Les voy a contar un bonito cuento: Hace un año, hablando con un compañero de profesion, me comento que el seguia atentamente el mercado inmobiliario para ver el valor de sus pisos (se hipoteco en menos de cinco años en dos, uno propio y otro de veraneo) y me comento muy ufano que el valor se mantenia igual que en los maximos.
Yo le pregunte si pensaba desprenderse de alguno, a lo que me contesto que ¿porque me voy a desprender de mi tesoro?, a lo que le conteste que entonces para que queria saber su valor, el me dijo que para saber lo rico que era y que era un envidioso porque no habia "sabido comprar" cuando debia.
Bien, pues ayer me comento que su mujer le habia pedido el divorcio y que el tenia una vivienda a su nombre y la otra a medias, la cual estaba intentando vender, que llevaba 6 meses y que nadie le hacia una oferta, por lo cual todos seguian viviendo juntos, pero cada uno haciendo su vida.
Este mismo tio compro una vez un coche de segunda mano con dos años y des pues de otros dos pedia el mismo importe que pago, cuando el modelo nuevo valia lo mismo a estrenar, asi que creo que se le atragantara un poquito..