Los créditos de Bancaja a la vivienda superan el 76 % del total en 2010 - Levante-EMV
Los créditos de Bancaja a la vivienda superan el 76 % del total en 2010
La caja elevó en dos puntos el dinero dado para financiar inmuebles o suelo respecto a 2009
Los préstamos a las industrias manufactureras sólo supusieron el 3,9 % del total el año pasado
JORDI CUENCA VALENCIA
El 76,37% de los créditos que Bancaja tenía concedidos al finalizar el año pasado estaba relacionado con la vivienda. Son casi dos puntos más que el 74,76 % con que cerró el ejercicio precedente. El dato es significativo porque pone de manifiesto que el negocio de la entidad de ahorros, ahora integrada en Bankia, el banco que lidera Caja Madrid, se sustanció fundamentalmente -al igual que la expansión de los últimos años que la consolidó como la tercera caja de España hasta que la crisis pinchó la burbuja-en el sector inmobiliario. Asimismo, revela que en un ejercicio tan complicado para el sector financiero como el pasado la caja presidida por José Luis Olivas no consiguió reducir su exposición a esta actividad.
Según consta en la auditoría correspondiente a 2010, firmada por la consultora Deloitte, de entre los "créditos aplicados a financiar actividades productivos", que acapararon el 58,59 % del total, 3,43 puntos de 100 correspondieron a la construcción y otros 39,52 a "actividades inmobiliarias y servicios empresariales". Los "créditos aplicados a financiar gastos a los hogares" representaron el otro 40,37 %. Entre ellos, del total, 30,36 puntos correspondieron a adquisición de vivienda propia, 2,41, a rehabilitación de viviendas, y 0,65, a compra de terrenos y fincas rústicas. La suma de todos ellos arroja el mencionado porcentaje del 76,37 %.
La auditoría constata que el volumen de créditos a la clientela de Bancaja el año pasado alcanzó la cifra de 65.359 millones de euros. Por tanto, el dinero prestado a sectores o particulares relacionados con la vivienda se situaría en 49.914 millones.
Tan llamativo como lo anterior es el escaso peso que tienen en las inversiones crediticias de la caja valenciana los sectores económicos tradicionalmente vinculados a la llamada economía real, en especial el sector secundario, básico para el equilibrio de un país o una zona. La mencionada auditoría pone de relieve que el año pasado Bancaja sólo había destinado 3,92 puntos del total de créditos a la industria manufacturera, en la que se incluyen actividades tan propias de la Comunitat Valenciana como el azulejo, el mueble, el textil, el calzado, el curtido o la iluminación. La hostelería, otro sector de relevancia en la autonomía, sólo recibió el 2,80 % del total, mientras que el transporte, otra actividad básica de esta tierra, no llegó ni al 1 %. Bancaja tampoco se prodigó en dar créditos para financiar la comprar de bienes de consumo duradero: un 0,52 % del total.
Aumentan un 58,8 % los préstamos a las administraciones
El volumen de créditos concedidos por Bancaja a las administraciones públicas alcanzaba al finalizar el año pasado los 778,07 millones de euros, con un incremento del 58,8 % en relación con los 457,79 millones del ejercicio precedente, según consta en la auditoría de la entidad correspondiente a 2010 y firmada por la consultora Deloitte. La cifra apenas representa el 1,2 % de los 65.359 millones en inversiones crediticias que la caja valenciana, integrada ahora en Bankia, tenía anotados al finalizar 2010. De los citados 778 millones, algo más de 748 los concedió la caja a las distintas administraciones públicas españolas, especialmente a la Generalitat valenciana, como pone de manifiesto el informe de gobierno corporativo de la entidad, que constata que Bancaja llevó a cabo el año pasado operaciones crediticias con tres de las instituciones públicas que nombran a consejeros generales de su asambleas. Se trata de los ayuntamientos de Daimús (300.000 euros) y Miramar (18.000) y la Generalitat, con 335 millones.
Por otro lado, la auditoría pone de relieve que entre los activos deteriorados a 31 de diciembre de 2010, Bancaja incluye 151.000 euros correspondientes a administraciones públicas españolas, aunque no precisa la autonomía. j. c. valencia