Es bastante imbecil el rechazo sistematico a la planificacion que muestran los liberales amateur. Para su informacion, todas las grandes multinacionales, insignia del liberalismo, planifican a tres meses, seis meses, un año, tres y cinco años, y actualizan las planificaciones cada mes (fue el gran motivo del exito del Lotus 1-2-3 o del Excel despues, y la aplicacion reina de los PCs en la empresas serias). Lo se yo que en mis ya lejanos tiempos de jefecillo en una de estas empresas metia mas horas planificando y actualizando la planificacion hasta el ultimo clavo que haciendo algo productivo. Preguntado mi jefe superior sobre cuales eran las mas importantes funciones de mi cargo, el hombre respondio imperterrito: planificar y ver venir los problemas. Para alguien con infulas de cientifico, como era yo en aquel tiempo, eso fue un mazazo ... de realidad.
Asi que si una empresa planifica, y lo hacen, por muchas estupideces que luego cuenten en la prensa para alimentar memos en la doctrina que les conviene, un estado debe planificar, y todos los estados del mundo lo hacen. Lo que no hacen todos los estados del mundo, España si, es planificar con el culo o, aun peor, con objetivos estramboticos (estrambotica es la discusion si España una o veintiuna en la que los politicos andan enzarzados en una crisis que solo les importa como instrumento para hacer realidad sus sueños ideologicos juveniles), y por un lado mientras desde un ministerio se da marcha al turismo y al ladrillo, desde otro, el de Educacion, se predica el vive como quieras, la vida recreativa y si lo que te va es la fisica relativista o el flamenco, pues aqui tienes a un Einstein despeinado o a la Aido vestida de lagarterana para que aprendas. Si las universidades del estado pertenecieran a un particular, pues por mi como si quieren enseñar a tirar petardos, pero con la pasta comun no se deberia actuar irresponsablemente, aunque cuando una ministra declara sin empacho alguno que "el dinero publico no es de nadie," pues todo es posible, y en efecto, en España lo es.
Si todo se deja al mercado, se acaba sirviendo siempre a los mismos señores. ejemplo, deje usted el cine al mercado y al final el 95% del dinero que el cine genere ira a Hollywood. No critico a Hollywood, critico a los que se dejan quitar el dinero por Hollywood. Si los paises orientales hubieran dejado la electronica al mercado, todos los productos electronicos serian aun USA (y probablemente una autentica mierda y caros), pero los gobiernos invirtieron y crearon masa critica para que empresas potentes pudieran nacer y prosperar. Asi funciona el mundo serio, y no a base de lemas de Hayek.
Volviendo al tema español. Cree usted que el triunfo del ladrillo fue algo espontaneo o producto de la divina providencia? Pues no. Para que le ladrillazo fuera posible, hubo planificacion a manta: hubo que modificar la legislacion hipotecaria, hubo que hacer una ley (Aznar la hizo) que permitia a los promotores hacer lo que les diera la gana pisando a quien quisieran, hubo que dar ordenes a la policia de Barajas para que a los potenciales ladrillistas ecuatorianos o bolivianos se les pusiera alfrombra roja a su paso por el control de inmigracion, y otras acciones por el estilo.
Nada es espontaneo, y Hayek era solo un unversitario, uno de esos a los que todo les funciona sobre el papel, pero que nunca han hecho funcionar nada. Y entre sus fans hay mucho sinverguenza que le usa como coartada. Da buen tono, lo que necesitan los gangsters para parecer gente respetable.
Un Estado no es una empresa. No tiene que planificar nada. Solamente crear las condiciones adecuadas para que la actividad económica -privada, como es natural- se desarrolle y cree riqueza.
Todo lo demás es salirse de su papel, y deviene en perjuicio para la población.
