Zapatero despilfarra 193 millones al año en comprar el apoyo sindical
CC OO y UGT empatan al haber recibido más de 96 millones de euros cada uno. A pesar de la crisis, se han doblado las subvenciones respecto al ejercicio anterior.
El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero destinó 192,3 millones de euros a los sindicatos UGT y
CC OO durante el año 2009. Curiosamente, esa cifra se distribuye con enorme equidad y, a pesar de tener decenas de partidas según las federaciones y las territoriales de ambos sindicatos, en la suma prácticamente reciben la misma cifra. En concreto, 96.183.980,70 euros Comisiones Obreras y, un poquito menos, 96.117.904,59 euros UGT.
A pesar de la crisis, los sindicatos de Cándido Méndez y de Ignacio Fernández Toxo han visto cómo el Gobierno de Rodríguez Zapatero les entregaba unas subvenciones que doblan las recibidas en el ejercicio anterior y que son repartidas, sobre todo, por el Ministerio de Trabajo e Inmigración de Celestino Corbacho. Caso único, comparando el trato de la Administración del Estado a los receptores de subvenciones. Ni siquiera el mimado cine español de la ceja presenta aumentos tan espectaculares.
Lo abultado de las cifras lleva a preguntarse si esos mismos fondos (192,3 millones) no podrían haber hecho más por el empleo aplicados al rescate de empresas y autónomos que tienen deudas con la Administración.
La escandalosa cifra sólo incluye las subvenciones directas publicadas en el Boletín Oficial del Estado (BOE) a favor de órganos de UGT y CC OO. Es decir, quedan al margen las subvenciones públicas otorgadas por los Gobiernos autonómicos y también las subvenciones recibidas por fundaciones, como la Tripartita (con la patronal) o, en el caso de CC OO, la Fundación Paz y Solidaridad, la Fundación Primero de Mayo o el Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud.
¿Qué se subvenciona? Pues fundamentalmente lo mismo que el año anterior, aunque se les financia más con dinero público. En otras palabras, no es que UGT y CC OO hayan creado un Inem paralelo que ayude a los parados a encontrar nuevo empleo; tampoco se trata de que hayan montado comedores sociales como Cáritas; ni que hayan renunciado a cobrar por su aquiescencia en los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE); sino que –graciosamente- Rodríguez Zapatero les ha aumentado su asignación.
La letra menuda
La Federación de Comercio, Hostelería, Turismo y Juego de UGT fue la sectorial que acaparó más ayudas públicas. Más que la propia casa madre, la UGT de España, que recibió 16,5 millones de euros; un poco más que la Federación de Servicios Públicos (9,1 millones de euros); 7 millones la Federación Agroalimentaria; 6,6 la Federación de Servicios; 2 millones industrias afines; 3,3 millones la Federación de Trabajadores de la Enseñanza, Transportes, 2,9 millones, y así una larga pedrea de 84 diferentes subvenciones en 2009.
Comisiones Obreras ganó esta especie de bingo sindical. A pesar de tener 82 subvenciones públicas, su diferencia por encima de UGT es sólo de un 0,07%. Insignificante, sin duda; es para elogiar al repartidor Corbacho.
De los 96.183.980,70 euros entregados al sindicato de Fernández Toxo, se lleva la palma la Federal de Javier González Martino, Comercio, Hostelería y Turismo, con 19,9 millones de euros. Por delante de los 6,4 millones que recibe la propia confederación sindical de Comisiones Obreras, la central. Servicios y administraciones públicas reciben 4,8 millones de euros; servicios financieros y administración, 6,9 millones; la Federación Agroalimentaria, 7,3 millones; comunicación y transporte, 3,8 millones; enseñanza, 3,3 millones; seguridad privada 3,2 millones; sanidad, 2,8 millones y un vaguísimo etcétera.
Con ese generoso reparto, ¿cómo no van a estar los sindicatos “de clase” con Zapatero? ¿Por qué van a movilizarse por el empleo? Si acaso, por las pensiones de los que tienen trabajo; como vimos el pasado Primero de Mayo. Por cierto, el que registró menos presencia en las manifestaciones convocadas.
Lo vimos en el último congreso de la UGT (el pasado mes de abril), cuando Rodríguez Zapatero les dijo: “Necesito vuestro apoyo y necesito vuestro cariño”. Luego vino el dinero público –vía Boletín Oficial del Estado– y, tal vez, convirtió ese cariño en mero sexo por dinero.
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