ÁNXEL VENCE
Tras bajar los sueldos y subir los impuestos, el Gobierno ha llegado a la sorprendente conclusión de que la gente consume menos de lo que solía. Lo ha dicho con su lengua de números el Instituto Nacional de Estadística, que cifra en un 1,1% la reducción del gasto durante el último trimestre y atribuye tan aflictiva circunstancia al incremento del IVA y a la "continuada" reducción de los salarios. No hay un duro, para decirlo abreviadamente.
Discuten ahora los peritos en Economía si la culpa de la situación la tienen los altos tributos, el paro o la cada vez más escueta paga de los trabajadores, pero eso ya poco importa a estas alturas. Cualesquiera que sean las causas, lo verdaderamente temible es el efecto que tendrá sobre el consumo la huelga de bolsillos vacíos que millones de españoles se ven forzados a hacer.
Es la teoría de la pescadilla que se muerde la cola. Si los consumidores dejan de consumir -como ahora sucede-, el comercio deja de vender; y si el comercio no vende, las fábricas reducen producción o echan el cierre por quiebra. Si las empresas cierran, sus trabajadores van al paro; y si los apuntados al INEM se quedan sin ingresos, no hay dinero para que los compradores compren, aunque bajen los precios. Sobra decir que, atrapado en ese círculo vicioso, el país correría grave riesgo de acercarse a una bancarrota como la sufrida por Grecia o la que ya se huele en el ambiente de la vecina Portugal.
A esto hemos llegado, paradójicamente, por meternos en gastos. La década dorada del ladrillo -anteayer, como quien dice- hizo caer a los españoles e incluso a sus gobernantes en la exagerada creencia de que este era un país lo bastante próspero como para disputar a Francia y Alemania la Champions League de la economía.
Confiados a la quimera del hormigón, muchos ciudadanos usaron entonces las hipotecas que los bancos concedían a caño libre para darse el gusto de los BMW y los viajes exóticos, por más que tales dispendios fuesen manifiestamente incompatibles con la cuantía de sus ingresos. Peor aún que eso, la tentación de los altos sueldos llevó a no pocos rapaces a abandonar la escuela para enrolarse en el ejército de la construcción, que en su derrumbe estrepitoso los ha dejado sin trabajo y sin estudios con los que conseguir otro.
Con dinero fácil y fresco en el bolsillo, la población se lanzó a una orgía de consumo que recordaba a la época de la "plata dulce" en Argentina, justo antes de que la deuda se comiera a ese gran país hasta hacerlo caer en las desdichas del corralito. El Gobierno español, contagiado de ese entusiasmo popular por el gasto, no dudó en sumarse a la fiesta tirando el Tesoro por la ventana con tal ahínco que a día de hoy los cuatro millones de parados disfrutan de las mejores aceras del mundo para pasear su ocio.
Tanto consumo nos ha llevado inevitablemente a la consunción, hasta el punto de que -por primera vez en mucho tiempo- los contables del Estado registran una caída en el volumen de gasto de la ciudadanía española.
Éramos, en fin, una sociedad de consumo y ahora vamos camino de convertirnos en una sociedad de consumidos. Los sociólogos hablan de una generación "ni-ni" formada por los jóvenes que ni estudian ni trabajan, pero tal vez el concepto se haya quedado ya un poco antiguo. Lo que la crisis está gestando es más bien la quinta de los "sin-sin" que, a diferencia de sus felices predecesores, crecerán si nadie lo remedia en un entorno sin trabajo, sin dinero y sin futuro.
Eso sí: estarán a salvo del perverso consumismo capitalista y hasta puede que recuperen el espíritu bucólico de los viejos hippies que tan bien encarnó Zapatero al afirmar que la Tierra no pertenece al hombre, sino al aire. Y los impuestos, al Gobierno.
Comparto con vosotros un artículo que me ha resultado interesante.
Estos 20 usuarios dan las gracias a B_RT_ por su mensaje:
Ya me veo dentro de 40 años contándole a mis nietos:
- "Y yo a vuestra edad, cenaba por las noches un currusco de pan duro"
+ (un nieto a otro en voz baja) "Ya está el abuelo desvariando otra vez con que de joven vivía en la abundancia. Pan duro todos los días, JA, a ver quien se cree que alguna época se podía comer pan más de 3 veces al mes."
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Los habitantes constituyen la base de un país, los alimentos son la felicidad del pueblo. El
príncipe debe respetar este hecho y ser sobrio y austero en sus gastos públicos.
En consecuencia, un general inteligente lucha por desproveer al enemigo de sus
alimentos.
Sun Tzu, "El arte de la Guerra"
Si son los gobernantes los que toman nuestros alimentos y destruyen nuestra felicidad, debe significar que somos sus enemigos.
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Estos 4 usuarios dan las gracias a Ishay por su mensaje:
Intentar culpabilizar al consumidor es de retrasados profundos.
Nuestro papel como consumidores es estar rodeados por el mercado, viendo sólo las ramas y no tener ni pajolera idea de como es el bosque en su completitud.
Corresponde a las autoridades monetarias abrir y cerrar el grifo, porque lo que es por el consumidor, no va a conseguir un equilibrio que no esté correlacionado por la facilidad del crédito a corto plazo, y nunca se va a lograr un equilibrio a largo plazo si las autoridades competentes desprecian el ahorro y los recursos propios en aras de una bonanza basada en el riego crediticio sin mesura.
El círculo virtuoso, el "milagro español" no lo logró el consumidor. Lo pagaremos porque nos corresponde, pero ya basta de análisis sociológicos de medio pelo.
Tras la culpabilización, viene la penitencia. Es curioso que "sin" signifique pecado en inglés.
Estos usuarios dan las gracias a indenaiks por su mensaje:
Prefiero lo de la generación ni-ni... les identifica mejor por su pasotismo a la hora de buscar trabajo, por no querer estudiar y darse a la buena vida en casa de los padres.
Menuda burbuja de 'Expertofilos empeñados en crear terminos que agrupen a la gente por generaciones a ver si suena la flauta y me saco unos milloneh dando conferencias' que estamos padeciendo:
Generación X
Generación Y
Generación Baby Boom
Generación NiNi
Generación Mileurista
...
Generación HostiasComoPanesQueOsTeniamosQueDarExpertosDeLosHu evosQueVaisSiempreAToroPasado
Estos 3 usuarios dan las gracias a etsai por su mensaje: