Leguina pide el relevo de la cúpula del PSOE y que los socialistas tengan "más tino" eligiendo líder
El ex presidente de la Comunidad de Madrid y ex diputado socialista Joaquín Leguina cree que el PSOE debería relevar a su actual cúpula y poner "más tino" a la hora de elegir al líder que remplace a José Luis Rodríguez Zapatero, porque, a su juicio, "decididamente, la elección del año 2000 no fue buena".
Según Leguina, para "los inventores del nuevo socialismo" ha llegado la hora de que "se vayan tranquilamente a sus casas y dejen a los demás la tarea de recomponer el partido sobre bases ideológicas menos originales pero más firmes y con gente de más mérito y fuste".
En un artículo en la revista 'El Siglo' recogido, el ex dirigente madrileño arremete contra la práctica de su partido de "cerrar filas" para no "hacerle el juego a la derecha" y replica que es sólo "una forma como otra cualquiera de negar la realidad".
Es más, se pregunta por qué nadie "habla claro" en los órganos de dirección del PSOE y subraya que el partido debería "renegar" de lo que califica como "una imprudencia impuesta desde el año 2000", año en que Zapatero fue elegido secretario general, "la imprudencia impúdica del aplauso y de la reverencia hacia el jefe".
Para Leguina, si los partidos "tuvieran unas migajas de democracia interna", deberían "ajustar las cuentas con sus líderes, sobre todo cuando éstos meten la pata con una contumacia sublime" para que éstos paguen, y no sólo cuando lleguen las elecciones, sus "promesas incumplidas, leyes de campanario, ocurrencias varias y clientelismo barato" que, añade, "le sale carísimo al contribuyente".
No se tratan de las primeras 'autocríticas' desde dentro del PSOE en los últimos días. La semana pasada, César Antonio Molina, ex ministro de Cultura, declara en una entrevista en 'El diario de Pontevedra' que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, "es una persona que no escucha y que sólo se fía de sí misma". Según Molina, Zapatero le dijo que su destitución se produjo "por la paridad y por el glamour"
Krishna proved to Arjuna, who was his devotee, that his apparent bringing about of the physical and mental annihilation of the vicious Kauravas was for their spiritual salvation.