|
|
Tweet |
| | Herramientas | Desplegado |
| ||||
![]() El mayor error histórico cometido jamás con los judíos lo perpetró Tito, en el año 70, cuando destruyó Jerusalén y repartió al pueblo judío por todo el Imperio, en lo que se denominó "la Diáspora". No acabó con ello con su religión, porque las creencias de los derrotados eran demasiado profundas; y porque su Dios les había prometido nada menos que el mundo entero. Y la Diáspora vino a ser como si el propio Jehová hubiese decidido acelerar la conquista mostrándoles su premio final, usando a tal fin la agencia de viajes que era el mercado de esclavos de Roma. Sin pretenderlo, Tito sembró con ello la propia destrucción del Imperio Romano. Porque, unos 80 años después, la sin igual ética monoteísta de los judíos de Roma incitó a una secta helénica, que adoraba a un Christos, Logos hijo de un Dios Único que se desentendía de su creación, a convertirse en una secta filojudía, cambiando convenientemente a ese Christos por un Mesías inventado (Jesús no es un personaje histórico) de los muchos cuya aparición fue esperada en Jerusalén. Y, con el tiempo, la Diáspora de Tito se transformó metafóricamente, para los cristianos, en la venida de un Espíritu Santo, tercera forma de Dios de la Santísima Trinidad, sobre los doce apóstoles (doce, como las tribus de Israel) que les infundió el don de las lenguas y les ordenó lanzarse al mundo a predicar el Evangelio(1). Pero ¿puede estar más claro? Reconozcamos la enorme influencia de los judíos, el golpe de gracia al Imperio Romano que supuso difundir el Cristianismo en su feraz imperio. Se trataba de una falsa religión (para los judíos), pero utilísima, porque entroncaba con la suya propia y asumía su Libro, el denominado por los cristianos Antiguo Testamento. A un cristiano podrá molestarle leer esto, pero es mucho más realista que el "recuerdo de Jesús" de los evangelistas, cuyo primer texto es del Siglo II; y el Cristianismo, que manda poner la otra mejilla ante una agresión, parece una religión títere creada como vehículo para que asuma el creyente que la esclavitud y el sufrimieno conducen al Cielo. Es posible que, por primera vez, los rabinos comprendieran que la dominación del mundo debía realizarse para mayor gloria de Jehová, sí; pero no por el tantas veces fracasado camino de la espada, sino por el de proporcionar la satisfacción de las necesidades morales y no morales (vitales) de ese mundo, prestándole servicio humildemente. En el caso del cristianismo, la decadente Roma no tenía moral y el pueblo politeísta necesitaba de una. Y se creó e implantó bajo influencia absoluta del pueblo de Judá. Pero no había llegado el momento aún para combatir al Imperio, sino para aprender de él, de su economía, de su organización monetaria; y para percibir que su grandeza venía de la estabilidad del sistema de pagos, garante de su comercio. Y llegó su gran oportunidad con la descomposición del imperio a manos de las tribus del norte: La Alta Edad Media concedió al pueblo judío oportunidades de servir al mundo como medio para dominarlo. En efecto, los señores feudales no podían dedicar su tiempo y su esfuerzo a otra cosa que no fuera a luchar entre sí. Y entre los distintos reinos no existía confianza para realizar las transacciones comerciales. Sus monedas no estaban homologadas y carecían de ley. Y en ese momento justo, apareció —¡gracias a la Diáspora!— la banca internacional mediante las corresponsalías entre judíos, cuya religión prohíbe el préstamo a interés entre ellos. La religión judía se constituyó, pues, en el garante del buen fin de las transacciones entre gentiles. Ello resultó utilísimo para los propios señores feudales, que se fiaban más de los judíos que del Señor del feudo vecino. Su trabajo, a fin de cuentas, consistía en engrandecer su territorio y el número de sus siervos, para lo que necesita brazos armados y oro. Y éste último se obtenía del comercio y de los pagos garantizados que sólo podía suministrar la banca judía. Tal novedad parece hoy obvia, pero eso sucede con todas las grandes innovaciones: lo difícil es imaginarlas por primera vez. Y entre los judíos abunda ese talento. Los propios judíos fueron los primeros sorprendidos del poder que la banca les otorgaba. E inventaron la contabilidad creativa. En efecto, el oro real era la mayor parte de las veces sustituido por documentos de pago. Y como las transacciones llegaban a buen fin mediante sus corresponsales, el oro que la banca judía poseía en realidad parecía multiplicarse: una pieza de oro era susceptible de prestarse a varios prestatarios simultáneamente, porque nunca la veían físicamente, sino sólo el papel que actuaba como documento garante de su pago. A todo esto añadamos que el judío no tenía inconveniente en que se aventaran creencias populares que le hacían aparecer como un miserable, a él y a cualquiera que quisiera