Conocemos la situación de tres familias jerezanas que sobreviven gracias a las prestaciones sociales. Lo que no quiero ni pensar es qué va a ser de esta gente cuando no les entre ni un céntimo...Lo vamos a pasar muy pero que muy mal en este país.
Tres familias: tres dramas del paro
En la semana en la que Jerez rebasaba los 27.500 desempleados, conocemos la historia de los Galisteo, los López y los Vida, acuciados por los males del desempleo y que afrontan con pesimismo el futuro
Las cifras son rotundas y preocupantes: ya son más de 27.500 parados los que tiene nuestra ciudad, la mayor cifra de su historia y, de momento, no hay visos de que esta sangría llegue a su fin.
Pero más allá de números, más allá de planes anticrisis y de las promesas y las palabras de los políticos se encuentra el drama de las familias que, a duras penas, subsisten al mes con 420 euros, la cantidad que el gobierno destina como ayuda a los desempleados.
La zona sur de nuestra ciudad es una de las más afectadas por esta lacra. En Picadueña Alta, en el bloque 4 de la calle Hiedra, son siete las familias del bloque que sufren el mal del paro. En el Segundo A vive la familia Galisteo. José Carlos, 40 años, casado y con tres hijos de 10, 15 y 20 años respectivamente, es el padre de familia. Lleva ocho meses pasándolo mal, el tiempo que hace que perdió su empleo como oficial encofrador de primera. Antes, en 2008, también estuvo parado otros seis meses.
Su mujer, Mercedes, trabaja esporádicamente como asistenta del hogar para ganar un sueldo extra. Ella es la encargada de administrar los 420 euros que entran en casa. "Con eso estiro todo lo que puedo -relata-, porque el puchero hay que ponerlo todos los días. Cada viernes cojo 70 euros para comprar para toda la semana, pero no es suficiente, porque a mitad de semana lo mismo ya no quedan yogures. Por ahorrar, ahorro hasta en bolsas, porque cuestan tres céntimos cada una. Voy reciclándolas o pidiéndoselas a los vecinos".
A la vista está que el dinero que entra en casa de los Galisteo no son suficientes. Al gasto en comida, hay que sumarle el alquiler de la casa, la luz, el butano, el agua... Al mes son unos 700 euros los que se van, por lo que tienen que pedir ayuda económica a la familia.
Además, en su familia hay un problema añadido. Su hijo de diez años, Alejandro, es hemofílico, además de tener artrósis en el tobillo derecho y los pies planos. A consecuencia de esto, tiene que acudir una vez al mes al hospital Virgen del Rocío de Sevilla, donde lo tratan -deberían acudir con más asiduidad, pero las circunstancias económicas lo impiden-. Debido a sus problemas articulares, su doctora le ha mandado que practique natación, a la postre, el único deporte que puede practicar. El problema es que la piscina a la que acudía Alejandro, la municipal José Laguillo, permanece en obras desde junio, por lo que no puede practicar este deporte que, por salud, necesita practicar. "En nuestra situación no podemos pagarle a mi hijo una piscina privada, por eso he intentado reunirme con Ainhoa Gil -delegada de Deportes- para explicarle nuestra situación e intentar que nos echen una mano. De hecho, la doctora de Alejandro ha escrito una carta pidiendo una solución. Pero todavía no hemos tenido respuesta", se lamenta José Carlos.
Tras recorrerse toda la provincia buscando empleo, José ya no sabe que hacer. Se muestra desesperado. Su vida, además, se ha vuelto muy monótona. Se levanta a diario temprano para dejar a sus hijos en el colegio y a continuación acude a las puertas del Ayuntamiento, donde todos los días, junto con varios desempleados más, piden de manera silenciosa que los políticos les hagan caso. Allí está hasta las 12 de la mañana. Luego, vuelta al colegio para recoger a sus hijos y para casa. "Me levanto peor que como me acuesto, porque por la mañana pienso todo lo que se me viene encima. Cuando oscurece, por lo menos digo: bueno, ya se acaba el día. Lo malo es que hay noches que sueño que estoy trabajando y cuando me despierto, me vengo abajo. Es muy duro", señala.
En su casa hace tiempo que no saben lo que es darse un pequeño capricho como ir al cine o tomarse una cerveza en la calle. Ni que decir tiene que la Feria la pisan poco más que para ver el alumbrado o los caballos. "Yo lo que hago es coger una mochila, meterle un par de litronas del supermercado y pasear hasta que nos cansamos", señala José, al que le toma la palabra Mercedes. "Y con los cacharritos, lo que hacemos es comprar un montón de fichas en los coches choques el día que rebajan los precios a la mitad. Así tienen los niños para toda la semana".
