Supongo que muchos lectores conocerán que los bancos y cajas de ahorro españoles, como los del resto de Europa, han sido sometidos a unos análisis llamados pruebas de estrés. Teóricamente al menos se trataba de saber si ante el previsible empeoramiento de las circunstancias económicas, ante el incremento de la morosidad y sus derivadas, los bancos podrían reunir unos requerimientos de capital determinados. Esto es un poco abstruso, pero vamos tratar de precisarlo.
Para poder actuar como tales los bancos necesitan un mínimo de capital. En realidad este concepto es mas amplio del que normalmente se entendería incluido en esa palabra. En banca se trata de capitales propiamente dicho, de una serie variada de reservas, de un cálculo complejo de consumo de recursos...en fin, algo complicado y que, quizás por ello mismo, se convierte en un tradicional campo de batalla de los bancos con los reguladores. Bien, pues la idea es ver donde se quedan esos niveles de capital en los escenarios dibujados por los reguladores, es decir, por los bancos centrales de cada país. Por cierto, ¿se han seguido las mismas normas en todos los casos, en todos los países de la Unión? Yo pensaba que si, porque de otro modo cualquier comparación entre bancos intraeuropeos podría ser ilegítima, pero he leído que los bancos alemanes no desvelaron la exposición, es decir, los riesgos que tienen contraídos a consecuencia de tener en su cartera títulos de deuda soberana. Si es esto cierto, que no lo sé, sirve para poco el sistema seguido.
Me aseguran que en España las cosas se han hecho con rigor y eso es una buena noticia, sin duda, porque si el sistema financiero fracasa, arrastraría al sistema real, a la economía productiva, a la que verdaderamente genera riqueza, porque ya he dicho que el dinero es la sangre del sistema y del dinero se ocupan -o deberían- los bancos. Sin embargo, algunos analistas ponen en duda esta conclusión, es decir, el rigor en el sistema seguido y, por tanto, en las conclusiones alcanzadas, y que ya comienzan a desparramar por páginas de los medios y voces de las ondas su escepticismo. ¿Razones? Porque creen que las cosas irán todavía peor que las hipótesis de esos escenarios. Es decir, que no valen los pruebas porque la economía empeorará todavía mas. Yo sinceramente no tengo motivos para sostenerlo. Desconfianza si que tengo, claro porque la vida te enseña a ser desconfiado con los políticos. ¿Pero es que los políticos son los que han hecho estos análisis? Pues sí, claro, porque si alguien cree que los reguladores se atreverían a enseñar esos resultados en público sin recibir previamente el nihil obstat de los políticos, sería un ingenuo de toda ingenuidad. Y los políticos viven mucho de la imagen, así que por todos los medios quieren dar una buena imagen del sistema financiero. Yo lo comprendo, pero no es exactamente la imagen lo que me interesa.
Antes de nada, hemos criticado el control político de las cajas. Pues bien, de todas las instituciones europeas, parece que la que peor se comporta es la Caixa de Cataluña, la gerenciada por Narcís Serra. Los méritos para asumir la presidencia se centraron en eso, en ser político, en ocupar la Vicepresidencia desde la que, por cierto, según se puso de manifiesto en su día, espió a españoles variados, entre los que me cuento. Ahora en lugar de espirar provoca el colapso financiero de una entidad de esta naturaleza, y , claro, necesita dinero público para salir adelante, que no es otra cosa el FROB. Teóricamente se lo damos a préstamo pero ya veremos. Ironías del destino....
Pero esta mañana en el programa de Eduardo Garcia Serrano en Intereconomía, se formulaba esta pregunta: ¿cómo es posible que los bancos sean tan sólidos, tan ricos y al tiempo tengamos mas de 300.000 empresas quebradas y mas de cuatro millones de personas en paro?. Pregunta lógica y de respuestas irritantes. Porque la gente le cuesta comprenderlo.
Sobre todo porque se dice, y con bastante razón, que los bancos y los políticos han contribuido de modo decisivo a la crisis, a provocarla, me refiero. Para salvarlos se ha necesitado dinero de todos. Y ahora el panorama es el siguiente: bancos ricos, políticos intocables, empresarios quebrados y millones de familias en paro...Complicado de entender desde luego.
Porque todos sabemos que los bancos han restringido el crédito a las empresas. No a todas, obviamente, porque si no quebrarían. Pero que la falta de circulación de circulante está en la base de muchos concursos empresariales. Entonces la pregunta es: si los bancos son tan sólidos, sin son tan ricos, si están tan bien, ¿por qué han dejado de prestar a las empresas? Eso es lo que deberían aclarar quienes dicen que todo va muy bien, porque muchos empresarios saben que, al menos para ellos, las cosas no han ido tan bien, sino todo lo contrario. No es demagoga preguntarlo. Es simple lógica a la vista de la realidad.
No se trata de bancos solamente ricos y sólidos, sino además de bancos que cumplan su misión, su función de suministrar crédito a la economía. Bancos ricos y empresarios quebrados y ciudadanos en paro es una imagen demoledora, y, ademas, insostenible en el largo plazo.
Bancos sanos sí, pero que cumplan prestando dinero