En Bulgaria, el 30% de los bancos pertenecen a sociedades de crédito griegas; en Albania, el 50% del sector financiero está controlado por bancos griegos. Grecia ha sido durante mucho tiempo un modelo y un motor de crecimiento para los Balcanes. Los griegos invirtieron varios miles de millones de euros en los Estados de la región: mientras que 17.000 búlgaros trabajan para empresas griegas en sus países, más de 100.000 empleos en Bulgaria dependen de las inversiones griegas.
Las exportaciones también se ven amenazadas, ya que Grecia es el cuarto mayor comprador de productos búlgaros. “La crisis griega también debería tener grandes consecuencias para los trabajadores temporales”, añade Die Presse. Sólo en Bulgaria, se estima que ascienden a 150.000 personas, y a 650.000 en Albania. “Familias enteras dependen de los sueldos de estos camareros, empleadas de la limpieza y temporeros procedentes de los Balcanes y que trabajan en Grecia”, se alarma el periódico.