Jaime Jaime López es vecino de puerta de la familia de José Carlos y también es profesional de la construcción. Está casado y tiene dos hijos. Lleva nueve meses parado, aunque ha estado trabajando esporádicamente, "cuando me salía algún trabajillo". Relata que estuvo trabajando cerca de un mes en una obra, pero "en el momento en el que el jefe de obra enchufó a dos familiares, acabé en la calle". Jaime enseña una lista que ha elaborado en la que viene reflejado los ingresos (520 euros) y los gastos de su casa (620). "Me tiene que ir echando una mano la familia, pero todavía me queda por pagar parte de los gastos escolares de mis hijos, y eso que estamos en noviembre".
Raúl Vida, de 30 años, no es vecino suyo, pero casi. Vive en la barriada de Santo Tomás de Aquino, pero pasa la mayor parte del tiempo en el bloque para comer en casa de su suegra. "Nos quedan dos meses para venir aquí, porque no puedo pagar el alquiler del piso", afirma. Raúl, que tiene una hija de tres años, lleva un año parado, con un paréntesis de tres meses en el que estuvo trabajando en una de las obras del plan Memta. "Nos prometieron que llegaríamos a los seis meses, pero solo estuvimos tres y sin posibilidad de volver a echar los papeles", se lamenta. "Ya no sé que hacer. Me he pisado mil veces los polígonos industriales de Jerez y de la provincia, pero nada. No hay manera".
Todos están desencantados tanto de la labor llevada a cabo por el gobierno local como por el de la nación. Para ellos, tanto el Plan E como el Memta "no sirven para nada. A la vista está de que cada vez hay más parados, no menos". También lamentan que "haya muchas empresas que vengan a Jerez a hacer obras con sus trabajadores, no los de aquí". Raúl se pregunta. "Cuando a mí se me acabe la ayuda: ¿Qué pretenden los políticos que haga? ¿Qué solución me dan?
Son tres casos, los de tres familias. Pero como ellos habrá muchos más en nuestra ciudad. Cuando encaro la puerta del bloque, preguntan. "¿Los fines de semana es más caro el Diario, no? Bueno, si eso, lo compramos entre todos y ya haremos fotocopias".
La solución es evidente, otra cosa es que no la quieran tomar, ancha es Europa y si a los Rumanos no se les cayó los anillos por venir aquí...
Bueno hamijo, quizás sea fácil emigrar para uno de nuestros foreros tipo (joven, apuesto, con dominio de al menos 3 idiomas, 2 carreras técnicas y una de humanidades por pasar el rato y con conocimientos amplios sobre todo tipo de formas de supervivencia), pero para un padre de familia de estracto social bajo créeme que no es tan fácil decidirse a dar el paso mientras haya algún hilo de esperanza.
Estos 2 usuarios dan las gracias a Fireman por su mensaje:
Se levanta a diario temprano para dejar a sus hijos en el colegio y a continuación acude a las puertas del Ayuntamiento, donde todos los días, junto con varios desempleados más, piden de manera silenciosa que los políticos les hagan caso. Allí está hasta las 12 de la mañana.
Inmejorable manera de encontrar trabajo, ir a pasar el rato delante del Hay-untamiento esperando que "los políticos" solucionen alguna cosa.
País.....
Estos 2 usuarios dan las gracias a Estanflacidor por su mensaje:
¿cómo se puede ser tan degenerado? Tú que eres un ser humano o un buitre? Debes de ser un niñato de papá funcionario o algo así
Supongo que se refiere a buscarnos las habichuelas fuera, pero no seria lo lógico expulsar a todos los inmigrantes ilegales, hacer limpieza o pensar en hacer contratos sólo a los españoles con nacionalidad de origen, primero buscarle la vida a los de aqui, luego a los de fuera.
Un amigo se encontro en una situacion dificil hace algunos anyos: fue despedido teniendo que mantener a una esposa que sufria una enfermedad mental de cierta gravedad y con una hija de doce anyos. Trato de encontrar trabajo en la ciudad en la que vivia pero no lo encontro. Mas adelante le ofrecieron un trabajo en un pais remoto. Estaba bien pagado y le permitia mantener a su familia incluso con holgura y lo acepto. No se fue a pedir nada al gobierno de turno ni a contar sus penas a la tele.
Eso, emigrar en vez de dar el conyazo al projimo en la tele con sus problemas, es lo antes hacian los espanyoles que no tenian trabajo o que sencillamente deseaban mejorar. Y la mayoria salieron adelante. Ahora parece que se impone la lucha por las migajas que caen de la mesa de los politicos con ayuda de la prensa del corazon y los reality shows. No creo que asi vayan a ninguna parte.
Estos 3 usuarios dan las gracias a JordiS por su mensaje:
¿cómo se puede ser tan degenerado? Tú que eres un ser humano o un buitre? Debes de ser un niñato de papá funcionario o algo así
pues tiene toda la razón, aquí nadie es menos que nadie; lo lamento por ellos, pero si no hay trabajo aquí uno se va a otra parte, y si no se está formado a cascarla, menos fútbol y más libros