En la catástrofe del ladrillo lo que ha habido no es falta de planificación. Eso no hace ni hacía falta. Al revés: ha existido un exceso de intervencionismo, con los ayuntamientos y comunidades estableciendo planes urbanísticos que encarecieron el suelo. Y como, en España, invertir en una fábrica resulta arriesgado porque -de nuevo- hay excesivo intervencionismo, los costes se disparan y esa inversión puede terminar mal, pues la gente ponía el dinero en el ladrillo... Y, en vez de generar capital productivo, como con una empresa, ha generado bloques inútiles de ladrillo y hormigón... Capital irrecuperable, perdido...
Pero en España eso no se comprende, y en vez de pedir menos Estado, todo el mundo quiere más Estado, más planificación, más intervencionismo...
Así nos irá.
Estos usuarios dan las gracias a XXavier por su mensaje:
La biografía de Barreiros, que leí en su día en versión abreviada, me pareció algo impresionante, en especial y como mencionas, en las condiciones en que levantó su imperio.
He conocido algún que otro caso de persona que partiendo del cero más absoluto, consigue llegar a crear algo realmente grande. Por lo que llevo años comprobando no es cuestión de formación académica, sino de una serie de cualidades y capacidades personales. Cada vez tengo más curiosidad e interés por descifrar, entender, aislar ... tales cualidades. Me pregunto hasta que punto son innatas y hasta qué punto adquiridas, porque en la medida en que tengan algo de lo último, es obvio que se trata de algo que sería muy recomendable potenciar en la escuela.
La oposición innato/adquirido es difícil tema, y además tiene connotaciones ideológicas que lo hacen aún más delicado. Yo suelo recordar que refleja las doctrinas de los dos grandes totalitarismos: el comunismo y el nazismo, con el dualismo, paralelo al anterior, de selección/reeducación.
En cuanto a las características para ser empresario, creo que se suele descuidar una, a la que no se le da importancia en carreras como ADE, y es la necesidad de saber vender el producto... Ser un buen vendedor es dificilísimo, y fundamental para llevar bien una empresa. Es algo que no se puede delegar... En 'Wikileaks' hemos visto cómo hasta los presidentes USA hacen de vendedores para promover los productos de las empresas estadounidenses.
Vender bien es básico. Después está producir bien. Estos dos son los puntos fundamentales a que debe atender -en mi opinión- un buen empresario. Luego se deben conocer los aspectos fiscales, laborales, contables, etc. de una empresa, pero lo primero de todo es vender. La producción se puede subcontratar, pero vender es fundamental e indelegable. Y ahí entra sobre todo el factor humano. No creo que eso se pueda enseñar.
Un Estado no es una empresa. No tiene que planificar nada. Solamente crear las condiciones adecuadas para que la actividad económica -privada, como es natural- se desarrolle y cree riqueza.
Todo lo demás es salirse de su papel, y deviene en perjuicio para la población.
En la catástrofe del ladrillo lo que ha habido no es falta de planificación. Eso no hace ni hacía falta. Al revés: ha existido un exceso de intervencionismo, con los ayuntamientos y comunidades estableciendo planes urbanísticos que encarecieron el suelo. Y como, en España, invertir en una fábrica resulta arriesgado porque -de nuevo- hay excesivo intervencionismo, los costes se disparan y esa inversión puede terminar mal, pues la gente ponía el dinero en el ladrillo... Y, en vez de generar capital productivo, como con una empresa, ha generado bloques inútiles de ladrillo y hormigón... Capital irrecuperable, perdido...
Pero en España eso no se comprende, y en vez de pedir menos Estado, todo el mundo quiere más Estado, más planificación, más intervencionismo...
Así nos irá.
Con los fanaticos y sus eslogans poco hay que hacer. Me limitare a decir que la planificacion y el dirigismo dio lugar al boom de las industrias electronicas y del automovil en Japon y Korea (del Sur), por no hablar de la China actual, mientras el vive como quieras ha dado lugar a lo de España, donde un conocido ministro de industria Aznar, ahora dedicado al negocio aereo dijo aquello de "la mejor politica industrial es la que no existe". Los resultados estan a la vista: Japon exporta Hondas y Sonys, Korea exporta Kias y Samsungs, y España exporta nabos. Como diria no se que poeta: "Entre el clavel y la rosa, su majestad escoja". Lo de España en el ladrilleo no fue planificacion sino mas bien connivencia en el crimen de diferentes niveles del estado y la sociedad civil.