dedicarse al negocio bancario. Un caballero no entraba en cuestiones de dinero ni comerciales, sino que era su propio brazo el que cobraba reinos enteros. Por eso, el pueblo llano judío copó el comercio gracias a minúsculas financiaciones de sus banqueros. Y creció hasta llegar a monopolizar el gran comercio con las colonias, siglos después, siempre amparado por su banca. Se había iniciado el camino de la conquista del mundo por el simple sistema de ofrecerle a los gentiles de toda condición lo que más deseaban, y aún hoy desean: vivir su vida sin preocupaciones y sin tener que aprender ni siquiera a sumar. Ya se ha escrito aquí con veracidad sobre la fundación del Banco de Inglaterra, clave de las ulteriores finanzas internacionales. Quizás sea oportuno añadir el hecho incontestable de la enorme utilidad social del papel moneda, aunque fuera un gran negocio para el emisor, que tomaba intereses en oro por el precio del papel, al multiplicar el dinero sin respaldo metálico. Y aún hay otra cosa que es raro que se mencione cuando se habla de la banca judia. Me refiero a los enormes beneficios sociales que la financiación del comercio internacional ha llevado a las distintas naciones: el dinero, tanto respaldado con oro como sólo por la confianza del tenedor (es decir, "falso"), es idéntico motor de iniciativas privadas. Pero lo que es sustantivo es que la banca actual está formada por accionistas. Que cualquiera puede "ser banquero" comprando una porción del banco de su preferencia en Bolsa. Aunque las élites financieras y los altos ejecutivos de la banca internacional sean mayoritariamente judíos, los beneficios de un banco son para sus accionistas, que pueden ser, si así lo desean, hasta los arios más antisemitas. La forma actual del sistema financiero internacional es sólo una de las consecuencias de la decisión de un general romano, futuro emperador, hace casi veinte siglos. Otras secuelas han resultado también importantísimas. No cabe la menor duda de que, si Tito hubiera permitido a los judíos permanecer en su Israel de origen tras la derrota, la Historia de la Humanidad se escribiría hoy de manera muy diferente. MIGUEL UÑA DE QUINTANA NOTA DEL AUTOR: He escrito este artículo a mata caballo, a partir de un par de respuestas improvisadas a otro comentarista. Pido disculpas, no suelo escribir así; pero el Editor, sin saber que era mío, me lo ha publicado como de autoría anónima. Ello me ha obligado a reescribirlo durante un buen rato; y habré aún de seguirlo rectificando durante días. Si a algún lector le parece ofensiva mi forma de ver la religión cristiana, que lea SEMANA SANTA, en donde me declaro ateo católico. (1) Lucas: "Al cumplirse el día de Pentecostés (50 días o años después de la muerte de Jesús), estaban todos reunidos en el mismo lugar. De pronto vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que estaban. Y aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y fueron posándose sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según se los permitía el Espíritu" NOTAS DEL EDITOR: Los judíos se crearon una identidad étnica antes que casi todos los pueblos restantes que aún sobreviven; y la han mantenido en medio de abrumadoras adversidades hasta el momento actual, por razón, sin duda, de que sus mujeres son fuertes como rocas, desde Sara y Ruth a Rosa de Luxemburgo y Golda Meir. Si le parece, lector, que ser judío tiene alguna suerte de ventaja, acérquese a la sinagoga más próxima y conviértase al judaísmo. Es una religión sencilla de comprender y sólo le costará, si es varón, la amputación del prepucio. ¡Imagínese, a cambio, el abanico de oportunidades que se le abrirán, según los detractores del judaísmo! Podrá estafar a los gentiles en Wall Street y otros mercados internacionales a su capricho —aunque sería conveniente que estudiara Ciencias Económicas e hiciera un MBA también, por si acaso—, siempre amparado por las leyes que aplican los jueces judíos, a los que les bastará conocer su filiación religiosa para dejarle libre, sin ningún lugar a dudas. Pregúntenle a Madoff. Acratas
__________________ “Ante estas murallas fueron humilladas Inglaterra y sus colonias” |
![]() |
| Herramientas | |
| Desplegado | |
| |
Temas Similares | ||||
| Tema | Autor | Foro | Respuestas | Último mensaje |
| Empeñados en salir de la crisis - Prestamistas del Siglo XXI | MonteKarmelo | Burbuja Inmobiliaria | 8 | 20-feb-2009 19:42 |
| Este tipo de prestamistas van a prosperar | Alaurico | Burbuja Inmobiliaria | 11 | 23-feb-2008 13:16 |
| Las cajas terminan el año como prestamistas en el interbancario | El_Presi | Burbuja Inmobiliaria | 5 | 08-ene-2008 10:30 |
| Prestamistas hipotecas USA podria ir a la carcel | Alvin Red | Burbuja Inmobiliaria | 1 | 30-abr-2007 01:39 |
| ¿En qué beneficia la subida del euribor a los prestamistas? | BUMBUM | Burbuja Inmobiliaria | 2 | 01-abr-2007 16:32 |