Iniciado por
kemao2
Y aunque uno crea que esta situación crea riqueza, lo cierto es que cuando todo sube (oro, materias primas, bolsa, activos inmobiliarios (caen menos de lo que deberían ), es que algo baja y eso es precisamente la moneda , por o que los activos valen mas pero las monedas valen cada vez menos y eso tendrá sus consecuencias via precios que a su vez hundirán la burbuja de activos.
La última frase no me cuadra con todos los activos. El peor sitio para tener el dinero durante una alta inflación es como dinero. Lo mejor es cambiarlo cuanto antes por algo que no pierda valor, siempre comprando a buen precio y algo que dure.
Pongámonos en la hiperinflación alemana. El que tenía mucho dinero ahorrado antes del fenómeno, lo perdió todo. Pero el que tenía un terrenito y la paciencia para no venderlo la salvó más o menos bien. Lo mismo con acciones de una empresa, que en caso de ser buena podrían incluso aumentar su valor siempre que no quebrase (por ejemplo, BASF o Bayer salvaron las dos guerras y Weimar). El oro también funciona como refugio siempre que no esté sobrepreciado como ocurre ahora.
Lo mismo se aplica ahora. Supongamos que compramos acciones de SOS-Cuétara a 3 euros. La empresa tiene 0.2€ de beneficios por acción, el kilo de arroz se vende a 1€ y la caja de galletas a 1€ también. Supongamos que en los próximos 5 años hay una inflación final acumulada del 500% (para qué andarnos con chiquitas). Presumiblemente el kilo de arroz valdrá 5€, la caja de galletas 5€, y grosso modo la empresa tendrá 1€ de beneficio anual. Si sigue cotizando a PER 15, la acción cotizará a 15€, y habremos salvado la inflación para nuestros ahorros. Lógicamente la inflación tiene maneras terribles de dañar el tejido empresarial, y la empresa las habría pasado canutas.
Históricamente la Bolsa ha sido el activo que mejor ha salvado la inflación, por encima del oro o de la deuda pública.
Dice Neu de endeudarse, pero como cualquier deuda tiene su lado oscuro: que la inflación no ocurra, o que la deuda tenga tipo variable (en cuyo caso el tipo será bastante similar a la inflación), o que el activo se deprecie. Esto es básicamente lo que ha ocurrido durante el crack inmobiliario: los pisos dejaron de subir (la inflación), la deuda se mantenía con tipos superiores a la inflación y el activo comenzó a depreciarse.