Invertir en industria en España es arriesgado porque todo el tejido auxiliar (desde empresas hasta personal) ha sido arrasado por la marea de los servicios, sena estos lo que fueren. Problema con el que por cierto se enstan encontrando ahora los USA que tratand e recuperar algo de la industria outsourceada. Ademas, para que te vas a complicar la vida con la industria si el ladrillo antes y la cocaina ahora dan pasta por un tubo y al dia (eche una ojeada a las intervenciones policiales por motivo de trafico de drogas, y se sorprendera del personal que se encuentra alli. Todo un Gotha empresarial español suele aparecer alli con solo un quinqui de vez en cuando)
Por cierto, el ministro ese ni siquera habia inventado la frase esa sobre la politica industrial, la saco de una revista americana. Todo un liberal, si señor. De hecho en su juventud era, ademas de hijo de alto cargo franquista, comunista acerrimo, otras precondiciones para ser un buen liberal de los de hoy.
Última edición por Jordi Segurola; 31-ene-2011 a las 19:29
Estos 3 usuarios dan las gracias a Jordi Segurola por su mensaje:
Con los fanaticos y sus eslogans poco hay que hacer. Me limitare a decir que la planificacion y el dirigismo dio lugar al boom de las industrias electronicas y del automovil en Japon y Korea (del Sur), mientras el vive como quieras ha dado lugar a lo de España, donde un conocido ministro de industria Aznar, ahora dedicado al negocio aereo tras hacer quebrar de empresas, dijo aquello de "la mejor politica industrial es la que no existe". Los resultados estan a la vista. Como diria no se que poeta: "Entre el clavel y la rosa, su majestad escoja".
Por cierto, el ministro ese ni siquera habia inventado la frase esa sobre la politica industrial, la saco de una resvista americana.
Los ejemplos de Japón y Corea son válidos... para ellos. Son sociedades -sobre todo la japonesa- muy distintas de las europeas, con una tradición de liberalismo nula.
Aznar tendría que haber sido consecuente, y haber derogado todas las leyes, decretos, reglamentos y otros inventos que dificultan el progreso de las empresas. No lo hizo, y la frase de su ministro quedó en eso: en una frase. Con palabras y frases no se progresa. Creo que los españoles ya han entendido eso, gracias a ZP, claro...
Si te vas, no debes tener demasiadas expectativas respecto a nada: tanto para lo que te espera como para lo que dejas. Es la mejor manera de encarar un cambio; ir liviano de expectativas hace que puedas pensar con más claridad y menos cargas emocionales.
En otras palabras, puedes ser más objetivo, ya que verás las cosas con cierta distancia y cierta frialdad. Nunca puedes saber si vas a volver o no: si crees que lo sabes, ya le estás poniendo condicionantes a algo que no debiera tenerlo.
Luego de un año o dos, verás a donde has llegado y recién allí podrás plantearte expectativas más o menos sólidas. Por supuesto, el paraíso no existe en ninguna parte.
Tienes razón en lo que dices, pero creo que no es aplicable en todos los casos. Hay gente que no tiene cargas y tiene todo el tiempo del mundo para ir en el plan que describes. Esos son los que van, curran de lo que sea, van haciendo y son felices les vaya bien o mal, porque a lo que van es a vivir una experiencia diferente, más que a ganarse la vida.
Pero gran parte de la gente que emigra últimamente lo hace por necesidad o por intentar mejorar su situación que puede ser más o menos desastrosa. A alguien que está con la soga al cuello no le puedes pedir que sea racional, es muy difícil.
En todo caso, yo soy de la opinión de que, si perteneces al segundo grupo y no tienes claro 100% que tu situación vaya a mejorar emigrando, mejor te quedes y busques otras soluciones. Al fin y al cabo este país ya lo conoces y tendrás a la familia y amigos cerca, un soporte moral infravalorado y que luego muchos echan de menos.