La crisis les afecta, como a todo el mundo, pero no pensaban que les golpearía tan de lleno por algo que se considera casi una obligación natural: ayudar a sus hijos. Lo hicieron hace dos o tres años, cuando las entidades financieras les exigían un aval para concederles la hipoteca o un préstamo para comprar un coche o hacer una reforma. Sus contratos, generalmente precarios, no eran suficiente garantía para el banco y sus padres se ofrecieron como fiadores.
Hoy, las consecuencias están resultando dramáticas para muchos de estos avalistas que, en algunos casos, han llegado a perder sus viviendas o están a punto de hacerlo porque sus hijos se han quedado en paro y no pueden asumir las cuotas. Arrastrados por las deudas de sus hijos, son sus progenitores, mayoritariamente pensionistas, los que terminan pagando el pato. Su vivienda, generalmente sin cargas, se convierte en el objetivo de las entidades financieras, que no dudan en cobrarse con ellas el importe que sus vástagos no han satisfecho.
Tasación
En las asociaciones de usuarios de banca ya han atendido alguno de estos casos en la provincia, «que van a más», según indica Alfredo Martínez, delegado de la Asociación de Usuarios de Banca (Ausbanc) en Málaga, que explica que la caída del precio de la vivienda hace que el valor de la finca no sea suficiente para pagar la deuda hipotecaria, por lo que las entidades «van a por los avalistas, que suelen ser los padres, que responden con todos los bienes, casa incluida».
Esta circunstancia, según explica Martínez, es exclusiva de esta crisis, ya que en las anteriores, como la de los 90, «la vivienda seguía valiendo mucho más que los préstamos que estaban sujetos a los inmuebles». Así, al dejar de pagar el crédito, «la casa se malvendía por más de la deuda pendiente».
Antes de llegar al extremo de perder la vivienda, lo habitual es que los propietarios del inmueble hipotecado vuelvan a casas de sus respectivos padres para ahorrarse los gastos de mantenimiento. «Siguen pagando el préstamo, pero llega un momento en el que no pueden hacerlo y es cuando los progenitores se hacen cargo de las cuotas», señala el responsable de Ausbanc.
Sin embargo, en muchos casos se trata de pensionistas que con su prestación tienen que mantener a sus hijos o nietos que han regresado al hogar. Cuando la economía no da más de sí, llegan los impagos y comienza a planear sobre ellos la sombra del embargo. En primer lugar, sobre la vivienda hipotecada y, después, sobre la del avalista, aunque cabe la posibilidad, según explica Martínez, de que el banco eluda el proceso de ejecución contra la casa hipotecada y «le reclame directamente a los fiadores el importe del préstamo pendiente, aunque no es lo habitual».
Para evitar la ejecución hipotecaria, la negociación con el banco o caja en cuestión se presenta como la mejor alternativa. Normalmente, los bancos «intentan llegar a una fórmula de pago porque lo que quieren es dinero». Pero no siempre funciona este último cartucho. Y la prueba de ello es que los casos de padres que están a punto de perder sus inmuebles es ya un fenómeno real. Cáritas puede dar fe de ello. Allí son testigos a diario de los efectos devastadores de la crisis y en la memoria de la responsable de Acción Social, Encarna Alonso, está grabada la historia de un malagueño que estaba a la espera de que su piso saliera a subasta por avalar a su hijo para la compra de su primera vivienda. «El hijo trabajaba en la construcción y perdió su empleo. Se fue a vivir con su padre, que tenía una pensión pequeña que no le permitía asumir las cuotas del préstamo», recuerda.
Aunque se trata de un fenómeno no muy numeroso en la actualidad, todo apunta a que irán en aumento los padres que tendrán que pagar con sus bienes la precaria situación económica de sus descendientes. En abril, un estudio encargado por la Diputación concluyó que 7.553 hogares jóvenes hipotecados de la provincia estaban convencidos de que no podrían hacer frente al pago del préstamo en los meses siguientes, por lo que podrían tener que devolver su vivienda al banco.
