Arranca el año y, como suele ser habitual, el ahorrador se enfrenta a los habituales aumentos de precios en servicios básicos, como el gas, la luz o el transporte público. Se trata de ascensos conocidos y esperados. Pero este año no vienen solos. También la banca se sube al carro de elevar sus tarifas.
A lo largo de 2009, las entidades financieras han incrementado las comisiones que cobran por sus prestaciones básicas un 6 por ciento de media, la mayor subida anual de los últimos cuatro ejercicios. En todo este periodo, las tarifas que aplican los bancos han aumentado un 15 por ciento.
Juan Fernando Robles, director general del Instituto Superior de Técnicas y Prácticas Bancarias, asegura que se trata de «una reacción lógica debido a la subida de la morosidad y la pérdida de rentabilidad a la que están asistiendo las entidades en esta crisis». En su opinión, no obstante, las mayores subidas las están sufriendo los clientes poco rentables y poco activos, aquellos que manejan saldos medios bajos o que tienen poca actividad bancaria. «En general, si un cliente está vinculado, las comisiones que le aplican son menores», comenta.
Ante la imparable subida de tarifas, desde ADICAE (Asociación de Usuarios de Banca, Cajas de Ahorros y Seguros) aconsejan al cliente ser más activo y negociar una bajada o incluso una exención de las mismas.