El Gobierno ha ‘cumplido’ su objetivo en 2010: lograr que el déficit público se sitúe en el 9,24% del PIB. O lo que es lo mismo, 98.227 millones de euros. ¿Mucho o poco? Poco si se tiene en cuenta que el año anterior el desequilibrio fiscal alcanzó el 11,1% del PIB, pero mucho si se observa que supone que sólo el Estado ha gastado en un año de crisis económica el 36% más de lo que ha ingresado. O dicho en otras palabras, en términos de contabilidad nacional -recursos y empleos-, el Estado gastó 192.681 millones de euros, pero solo fue capaz de recaudar 141.995 millones.
El desequilibrio fue compatible, sin embargo, con un aumento de la presión fiscal equivalente al 31,5% del Producto Interior Bruto. Es decir, por encima del 30,4% registrado un año antes, pero todavía por debajo del 33,1% de 2008.Esto quiere decir que el Estado aún está muy lejos de recaudar cifras similares a los años anteriores a la crisis, cuando la presión fiscal llegó al entorno del 40% del PIB.
Los datos presentados este martes por la vicepresidenta Salgado reflejan que déficit del Estado (sin contar el resto de administraciones) se situó en 4,77% del PIB. Por su parte, la Seguridad Social volvió a los números rojos, con un déficit equivalente al 0,24% del PIB. La causa de este desequilibrio tiene que ver con el déficit del antiguo INEM (0,29% del PIB) y con el resultado del Fondo de Garantía Salarial. La Seguridad Social en sentido estricto tuvo superávit de 1.181 millones.
Por lo que respecta a las administraciones territoriales, las comunidades autónomas presentaron un déficit del 2,83% del PIB, por encima del 2,4% previsto inicialmente.
Sólo la Comunidad de Madrid mejoró los objetivos de déficit, aunque otras comunidades como Extremadura, País Vasco, Castilla y León, Canarias, Cantabria, Galicia y Asturias cumplieron lo pactado. Ligeramente por debajo se sitúa Andalucía, cuyo nivel de incumplimiento fue reducido.
Hay un tercer grupo de Comunidades Autónomas que han presentado una “desviación significativa” y que necesitarán de actuaciones para reconducir sus presupuestos. Son Aragón, Navarra, La Rioja y la Comunidad Valenciana.
Pero las que han incumplido claramente los objetivos de déficit son Cataluña, Baleares, Murcia y Castilla La Mancha. En el caso de Cataluña, la desviación ha sido enorme. Tenía previsto un déficit del 2,4% de su PIB regional y al final ha acabado con un desequilibrio equivalente al 3,86% de su PIB.