Hogares en riesgo
Según el delegado de Ausbanc, hoy habría que sumar otros mil casos más, y de estos, se podría estimar que alrededor del 80% habrían puesto a sus progenitores como avalistas al tratarse de personas con contratos precarios o en la construcción. Esto significa que más de 6.000 padres podrían perder su vivienda por impagos de sus hijos.
En este sentido, en Adicae también han atendido a numerosas parejas jóvenes que fueron avaladas por sus padres «y cuya propiedad está peligrando», como explica Mónica Reinaldo. «Muchos padres están asumiendo el pago de las cuotas de sus hijos, igual que los abuelos se hacen cargo de los nietos», dice.
La petición de préstamos personales para comprar un coche o hacer una reforma también se están convirtiendo en una auténtica pesadilla para algunos progenitores malagueños. En el despacho de Hortensia Laqué, letrada de Garrigues, ya han atendido a familias a las que el banco les requiere su casa ante la morosidad de algún hijo. En este caso son préstamos de 15.000 a 80.000 euros y, al tratarse generalmente de pensionistas, terminan perdiendo la casa «porque no tienen liquidez».
__________________
13 de enero de 2011:
Más de 2 años dando el coñazo en este foro Los liberales
no son subnormales
y sus amiguetes de la casta
nunca pueden perder pasta.
Última edición por dabuti; 15-nov-2009 a las 18:56
Estos 7 usuarios dan las gracias a dabuti por su mensaje:
Antes de avalar a alguien hay que tener un poco de sentido común. por mucho que quieras a tus hijos no puedes avalarles si no tienes con qué hacerlo. A lo mejor habría sido más prudente aconsejarles esperar antes de comprar la vivienda o buscar otra más económica. Ahora todo son lamentos pero todos deberíamos de entender que la compra de una casa es para la mayoría de la gente la mayor inversión que se hace en la vida, y hay que hacerla con mucha cabeza. Mi mujer y yo trabajamos y cobramos unos sueldos relativamente altos y no podemos permitirnos una vivienda de 300.000 euros. Es impensable. Me gustaría haber comprado un chalet con piscina hace 10 años, cuando me pedían por el 35 millones de pesetas (en Churriana) pero no lo hice porque no me salían las cuentas. En lugar de pedir a "papá" que me avalase, me conformé con un piso más económico. Mucha gente ha jugado a ser rico: casas de 250.000 euros (que se convertirán en 600.000 eurospagados tras 30 años de hipoteca), coches de alta gama, viajes al extranjero todos los años, fiestas, coca, etc. Y muchos han metido a sus padres en una trampa enorme. La culpa no es de los bancos, ni del gobierno, ni de la oposición. La culpa no es del sistema. La culpa es de la poca cabeza que tiene demasiada gente para el dinero. Los pisos suben hasta que se dejan de comprar. A ver si esta crisis sirve para que aprendamos a no comprar hasta que bajen los precios.
Pobres padres, ya se podia suponer que en una crisis como esta los fantasmas malagueños iban a caer como chinches, Málaga es una ciudad en la que el fantasmeo y el aparentar lo que no se es está a la orden del dia. BmwŽs, ropas de marca, viajes a destinos imposibles.....ahora tendran que ir al C
La generacion anterior puede recurrir al topico : "Nostros no pudimos ir a la escuela, y como no sabemos no engañan los malditos bancos capitalistas". Pero esa retaila no la pueden soltar sus hijos. La escuela es obligatoria hasta los 16 años y si no vas te llaman los servicios sociales, para que vayas, por ******** y si llegas tarde te envian a tu casa un tio pa que te despierte to los dias. Y ahora me vienes con que te pone un banco un prestamo hipotecario por delante, para comparte un pisucho que tiene un valor muy inferior al del prestamo y tu vas y firmas ante notario como un pardillo,y luego llevas a pobres padres pa que firmen y te avalen. Si hubieras aprovechado la oportunidad de formarte que se dió, sabrias que cuando el banco te puso esos papeles delante para que firmaran tus padres te estaba estafando como a un ceporro. Pero claro en aquellos años de cole tu estabas to er puto día riendote de los idiotas de los maestros y maestras y reventandoles la clase. Diciendoles que ganaban una miseria y que tu de albañil les triplicabas el sueldo y que estudiar no servia pa na.Ahora te das cuenta para que coño servian las mates. ¡¡PARA QUE NO TE ESTAFEN BORRICO!! y no metas en este berenjenal a tus pobres viejos. En fin penosa generación de niñatos mal criados y analfabetos funcionales.
