Que conste que éste artículo tiene algo de humor negro, pero también refleja una realidad económica:
Los parados, en realidad, son las bajas en combate contra la crisis. Para la mayoría de los parados reales, es un drama personal, pero deben ser conscientes, todos deben serlo, de que en las sucesivas batallas contra la recesión económica, las bajas son inevitables. La economía de Hispanistán, la Nación de Naciones, no tiene otro medio de evitar el colapso y de aumentar la competitividad y productividad, que intentar hacer lo mismo y a ser posible, mejor, con menos gente.
Descartada la reestructuración de Hispanistán, que con sus 18 administraciones políticas presta servicios malos y caros y descartada una flexibilización de la legislación laboral o una política de agresividad fiscal para captar capital e inversión, los parados son, paradójicamente, y aunque suene algo macabro, la solución a la crisis. En la foto, vemos un cartel conmemorativo, donde aparece un parado de Hispanistán, preparado para ser retirado del campo laboral de combate, con su correspondiente ladrillo de recuerdo.
(No consigo subir la imagen, estoy con GPRS y no puede, que alguien la suba. No tiene pérdida, es el tío de la carretilla en:
EL SOBACO DE HISPANISTAN)