Si nos fijamos en el gráfico que dibujó el Ibex ayer, observamos que en los primeros cambios de la sesión, el indicador dio alguna esperanza de normalización tras el desplome del día anterior.
¿Esperanza en la reunión que mantendrían poco después José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy? Parece que no. Tras esas primeras dudas, el Ibex caía, en pocos minutos, hasta los 9.500 puntos. La publicación de las previsiones de crecimiento económico de la Comisión Europea fueron un verdadero bálsamo. El Ibex volvió a tentar los números verdes. Según Bruselas, la economía española ya estuvo fuera de la recesión en el primer trimestre del año, aunque no creciera, en el segundo trimestre crecerá un 0,1%, entre julio y septiembre sufrirá una recaída del 0,2% y en el último tramo del año volverá a registrar un crecimiento positivo del 0,2%.
En total, España se contraerá un 0,4% este año, con lo que el Ejecutivo comunitario eleva al alza una décima su previsión de crecimiento para 2010, aunque rebajó en dos décimas sus expectativas de PIB para 2011, hasta el 0,8%. El informe de la Comisión se publicaba justo después de que se diera a conocer el dato de producción industrial de marzo, que aumentó un 5,4%, frente al 1,3% previsto, y después de dos años de descensos continuados.
En la zona euro, además, se conocía el índice de gestores de compras del sector servicios correspondiente al mes de abril, que superó las expectativas.
Pero el respiro duró muy poco. Entre las doce de la mañana y las tres de la tarde el indicador español fue bajando sin prisa, pero sin pausa, desde los 9.850 hasta los 9.500 puntos otra vez. Si los 9.800 ahora son una resistencia, los 9.500 fueron un soporte.
Pesaba la cruenta huelga general de Grecia: los trabajadores le van a poner muy difícil al Gobierno heleno poner en marcha los planes de austeridad. También las noticias sobre China, que parece que se enfría. Además, por la mañana, un teletipo de Bloomberg se hacía eco de un informe de Fitch en el que alertaba que, de ver una corrección en los precios inmobiliarios en el gigante asiático, el Estado podría tener que verse obligado a rescatar a las entidades financieras del país. Y otros problemas "menores", como el nuevo ataque de cenizas del volcán islandés.
El Ibex no perforó el nivel de los 9.500 puntos cuando Moody's anunciaba que había puesto a la deuda de Portugal bajo vigilancia.
Tampoco cuando Fitch afirmó que el Gobierno español tendría que hacer más esfuerzos para recortar el déficit en el caso de que las previsiones de crecimiento oficiales resulten ser demasiado optimistas.
También es verdad que los mercados contaban entonces con otros buenos datos económicos procedentes de Estados Unidos: el informe de empleo privado de la ADP, según la que, durante el mes de abril se crearon 32.000 puestos de trabajo, 2.000 más de lo esperado. Una muy buena noticia, aunque el índice de actividad del sector servicios se mantuviera estable, pese a que los analistas habían previsto un nuevo avance.
Gracias a ello, el Ibex-35 no cerró en las inmediaciones de los 9.500 puntos, sino que dio un último cambio en los 9.635,20 puntos.
El descenso fue considerable: de un 2,27%.
El más castigado, el sector financiero. Sobre todo, el Popular, que retrocedió un 4,91%, aunque llegó a caer más de un 6% en los peores momentos de la sesión. A continuación, Banesto y BBVA y, un poco más lejos, Bankinter, que retrocedió un 3,36%. El Santander, por su parte, se dejó un 2,50%.
Entre los valores que más bajaron, también Ferrovial, o la acerera Acerinox. Además de Inditex, por ejemplo. Las tres compañías perdieron más de un 3%.
En verde, sólo cuatro valores: Grifols, que lideró los ascensos, con una revalorización del 3,16%. A continuación, Telecinco, que subió un 2,59%. ArcelorMittal y Mapfre, mientras, se apuntaron un 0,92% y un 0,09%, respectivamente.
¿Y en el mercado de deuda? Pues le fue peor que al de renta variable. El diferencial entre el bono español y el alemán se disparó hasta los 135 puntos básicos, un nivel récord desde la creación del euro. Este spread se amplió tanto por la caída de la rentabilidad del "bund" hasta el 2,86%, como por el aumento de la del bono español hasta el 4,20%. El bono español a dos años, mientras, subió hasta el 2,60%, frente al 0,59% que paga el alemán.
En Portugal, ahora en el foco de Moody's, el bono a diez años paga un 5,8% y el de dos años de duración, un 4,90%. La rentabilidad de la deuda griega, mientras, superaba los máximos de la semana pasada en el caso de los bonos a diez años, al superar el 10%. No ocurría lo mismo con la deuda a dos años, que subía hasta el 14,5%, aún lejos del 15,9% que marcaba hace una semana.
El riesgo país medido sobre el bono a diez años se situaba en el 1,35% en España, en el 2,93% en Portugal y en el 7,18% en Grecia.
¿Qué significan todos estos movimientos? La rentabilidad de la deuda pública alemana está cayendo porque los inversores se refugian en ella, con lo que sube el precio de los bonos, mientras que sucede el fenómeno contrario en el caso de los bonos de los países de la periferia europea: los inversores venden, baja el precio de los bonos y la rentabilidad se dispara.
En el mercado de divisas, el euro volvía a sufrir una fuerte caída. Al cierre, la moneda comunitaria se dejaba un 0,7% frente al dólar, con lo que el tipo de cambio caía hasta 1,2884 unidades, un nivel mínimo desde marzo del año pasado.
CLAVES DE LA SESIÓN:
-No hay buen dato macroeconómico que valga. El Ibex, pese a la creación de empleo registrada en Estados Unidos, cedió un 2,27%, para dar un último cambio en los 9.635,20 puntos.
-Los bancos fueron, una vez más, los más castigados por las ventas. Sobre todo el Popular, que retrocedió un 4,91%.
-Sólo cuatro valores del Ibex cerraron al alza. Entre ellos, Grifols fue el mejor, con un repunte del 3,16%.
No pasa nada, son ataques que sufrimos de gente que no sabe que tenemos todo controlado, de verdad, está todo controlado, la economía española va a presentar crecimentos a partir del segundo semestre de 2010.
No hay que hacer caso de estos ataques, circulen!
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“The opposite of courage in our society is not cowardice, it is conformity.”
"Predigo la felicidad para los americanos si pueden prevenir que el gobierno desperdicie los esfuerzos de la gente bajo el pretexto
de cuidar de ellos."
Thomas Jefferson
¿Creéis que los mercados se mueven por las peleas de gallos entre Zapatero y Rajoy? Venga apeaos del burro. El Ibex se desplomó porque a algunos hedge funds interesados les dió por machacar el índice a cortos y entonces cacarear excusas/rumores/etc para que los inversores caigan en la trampa y les permitan cerrar sus posiciones cortas con unos beneficios más que abultados.