El FMI defiende el mercado de titulizaciones Según expuso el Fondo Monetario Internacional el lunes, la vuelta a la actividad de los mercados de titulizaciones es “fundamental” para la recuperación de la economía. El organismo también advirtió de que las nuevas propuestas reguladoras podrían acabar con el mercado.
El FMI dio la bienvenida a los esfuerzos para acabar con muchos de los excesos previos a la crisis en los mercados de titulizaciones, a los que se ha culpado de permitir que el dinero fluyese a hogares con pocas posibilidades de devolverlo, pero señaló que las actuales propuestas eran demasiado draconianas.
“En su estado actual... estas propuestas pueden ser tan categóricas que se muestren ineficaces a la hora de ofrecer incentivos a las entidades para que actúen con más sensatez, o que ralenticen aún más la recuperación del mercado, cerrándolo al imponer determinadas características de cartera y condiciones económicas”, señaló el FMI.
El mercado de nuevas titulizaciones del sector privado se ha colapsado desde que estallara la crisis en 2007. En la actualidad, intenta empaquetar créditos individuales ofrecidos por los bancos a sus clientes y venderlos a inversores entre los que se incluyen fondos de pensiones y aseguradoras que con frecuencia pueden y se muestran dispuestos a gestionar los riesgos.
En su Informe de Estabilidad Financiera Mundial, el FMI insistió en que la reanudación del mercado es “esencial para limitar las consecuencias negativas de la crisis crediticia en el sector real, en medio de las presiones para el desapalancamiento del sector financiero”.
El organismo explicó que pese a las desastrosas consecuencias que ha tenido para la crisis, la distribución del riesgo crediticio a inversores fuera del sistema bancario dejaría el riesgo en manos de aquellos mejor preparados y dispuestos para gestionarlo.
Antes del colapso del mercado, los valores respaldados por activos y los bonos garantizados aportaban entre el 20% y el 60% de la financiación destinada a los créditos para nuevas hipotecas residenciales en EEUU, el oeste de Europa, Japón y Australia.
La crisis fue resultado en gran parte de unos incentivos incompatibles en relación a las titulizaciones. Los bancos ganan dinero con las comisiones y no con el rendimiento de los créditos.
No tuvieron el suficiente cuidado a la hora de conceder créditos ya que lo que querían era pasárselos a otros rápidamente. Las agencias de ráting de créditos infravaloraron el riesgo de los productos, interesadas con frecuencia en los honorarios que cobraban por valorar los productos. La regulación bancaria dio a las entidades financieras incentivos para mantener los créditos titulizados en vehículos fuera de balance. Y los productos eran extremadamente complejos.
El FMI respaldó muchos de los cambios en las normas y las regulaciones que abordarán estos problemas, demandando productos menos complejos. “Las políticas no deberían tener como objetivo el de devolver a los mercados a sus niveles de 2005-07, sino guiarlos hacia un equilibrio sólido y sostenible”, señaló.
Pero se mostró especialmente preocupado por las propuestas estadounidenses y europeas para obligar a los bancos concesores de los créditos a mantener el primer 5% de las pérdidas en todas las titulizaciones. Esta idea, apuntó el organismo, no es lo bastante flexible y podría dar malos resultados.
Con los paquetes de préstamos con baja calidad crediticia, sus creadores siempre perderían el 5% en una crisis y seguirían sin incentivos para analizar a aquellos que soliciten créditos, explicó el FMI.
En su Informe de Estabilidad Financiera Global, el FMI también pedía a los gobiernos que esperen hasta que exista “una confianza duradera en la salud de las entidades financieras y de los mercados” antes de retirar las intervenciones de emergencia en apoyo de los mercados financieros.
Ejemplo del FMI haciendo
lobby por los bancos. Más contradictorio imposible. Admiten que las titulizaciones son un incentivo para que los bancos presten dinero en base a las comisiones que obtienen y no en base a la probabilidad de que el préstamo sea devuelto. Pero justo a continuación pasan a defender las titulizaciones por la "flexibilidad" que otorgan a los bancos a la hora de dar créditos y critican las medidas que se pretenden tomar para que los bancos sean más prudentes a la hora de prestar para titulizar.
En el fondo, la titulización sólo es un instrumento de los bancos para ganar más dinero sin tener que ampliar capital y jugando con el dinero de los demás. (Y sabiendo además que cuentan con el respaldo de las instituciones en caso de que sus desmanes les lleven a la quiebra). Es obvio que a los banqueros les interesa ese negocio porque ganan más dinero, pero no hay ningún motivo para creer que ésto suponga una mejora para el resto de la gente. Tampoco es creíble la sentencia según la cual, el funcionamiento del mercado de titulización es esencial para la recuperación económica.
Eso sí, sabemos de qué pié cojea el FMI y a quién le debe pleitesías.