La Junta crea una ayuda sin tope de renta para vender pisos libres Apuesta por los préstamos reintegrables a partir de 9.000 euros como fórmula para que los promotores se deshagan del stock de viviendas sin salida a corto
A costa de ayudar a los promotores a deshacerse de la losa del stock de pisos libres sin vender -unos 70.000 en Andalucía, unos 3.000 identificados en la provincia de Córdoba aunque sean muchos más-, la Junta de Andalucía ha puesto en marcha un sistema de ayudas que sacrifica uno de los sacrosantos principios de la socialdemocracia, según el cual el dinero del Estado ha de dirigirse a las personas que más lo necesitan. La Consejería de Vivienda puso ayer de largo el programa de préstamos reintegrables, eufemismo que tiene que ver con la ayuda temporal -con devolución pendiente- a la compra de pisos nuevos, que no superen los 245.000 euros -excluyendo los impuestos- y que por primera vez tiene una vocación de llegar a todo el que lo pida, sin tope de renta.
El delegado de Vivienda, Francisco García, reunió ayer a promotores de Córdoba y representantes de entidades financieras para explicarles una de las medidas estrella de la Junta para aligerar el peso de las viviendas no vendidas en el mercado libre, una iniciativa que estará en marcha durante un año y que supondrá la inversión, en toda Andalucía, de 1.000 millones de euros en cinco anualidades.
Dado que se trata de vender pisos libres, y caros, la Junta ha optado por no poner reparos. Prestará 9.000 euros casi de forma universal. Dicha cantidad se puede modificar al alza, hasta 15.000 euros, de la siguiente manera: quien lo dedique a residencia habitual, podrá pedir 2.000 euros más; quien esté en un colectivo específico (menores de 35 años, víctimas de violencia de género, ...), 2.000 euros más; quien se encuentre por debajo de un límite de renta (5,5 veces el Iprem), 2.000 euros más; y quien esté entre 5,5 y 7,5 veces el Iprem, 1.000 euros más. Estos datos no son cualquier cosa. Quiere decir que la Junta va a ayudar a personas que, por ejemplo, perciban 4.000 euros mensuales y dediquen la casa comprada a primera vivienda. Estos pueden llegar a recibir un crédito blando de la Junta de 12.000 euros para amortiguar el pago de una casa cercana a los 50 millones de las antiguas pesetas. El proceso ideado por Vivienda permite adquirir la residencia novando un préstamo ya existente, puesto que no disponer de vivienda deja de ser requisito. Será posible, pues, disponer de esta ayuda pública para comprar una segunda, tercera o cuarta vivienda.
El sistema funciona de la siguiente manera. Cuando alguien compre una vivienda nueva directamente al promotor (valen también las embargadas por un banco o las entregadas por el sistema de dación en pago) podrá acogerse a la modalidad de préstamo siempre que se haya rebajado el precio final en un 20% (la Junta toma como referencia el préstamo que en su momento se concedió para levantar la promoción de viviendas). La teoría es que con una rebaja de los beneficios previstos se puede acceder a la línea de ayudas públicas.
El sistema de incentivos de la Junta trabaja con un modelo de hipoteca tipo, que tendrá un plazo mínimo de devolución de nueve años, un máximo de 30, un tipo de euríbor más 1%, comisiones cero para novaciones o subrogaciones y cubrirá el 100% del valor de la transacción. Una de las ventajas del sistema es que el préstamo, obligatoriamente, ha de venir con los tres primeros años de carencia (abonando sólo intereses). El préstamo de la Junta se recibe a partir de la cuarta anualidad en liquidaciones trimestrales que se ingresan directamente en el banco de forma que la cuota a pagar se tiene que disminuir. Vivienda ha optado por mantener vivo el sistema durante este año o hasta el primer trimestre de 2011 siempre que la solicitud sea de 2010.
El Día de Córdoba - La Junta crea una ayuda sin tope de renta para vender pisos libres