Los trabajadores eran miembros del comité de empresa y tenían abierto un expediente sancionador. La compañía alega que ha aplicado las sanciones de acuerdo con la normativa vigente
A. B. GIORGINI | A CORUÑA Cuatro representantes sindicales de la Confederación General del Trabajo (CGT) en el centro coruñés de Sykes denunciarán a la multinacional estadounidense de telecomunicaciones en los tribunales por despido improcedente, después de que la compañía les anunciara el pasado día 3 de marzo un despido disciplinar por "bajada voluntaria en el desempeño del trabajo", según explica Alberto Casal, uno de los sindicalistas afectados. Los cuatro trabajadores pertenecían a la campaña de Vodafone, eran miembros del comité de empresa y tenían abierto un expediente sancionador por no respetar los tiempos de trabajo, un motivo que los sindicalistas no entienden porque "no hay una normativa de la empresa a este respecto y la dirección reconoció en su día que nunca había sancionado a nadie anteriormente por esta razón y mucho menos despedido", declara Casal.
La CGT entiende que estos despidos son "una clara una persecución" contra este sindicato por su "denuncia constante de las actitudes represoras y antisindicales de la empresa, así como de las prácticas contrarias a la legislación en materia de protección de datos y por su enfrentamiento a los expedientes de regulación de empleo presentados por la empresa". El sindicato señala también que tres miembros del comité de empresa afiliados a otros sindicatos (UGT y CIG), y "sancionados por el mismo motivo", no han sido despedidos. Sykes reconoce los despidos y alega que las sanciones "se han graduado según el criterio de la compañía de acuerdo con la normativa vigente" y que hay expedientes todavía sin resolver.
Alberto Casal asegura que los cuatro afectados ya tienen preparadas las demandas que presentarán en los juzgados de manera individual por despido improcedente. "No tienen base legal alguna para despedirnos por vía disciplinaria", apunta el sindicalista, que acusa a la dirección de prohibirles la entrada a él y a los otros despedidos en la empresa e impedirles realizar su labor sindical. "El día 3 nos dijeron que estábamos despedidos y que ya no pertenecemos al comité de empresa así que no podemos acercarnos a las instalaciones", afirma el representante de la CGT.
El sindicato ha decidido mantener todos los paros laborales que había convocado para el mes de marzo -se realizarán todos los miércoles entre las 13.00 y las 14.00 horas- por "las prácticas antisindicales de la empresa y contra los expedientes sancionadores abiertos a varios trabajadores". En respuesta a los despidos y a esta nueva "agresión" contra el sindicato, la CGT también convoca para hoy una concentración delante de la sede de la sede de Sykes en A Coruña, en el polígono industrial de A Grela, y sus representantes anuncian que seguirán "denunciando las prácticas de la empresa" con movilizaciones en la calle, aunque el asunto se traslade ahora "a los tribunales".