El Govern refinancia 1.500 millones con La Caixa, Santander y BBVA
El acuerdo podría ser suscrito también por otras entidades próximamente
La Generalitat ha alcanzado un principio de acuerdo con las tres primeras entidades financieras españolas para refinanciar préstamos que vencían entre este año y el próximo por importe de unos 1.500 millones de euros. La Caixa, el Santander y el BBVA aceptan prorrogar diferentes préstamos hasta el año 2013 o incluso 2014, lo que implicará también un mayor margen y por lo tanto más coste financiero. El pacto definitivo se espera en los próximos días, según fuentes financieras. Estas señalan que la Generalitat espera que otras entidades más pequeñas se sumen también al plan, con lo que la cifra de 1.500 millones podría ampliarse. Portavoces de Economia, que dirige Andreu Mas-Colell, dijeron ayer que “no hacemos comentarios sobre posibles operaciones financieras”.
Ese acuerdo es un balón de oxígeno para la Administración catalana que tiene que afrontar vencimientos de deuda por valor de más de 9.000 millones de euros este año (entre emisiones y préstamos) aunque sus necesidades totales de financiación vía endeudamiento son de 11.662 millones tal como detalló la semana pasada en el Parlament el conseller d'Economia, Andreu Mas-Colell, y como figura además en el plan económico-financiero de reequilibrio que ha presentado al Gobierno central.
La refinanciación de la deuda es una de las líneas de actuación con las que trabaja la Generalitat para conseguir los recursos necesarios para operar con normalidad este año y cumplir religiosamente con las obligaciones de pago. La segunda es la obtención de un crédito sindicado por unos 2.000 millones de euros. La alternativa a ese crédito sería la emisión de bonos a particulares a un plazo de entre 18 y 24 meses en lugar de 12, como hizo el anterior Govern.
Fuentes financieras explicaron que la Generalitat está en conversaciones con entidades financieras de fuera de España para que participen en el crédito sindicado, similar al que consiguió el anterior Govern en verano pasado. El problema con el que se encuentra el Departament d'Economia es que la mayoría de las entidades españolas ya han llegado al límite de financiación al sector público que impone el Banco de España. Por esa razón es difícil que el Govern consiga un grupo de bancos y cajas amplio y por eso exploran con fuerza la vía internacional.
La tercera gran línea de actuación para el caso de que no prospere el crédito, es la emisión de bonos. A priori, las preferencias del Govern sería por una emisión destinada mayoritariamente a particulares a un tipo de interés del 4,75% y una comisión (aseguramiento y colocación) del 3%, igual que la del año anterior. La diferencia sería el plazo.
En este último punto es donde se encuentran con más elementos de fricción con la banca puesto que el sector recomienda a la Administración que la emisión sea a 12 meses, igual que la otra. Fuentes financieras explican que el cliente medio que ha comprado bonos de la Generalitat en el pasado puede volver a adquirirlos siempre que sea un plazo de un año, más podría ser “demasiado” tiempo con el capital inmovilizado. No en vano, las entidades consultadas recuerdan que muchos de los compradores de bonos son clientes que no están habituados a adquirir un producto como este de renta fija que cuenta con una liquidez muy baja puesto que apenas se negocia en los mercados secundarios. De hecho, el éxito de la primera colocación de bonos obedeció a que era muy parecida a los tradicionales depósitos o imposiciones a plazo fijo a un año, una inversión que los clientes potenciales ven con un riesgo bajísimo.