__________________
13 de enero de 2011:
Más de 2 años dando el coñazo en este foro Los liberales
no son subnormales
y sus amiguetes de la casta
nunca pueden perder pasta.
Última edición por dabuti; 15-nov-2009 a las 19:04
Estos 4 usuarios dan las gracias a dabuti por su mensaje:
Os contare un chiste, para desdramatizar el tema, cuando la caida del comunismo en la URSS, un ruso le dice a otro, "Es terrible todo lo que nos contaron sobre el Comunismo era mentira", y dice el otro, "Eso no es lo peor, lo más horrible es que todo lo que nos contaron del Capitalismo era verdad"
Estos 9 usuarios dan las gracias a imyourend por su mensaje:
Hay que ser un auténtico sinvergüenza para tener, simplemente, la desfachatez de decirle a tu padre que "si no me avaláis no me lo dan". Lo suyo era decir "no me lo conceden" y punto.
¿Cómo vas a poner en esa tesitura a las personas que más te quieren del mundo?
__________________
13 de enero de 2011:
Más de 2 años dando el coñazo en este foro Los liberales
no son subnormales
y sus amiguetes de la casta
nunca pueden perder pasta.
Estos 8 usuarios dan las gracias a dabuti por su mensaje:
Más tochitos pa los bancos, suma y sigue. Como no encuentren 12.000 pardillos que apenquen con los pufos ¿adivinais quienes nos lo comeremos via rescate?.
Estos 2 usuarios dan las gracias a tula por su mensaje:
Hay que ser un auténtico sinvergüenza para tener, simplemente, la desfachatez de decirle a tu padre que "si no me avaláis no me lo dan". Lo suyo era decir "no me lo conceden" y punto.
¿Cómo vas a poner en esa tesitura a las personas que más te quieren del mundo?
Porque desgraciadamente esos padres educaron a los hijos como si fueran emperadores, les dieron todos los caprichos y la palabra NO simplemente no estaba en su diccionario. ¿Como iban tanto padres como hijos asumirla entonces?.
Terrible drama en estos tiempos de debacle!!!
Estos usuarios dan las gracias a Perdida por su mensaje:
La gente ha avalado de forma muy alegre y sin preocuparse de las consecuencias si el que pedía el préstamo terminaba por no poder pagarlo.
Muchos, creían que se trataba de un mero trámite. E incluso los hijos ni lo valoraban (Conozco un caso en que me tocó informar de lo que suponía el aval, a un hijo que decía que sus padres nunca le habían ayudado y que lo único que habían hecho era avalarle) (Le parecía poco). Tuvo suerte y vendió el negocio que tenía para poder cubrir la deuda y evitar la ejecución del préstamo, incluido el aval.
No hace ni un més que un colega de trabajo quería que le avalase por 300.000 euros. Le informé de que era lo que me pedía, y que con su sueldo, ni siquiera podría devolver esa cantidad ni mucho menos los intereses.
Siento la situación en que se ven esos jubilados. Pero antes de firmar, hay que estar seguro de lo que se firma y no "ahorrar" en pedir asesoramiento de algún abogado especializado en el tema de préstamos.
Lo que ahora sucede - aunque sea lamentable - es la lógica y previsible consecuencia de avalar alegremente y por cualquier cantidad.
Ya no les pueden tocar las narices, ni con la hipoteca, ni con los avales...
Tiene razón Ronald, mejor malvender el tocho antes de que te lo subasten, vamos es de cajón; que otra cosa no, pero los capullos de los bancos antes de quedarse con tu piso te avisan cincuenta mil veces.
__________________
Grandes misterios inmobiliarios: ¿por qué en los anuncios de pisos si es "interior" a continuación siempre ponen "muy luminoso"? ¿En qué quedamos?
Estos usuarios dan las gracias a Michael_Knight por su mensaje: