El cuarto plan de austeridad para sacar al país de la crisis y evitar un rescate será rechazado, con probabilidad, en el Parlamento.
Minutos después de comenzar el que puede ser el último debate parlamentario de esta legislatura, el primer ministro luso, José Sócrates, ha abandonado la Asamblea de la República, sin prestar ningún tipo de declaraciones. Una vez rechazado el cuarto plan de austeridad -con los votos en contra anunciados de todos los partido de la oposición-, el jefe del Gobierno de Lisboa se reunirá con el presidente de la República, a quien podría anunciar ya esta misma tarde su dimisión.
Aun así, durante la primera intervención del debate parlamentario, el ministro de Finanzas luso, Fernando Teixeira dos Santos ha vuelto a defender el cuarto paquete de contención presentado por su gobierno diciendo que era necesario que Portugal diese una nueva señal de confianza a los mercados financieros, a los socios europeos y a las instituciones comunitarias.
"Este primer semestre ha sido particularmente exigente y el Gobierno tenía la obligación de hacer todo que estaba a su alcance para conseguir el respaldo de Europa", ha dicho el ministro, asegurando que "las dudas sobre la capacidad portuguesa minan la confianza". Para finalizar, el ministro ha acusado a la oposición de aprovechar el momento para "alcanzar el gobierno", sin tener en cuenta el "coste" que supondrá a los portugueses, añadiendo que quien diga que no hacen falta más sacrificios estará mintiendo al país.
Esta mañana, el Partido Socialdemócrata, así como los demás partidos de la oposición confirmaron su rechazo al cuarto paquete de contención, argumentando que el ejecutivo de Lisboa ha "fallado sus objetivos de consolidación presupuestaria" y ha sido "incapaz de reformar estructuralmente los sistemas públicos", acusando al gobierno de José Sócrates de recurrir "sistemáticamente al aumento de los impuestos y a cortes ciegos del lado del gasto". Además, los socialdemócratas culpan al gobierno de "atacar siempre a los más desprotegidos y no resolver los problemas de raíz".
Debate clave en Portugal para intentar frenar el rescate | Economa | elmundo.es