. Malos olores
Pero no todo es de color de rosa. Y mucho menos de su olor. Y es que al Citroën de este joven se le huele desde lejos. En un control policial, los agentes se preguntaban «qué era ese olor a tiburón, y eso que había parado el motor en cuanto vi el control para que no llegara tanto el pestazo a aceite», explica el joven. Pero la cosa no queda ahí, ya que asegura que según el aceite que recoja y lo que en él se haya cocinado, así huele el coche. Aún así, los problemas no acaban en los malos olores, sino que cada problema que le surge debe solucionarlo y no hay un manual para resolverlos.
«Uno de los problemas más graves que me encontré es que el aceite hay que colarlo a 5 micras y no encontraba filtros micrados. Al principio lo colaba con un vaquero, aunque no parecía que fuera una gran idea, así que me recorrí el polígono San Cristóbal entero en busca de papel de laboratorio». Tras no encontrar nada que se adaptara a las necesidades, volvió a acudir a Google, su gran aliado en toda esta historia como él mismo reconoce, y encontró los filtros de piscina, que tienen varias medidas. «Así que compré uno de 20 y uno de 5 y desde entonces, no he tenido ningún problema. Todo lo que he puesto han sido los filtros y un intercambiador de placas, por lo que no hace falta tener una ingeniería para poder hacerlo», asegura. Vacío legal
Más de uno se preguntará si todo esto es legal. Pues lo cierto es que en este sentido, como explica Omar, «existe un vacío legal» en España, ya que en otros países como Italia si que se prohibió cuando la gente lo empezó a utilizar, por miedo a que se extendiera, pero aquí, hasta el momento, nada hace indicar que haya algo sancionable. Por lo que se ha podido informar, «hasta 2012 el biodiésel no tiene impuestos para fomentar su uso». Como técnicamente lo que está usando es biodiésel, ya que aunque posteriormente no lo transforme, la materia prima es aceite vegetal, no existe, en este sentido, evasión de impuestos. «De cara a la ITV tampoco debería haber ningún problema porque contamina aproximadamente un 30% menos».
A pesar de estar todo en regla, se podría decir que su obra no está completa todavía. En este sentido, tiene previsto mejorar el sistema de arranque en frío, «ya que con el aceite de girasol le cuesta un poco ponerse en marcha», explica. Para ello, justo antes de la bomba tiene intención de poner una llave de tres vías con una salida y dos entradas, que le permita elegir cuando quiera arrancar en frío poner una garrafa con gasoil y cuando ya esté caliente cambiar paulatinamente a aceite de girasol. Todo esto se debe a que «en invierno ha pasado meses muy malos el coche», y aunque en verano espera que no sufra tanto, no quiere volver a tener que preocuparse por las continuas heladas vallisoletanas.
13 de enero de 2011:
Más de 2 años dando el coñazo en este foro Los liberales
no son subnormales
y sus amiguetes de la casta
nunca pueden perder pasta.
Estos 2 usuarios dan las gracias a dabuti por su mensaje:
1. No creo que la G.C. se cruce de brazos al verlo, por mucho que el tio diga que hay un vacio legal
2. En invierno, estoy 100% seguro que o lo arrancaba con gasoil, o no arrancaba.
3. A una C-15, pues si lo veo viable, pero echarle aceite a un coche nuevo, en los que en la mayoría pone especificamente en su manual que no se use gasoil con mas de un 15% de biodiesel, implica avería seria a corto plazo y viendo al colega, venderá el coche pa pagarla