Caja Ávila y Caja Segovia han ofrecido a Caja Madrid una alianza de integración, mediante un protocolo sindicado (SIP), a cambio de ceder el control de la cuota de mercado que poseen ambas entidades en sus respectivas provincias (próximo al 60%) y de obtener un puesto en el consejo de la entidad madrileña cada una de ellas.
Sin embargo, las fuentes consultadas por EXPANSIÓN han asegurado que, a pesar de la existencia de dicho preacuerdo —que confirmó el viernes pasado el propio presidente de Caja Segovia—, la formalización del mismo está pendiente del plan estratégico que pondrá en marcha la entidad a partir del día 28 próximo, fecha en la que será elegido el nuevo consejo de administración, presidido por Rodrigo Rato. Y todo parece indicar, según las mismas fuentes, que el nuevo equipo contempla unas prioridades distintas, lo que podría dejar aparcado el compromiso adquirido por los actuales gestores de Caja Madrid con las dos cajas castellano-leonesas.
En pleno debate sobre la reestructuración del sector, el presidente de Caja Segovia, Atilano Soto (PP) confirmó el pasado viernes que tanto su entidad como la abulense esperan al próximo día 28 (fecha en que Caja Madrid elegirá presidente a Rodrigo Rato) para formalizar una alianza de integración (SIP) con la entidad madrileña.
Según Soto, en las negociaciones mantenidas con el actual equipo gestor de Caja Madrid han comprobado que “a ellos no les importa el tamaño” de las dos pequeñas entidades de Castilla y León, “sino sus territorios”, cuya proximidad a Madrid hace de los mismos un mercado perfectamente complementario al de la entidad madrileña.
De hecho, el interés de Caja Madrid por el mercado potencial de Castilla y León se remonta a 1985, año en el que la entidad adquirió (al 50% con La Caixa) la Caja Rural de Palencia, sumida en una grave crisis, a cambio de que el Banco de España autorizase el cambio de la ficha bancaria de provincial a regional, lo que permitió a las dos grandes cajas de ahorros abrir oficinas en las nueve provincias de Castilla y León.
Sin embargo, las previsiones de los responsables de las cajas de Ávila y Segovia,, sufrirán probablemente un serio revés el día 28 de enero, cuando el nuevo presidente de Caja Madrid, Rodrigo Rato, anuncie las líneas generales de su plan de actuación.Caja Ávila y Caja Segovia han ofrecido a Caja Madrid una alianza de integración, mediante un protocolo sindicado (SIP), a cambio de ceder el control de la cuota de mercado que poseen ambas entidades en sus respectivas provincias (próximo al 60%) y de obtener un puesto en el consejo de la entidad madrileña cada una de ellas.
Caja Madrid congela el preacuerdo de integración con Ávila y Segovia - Expansión.com